Artículo de información

José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

9 de octubre del 2025 

La ciudad de Lima guarda bajo sus cimientos capas de historia que muchas veces no alcanzamos a reconocer. Allí donde hoy se levanta el Hospital Edgardo Rebagliati Martins, uno de los más grandes y modernos del país, existió durante siglos un monumento preincaico conocido en tiempos recientes como Huaca Santa Beatriz o Huaca La Universidad. Construida por la cultura Lima hacia los primeros siglos de nuestra era, este centro ceremonial formaba parte del complejo de Maranga y representaba un punto clave de la vida ritual de los antiguos habitantes del valle del Rímac. La huaca, de adobes escalonados y rampas, fue testigo de ceremonias vinculadas a la fertilidad y al culto de los ancestros (Orrego, 2008).

Sin embargo, lo que durante siglos fue un templo sagrado se convirtió en escenario de un drama moderno: su demolición. Primero nivelada para levantar el Hipódromo de Santa Beatriz en 1929, y luego arrasada definitivamente para dar paso al Hospital del Empleado, inaugurado en 1958, la huaca fue víctima de la expansión urbana y de la visión de modernidad que privilegiaba el cemento sobre la tradición. Hoy, nada queda de sus muros, pero su memoria persiste como advertencia sobre la fragilidad del patrimonio cultural en Lima (Jimenez, 2024).

Los orígenes de un templo ancestral

La Huaca Santa Beatriz se inscribe dentro del legado de la cultura Lima, que floreció entre los siglos II y VII d.C. en la costa central. Los arqueólogos señalan que sus estructuras, hechas de adobes y organizadas en plataformas, tenían funciones rituales y funerarias. Era parte del complejo de Maranga, un entramado de centros ceremoniales que dominaba el valle del Rímac. Este conjunto incluía huacas como San Marcos, San Miguel y Mateo Salado, todas ligadas al orden sagrado de la época (Orrego, 2008).

El lugar no fue habitacional, sino religioso. En torno a sus recintos se realizaron rituales de agua, fertilidad y ancestros, con ofrendas que incluían cerámicas incisas y restos humanos. En este sentido, Santa Beatriz era puente entre los vivos y los muertos, integrando la vida cotidiana a la cosmovisión espiritual de la cultura Lima. Su ubicación estratégica, cercana al río, le otorgaba un carácter de nodo ceremonial que conectaba distintas comunidades del valle (Batalla, 2021).

El nombre original del sitio se perdió, como ocurrió con otras huacas limeñas. En la época republicana se la conoció como Huaca Grande, Huaca Santa Beatriz y Huaca La Universidad, debido a que parte de su terreno fue propiedad de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Estos apelativos reflejan cómo la identidad prehispánica fue sustituida por denominaciones modernas que borraron su relación con la cultura que la construyó (Orrego, 2008).

Julio C. Tello, pionero de la arqueología peruana, mencionó la importancia de estas estructuras en sus registros de la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, sus advertencias sobre la necesidad de protegerlas no encontraron eco en las autoridades. La ciudad crecía y con ella la presión para urbanizar los terrenos arqueológicos. Santa Beatriz quedó relegada, y su valor patrimonial fue visto más como obstáculo que como herencia (Montoro, 2024).

Del esplendor al abandono

La primera gran mutilación ocurrió en 1929, cuando se construyó el Hipódromo de Santa Beatriz sobre el terreno de la huaca. Gran parte de su estructura fue nivelada para dar paso a las pistas y tribunas de un recinto deportivo que simbolizaba la modernidad limeña de entonces. Lo que por siglos había sido un templo sagrado quedó reducido a escombros bajo las graderías de las carreras de caballos (Montoro, 2024).

Con la desaparición del hipódromo y los cambios urbanos de mediados de siglo, el terreno fue destinado a la construcción del Hospital del Empleado, impulsado por el gobierno de Manuel A. Odría. Entre 1935 y 1950, las maquinarias arrasaron lo que quedaba de la huaca, sin registro arqueológico ni rescate patrimonial. En 1951 se colocó la primera piedra del hospital, que abrió oficialmente en 1958 como la obra hospitalaria más grande del país (Essalud, 2018).

El historiador Juan Luis Orrego ha señalado que la huaca estaba ubicada exactamente entre las actuales avenidas Arenales y Salaverry, y las calles Edgardo Rebagliati, Pedro Cueto y Coronel Zegarra. Hoy, todo ese espacio corresponde al Hospital Rebagliati. La superposición total del hospital sobre la huaca convierte a este caso en uno de los más emblemáticos de pérdida patrimonial en Lima (Orrego, 2008).

El fenómeno no fue aislado. Entre 1902 y 1965 desaparecieron al menos 32 huacas en Lima, víctimas de la urbanización acelerada. El caso de Santa Beatriz es particularmente significativo, porque muestra cómo la lógica del progreso borró un santuario de siglos para levantar, primero, un hipódromo, y después, un hospital. El contraste entre ambos usos modernos y el carácter sagrado original revela el profundo desarraigo cultural de la ciudad (Batalla, 2021).

La memoria perdida y el legado

Hoy, sobre el terreno donde se levantaba la huaca, miles de pacientes acuden diariamente al Hospital Rebagliati. El gigante de concreto es símbolo de la salud pública peruana, pero bajo sus cimientos yace un pasado que nunca fue recuperado. La ausencia de restos visibles no borra su importancia: lo que se perdió fue un capítulo fundamental de la historia de la cultura Lima. Ese vacío arqueológico es un recordatorio de lo fácil que puede desaparecer un legado milenario cuando la modernidad se impone sin diálogo con la tradición (Jimenez, 2024).

El legado de Santa Beatriz es, más que material, simbólico. Representa la advertencia de que cada huaca destruida es una página arrancada del libro de la memoria. El Perú celebra Machu Picchu y Caral, pero ha permitido que en su capital desaparezcan templos que hablaban de sus orígenes. Proteger las huacas que aún sobreviven es una tarea urgente, para no repetir la tragedia de Santa Beatriz (Essalud, 2018).

La tensión entre progreso y tradición atraviesa este caso. La construcción del hospital respondió a una necesidad legítima de salud pública, pero no debió implicar la desaparición total de un monumento preincaico. Otras ciudades han integrado restos arqueológicos a su infraestructura moderna. Lima eligió el camino de la demolición, perdiendo la oportunidad de convertir a la huaca en un espacio de diálogo entre tiempos (Orrego, 2008).

La desaparición de Santa Beatriz nos obliga a reflexionar sobre el valor que damos a la memoria. El Rebagliati seguirá siendo un ícono de la medicina, pero también un recordatorio de lo que se perdió. Allí donde los antiguos rendían culto a sus dioses, hoy se curan cuerpos enfermos. Ese doble significado convierte a la Huaca Santa Beatriz en un símbolo de lo que el Perú ha sacrificado en nombre del progreso, y de la necesidad de no repetir la historia con los vestigios que aún resisten (Batalla, 2021).

Referencias

Batalla, C. (25 de Julio de 2021). El Comercio. Obtenido de Hospital Rebagliati: el gigante que Odría dejó listo días antes de dejar el poder en 1956: https://elcomercio.pe/archivo-elcomercio/hospital-rebagliati-hospital-del-empleado-seguro-social-del-empleado-aniversario-65-jesus-maria-nnsp-noticia/?utm_source=chatgpt.com

Essalud. (30 de Octubre de 2018). Essalud. Obtenido de Historia del Hospital Rebagliati de EsSalud en sesenta aniversario de su inauguración: https://www.essalud.gob.pe/historia-del-hospital-rebagliati-de-essalud-en-sesenta-aniversario-de-su-inauguracion/?utm_source=chatgpt.com

Jimenez, M. (3 de Febrero de 2024). Infobae. Obtenido de Construido sobre una huaca, inaugurado dos veces y lleva el nombre de un exministro: la historia del Hospital Rebagliati: https://www.infobae.com/peru/2024/02/03/construido-sobre-una-huaca-inaugurado-dos-veces-y-lleva-el-nombre-de-un-ministro-que-fallecio-antes-de-verlo-en-funcionamiento-la-historia-del-hospital-rebagliati/?utm_source=chatgpt.com

Montoro, R. (3 de Setiembre de 2024). Infobae. Obtenido de El hospital de Lima que cuenta con un puente vehicular: se construyó sobre una huaca y fue el más grande de Sudamérica: https://www.infobae.com/peru/2024/09/01/el-hospital-que-cuenta-con-un-puente-esta-en-lima-fue-construido-sobre-una-huaca-y-considerado-el-mas-grande-de-sudamerica/?utm_source=chatgpt.com

Orrego, J. L. (17 de Diciembre de 2008). Blog PUCP. Obtenido de Algunas huacas destruidas en Lima: https://blog.pucp.edu.pe/blog/juanluisorrego/2008/12/17/algunas-huacas-destruidas-en-lima/