Artículo de información
José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez
29 de octubre de 2026
¿Qué había antes de los muros incas que todavía observamos en la costa? También había canteros, talleres y caminos. En diciembre de 2023, investigadores del Proyecto Qhapaq Ñan dieron a conocer dos áreas de canteras incas en Cañete. El anuncio permitió mirar más allá de la arquitectura terminada y preguntarnos cómo se extraía la piedra, quiénes la trabajaban y de qué manera llegaba hasta los asentamientos. Esa labor, menos visible que los edificios, formaba parte de la organización material del poder inca (Agencia Andina, 2023).
La noticia requiere una precisión. La piedra labrada de estilo inca en la costa ya estaba documentada, y existían referencias previas a la cantera de Quilmaná. El aporte reciente fue registrar de manera sistemática las canteras, los talleres y los caminos asociados (Cabrera Arana y Ugarte Garay, 2018).
Dos áreas de cantera en el paisaje de Cañete
Las áreas investigadas se encuentran en el cerro Quilmaná, entre Coayllo y Asia, y en el cerro Quinta Freno, en el distrito de Quilmaná. Las excavaciones realizadas en 2024 ampliaron el registro de esos lugares y permitieron conocer mejor su relación con el paisaje. Los resultados identificaron cinco canteras, además de caminos y restos vinculados con los espacios de trabajo (Proyecto Qhapaq Ñan, 2024).
Los investigadores relacionaron estos espacios con El Huarco, en Cerro Azul, y Huacones-Vilcahuasi, en San Luis de Cañete. Según los resultados difundidos, bloques finamente labrados de estilo Inca Imperial fueron distribuidos hacia esos asentamientos. La piedra también tuvo una vida posterior: parte se reutilizó durante la época colonial y sirvió, entre otros usos, para construir la iglesia de San Pedro de Coayllo. El mismo paisaje abasteció distintas obras a través del tiempo (Proyecto Qhapaq Ñan, 2024).
El valle, sin embargo, tenía su propia historia antes de la expansión inca. Sus comunidades poseían formas de organización y relaciones políticas que cambiaron con la llegada del Tahuantinsuyo. El estudio de El Huarco y del contexto regional ayuda a situar las canteras en esa historia local, sin imaginar una costa vacía a la espera de la intervención imperial (Marcone Flores y Areche Espinola, 2015).
La piedra y la red de caminos
Para levantar un muro no bastaba con encontrar la roca. Había que extraerla, tallarla y llevarla hasta la obra. En Cañete se registraron más de quince kilómetros de caminos prehispánicos, que conectaban poblaciones del valle medio de Omas con las del valle bajo del río Cañete. También se identificaron canteras cuyo material fue trasladado a El Huarco para construir su templo principal (Proyecto Qhapaq Ñan, 2024).
En los campamentos de los trabajadores aparecieron restos de maní, lúcuma, cuyes, camélidos y moluscos. En la red vial se hallaron fragmentos de cántaros incas decorados con motivos de helechos. Son indicios concretos de la vida que acompañaba la extracción: quienes tallaban los bloques necesitaban alimento y abastecimiento. La cantera no era solo un frente de trabajo; formaba parte de una actividad que requería organización y continuidad (Proyecto Qhapaq Ñan, 2024).
Los caminos tampoco eran simples corredores para transportar piedra. En el valle formaban parte de una red que conectaba asentamientos y distintos sectores, dentro de una relación cambiante entre las poblaciones locales y el poder inca. Así se entiende mejor la escala de la obra: los materiales avanzaban por rutas que articulaban territorios y comunidades (Marcone Flores y Areche Espinola, 2015).
Lo comprobado y lo que falta demostrar
Entre los destinos propuestos para los bloques figuran Pachacámac y La Centinela de Chincha. También se planteó que algunas piedras pudieron llegar hasta Paredones de Nasca, a más de 300 kilómetros. Esta última posibilidad se presentó mientras las investigaciones seguían en curso. Debe mantenerse como hipótesis: la distancia despierta interés, pero no demuestra que los bloques recorrieran esa ruta (Agencia Andina, 2023).
Tampoco sería exacto afirmar que antes se desconocía la arquitectura inca labrada en la costa. Investigaciones previas documentaron aparejos de estilo imperial en distintos asentamientos y recogieron referencias sobre la extracción de piedra en Quilmaná. La novedad actual consiste en estudiar conjuntamente canteras, talleres y caminos, para acercarse al proceso que precedía a la construcción (Cabrera Arana y Ugarte Garay, 2018).
La protección del lugar responde a riesgos concretos. En marzo de 2024 se dispuso la protección provisional del paisaje arqueológico Caminos y Canteras Inca de Cerro Quilmaná. La medida atendió al deterioro y a las alteraciones vinculadas con visitas no controladas y pérdida de evidencias. Sin cuidado, los bloques, talleres y caminos pueden desaparecer antes de que los arqueólogos terminen de estudiarlos (Agencia Andina, 2024).
Al año siguiente, el Proyecto Qhapaq Ñan informó sobre la conservación preventiva de los materiales recuperados durante las investigaciones de 2024. Se limpiaron, rotularon y consolidaron piezas; el análisis reconoció cerámica de estilos Inca, Chincha, Puerto Viejo e Ichma. Esos fragmentos, junto con los caminos y las canteras, ayudan a reconstruir una historia que no termina en los muros: también habla de los contactos entre pueblos, del trabajo organizado y de la transformación del paisaje (Proyecto Qhapaq Ñan, 2025).
Bibliografía
Agencia Andina. (2023, 9 de diciembre). Sorprendente hallazgo en Cañete: descubren canteras incaicas en Quilmaná y Quinta Freno. https://andina.pe/agencia/noticia-sorprendente-hallazgo-canete-descubren-canteras-incaicas-quilmana-y-quinta-freno-966085.aspx
Agencia Andina. (2024, 10 de marzo). Sector Cultura dispone protección provisional de dos paisajes arqueológicos en Cañete. https://andina.pe/agencia/noticia-sector-cultura-dispone-proteccion-provisional-dos-paisajes-arqueologicos-canete-977524.aspx
Cabrera Arana, Miguel, y Ugarte Garay, Julissa. (2018). Tallando para el Inca: asentamientos costeños con aparejos labrados inca. Cuadernos del Qhapaq Ñan, 6, 112–134. https://revistas.cultura.gob.pe/index.php/cuadernosqn/article/view/512
Marcone Flores, Giancarlo, y Areche Espinola, Rodrigo. (2015). El valle de Cañete durante los períodos prehispánicos tardíos: perspectivas desde El Huarco–Cerro Azul. Cuadernos del Qhapaq Ñan, 3, 48–68. https://revistas.cultura.gob.pe/index.php/cuadernosqn/article/view/478
Proyecto Qhapaq Ñan. (2024, 29 de agosto). Proyecto Qhapaq Ñan presenta resultados de excavaciones arqueológicas en canteras incas de Cañete. Ministerio de Cultura. https://qhapaqnan.cultura.pe/noticias/proyecto-qhapaq-%C3%B1an-presenta-resultados-de-excavaciones-arqueol%C3%B3gicas-en-canteras-incas-de
Proyecto Qhapaq Ñan. (2025, 4 de agosto). Proyecto Qhapaq Ñan realiza la conservación de materiales arqueológicos recuperados en Cañete. Ministerio de Cultura. https://qhapaqnan.cultura.pe/noticias/proyecto-qhapaq-%C3%B1an-realiza-la-conservaci%C3%B3n-de-materiales-arqueol%C3%B3gicos-recuperados-en





















