Artículo de información

Jorge Aristides Malqui Espino, José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

14 de octubre del 2025

En medio del desierto abrazador de Ica se levanta un santuario cuya devoción ha resistido siglos de cambios y adversidades: la Virgen del Rosario de Yauca. Su culto, nacido a inicios del siglo XVIII tras el hallazgo milagroso de una pequeña imagen mariana, se convirtió en uno de los símbolos más arraigados de la religiosidad popular del sur del Perú. Con el paso de las generaciones, este fervor ha congregado multitudes que cada año recorren a pie el desierto, en una peregrinación que no solo es acto de fe, sino también expresión de identidad cultural. La historia de Yauca combina lo legendario con lo documental: de los arrieros que encontraron la imagen en 1701 a los obispos y constructores que levantaron un majestuoso santuario en 1951, hasta llegar a la coronación canónica de 1988, cada hito ha reforzado un vínculo espiritual que trasciende el tiempo (Arzobispado de Ica, 2018).

El santuario mariano de Yauca no solo es un templo religioso, sino un verdadero eje de cohesión social. La devoción a la Virgen se ha mantenido viva a través de prácticas comunitarias como el tradicional “barrido” del templo antes de su fiesta, la participación de voluntarios que entregan tiempo y esfuerzo en agradecimiento por milagros recibidos, y el sostenido compromiso de obispos y sacerdotes. Al mismo tiempo, esta expresión de fe enfrenta tensiones propias de la modernidad: la comercialización de las fiestas, el riesgo de que se diluya el sentido espiritual y el desafío de un mundo cada vez más secularizado. Sin embargo, la Virgen del Rosario de Yauca sigue atrayendo a miles de devotos, no solo por tradición, sino por una fuerza de esperanza que ha sabido renovarse en cada generación (Cok, 2018).

El hallazgo y los orígenes de la devoción

La tradición cuenta que el 3 de octubre de 1701 unos arrieros hallaron en pleno desierto una pequeña talla de la Virgen del Rosario de unos 60 centímetros, con el Niño Jesús en brazos y un rosario. El hallazgo fue interpretado como un signo divino, especialmente cuando la imagen se negó milagrosamente a ser trasladada a la ciudad de Ica, permaneciendo fija en el lugar donde se erigiría una capilla inicial. Desde entonces, Yauca se convirtió en punto de peregrinación y la Virgen fue proclamada patrona espiritual de la diócesis iqueña. Con el correr de los años, la fe popular se consolidó alrededor de esta advocación, multiplicándose los testimonios de curaciones, milagros y conversiones atribuidos a su intercesión (Benito, 2019).

Uno de los grandes propagadores de esta devoción fue Fray José Ramón Rojas de Jesús María, conocido como el Padre Guatemala. Este franciscano centroamericano llegó a Ica en 1835 y se dedicó a recorrer a pie los 30 kilómetros que separan la ciudad del santuario, a veces dos o tres veces por semana. Su figura se convirtió en ejemplo de entrega y sacrificio, y su insistente peregrinar fortaleció la fama de la Virgen de Yauca como protectora del pueblo iqueño. Además, contribuyó a fundar templos y obras sociales, siendo recordado hasta hoy como un santo popular cuya causa de beatificación se encuentra abierta. La memoria del Padre Guatemala permanece viva entre los devotos, que ven en él un testimonio de amor radical a María (Benito R., 202).

El culto fue consolidándose con el paso de los siglos, y la imagen comenzó a ser conocida no solo en Ica, sino también en regiones vecinas. La Virgen del Rosario de Yauca se convirtió en centro de romerías cada vez más nutridas, que fortalecían el vínculo comunitario entre campesinos, comerciantes, pescadores y artesanos. La fiesta se fue incorporando al calendario litúrgico local, especialmente en el mes de octubre, tiempo del Rosario en la tradición católica. La fe popular supo mantener viva esta devoción incluso en épocas difíciles, como durante las guerras civiles del siglo XIX o los desastres naturales que azotaron la región (Prieto, 2025).

Con el siglo XX llegó la necesidad de un templo mayor. La pequeña capilla primitiva ya no era suficiente para albergar a los miles de peregrinos. El primer obispo de Ica, Mons. Francisco Rubén Berroa y Bernedo, impulsó la construcción de un santuario imponente, obra que movilizó a miles de devotos. La generosidad popular se materializó en limosnas, trabajo voluntario y donaciones, hasta lograr el levantamiento del actual templo entre 1947 y 1951. El arquitecto y constructor Alberto Cierra-Alta Herrera fue el responsable de dar forma a un edificio monumental que sigue siendo orgullo de los iqueños (Arzobispado de Ica, 2018).

El santuario y sus manifestaciones de fe

El Santuario de Nuestra Señora del Rosario de Yauca se erigió en medio del desierto, a 30 kilómetros de la ciudad de Ica, como testimonio tangible de la fe de su pueblo. Construido en apenas cuatro años, fue inaugurado en febrero de 1951. Su diseño combina sobriedad y majestuosidad, con amplias naves capaces de albergar a miles de fieles. En su interior se guarda la imagen original y una réplica conocida como “la peoncita”, encargada de recibir las ofrendas de los devotos. Cada detalle del templo evoca el esfuerzo colectivo de quienes contribuyeron a su construcción, y su silueta blanca en el desierto se ha convertido en símbolo de identidad regional (Benito, 2019).

Cada año, el primer domingo de octubre, se celebra la gran fiesta de la Virgen. Días antes, voluntarios realizan el tradicional “barrido” del templo, una costumbre ancestral en la que hombres, mujeres y niños limpian cada rincón del santuario como signo de gratitud y preparación espiritual. Esta práctica, lejos de ser un simple acto de limpieza, es considerada una verdadera ofrenda a la Virgen, recordando que el cuidado material refleja también el cuidado del alma. En paralelo, se desarrollan novenas, procesiones internas y vigilias que mantienen el espíritu de oración y penitencia (Cok, 2018).

La peregrinación es otro de los actos centrales. Miles de devotos caminan desde Ica hasta Yauca en un trayecto de casi 30 kilómetros por el desierto. Muchos lo hacen descalzos o rezando el rosario, en cumplimiento de promesas o como expresión de sacrificio. La llegada al santuario suele estar acompañada de cánticos marianos, oraciones comunitarias y la misa solemne presidida por el obispo de la diócesis. Esta tradición, mantenida intacta por generaciones, simboliza el compromiso de un pueblo con su patrona, más allá de las dificultades del camino o del clima (Prieto, 2025).

El 15 de agosto de 1988, durante el Primer Congreso Eucarístico Mariano, la Virgen de Yauca recibió la coronación canónica por manos del cardenal Juan Landázuri Ricketts, enviado papal. Este acto fue considerado un reconocimiento oficial de la Iglesia a la devoción popular y un estímulo para la piedad mariana en todo el sur del Perú. Años más tarde, en 1996, el cardenal Augusto Vargas Alzamora la proclamó Patrona de la diócesis de Ica, consolidando su lugar como referente espiritual de la región. Estos hitos han reforzado la importancia de Yauca como centro de peregrinación nacional (Arzobispado de Ica, 2018).

La vigencia de una devoción mariana

En la actualidad, la Virgen del Rosario de Yauca sigue convocando multitudes. En los últimos años, se estima que más de 30 mil personas han participado en sus festividades, provenientes no solo de Ica, sino también de Lima, Arequipa y otras regiones, e incluso del extranjero. La globalización de la fe se refleja en comunidades de migrantes iqueños que siguen las celebraciones por internet, manteniendo viva la tradición desde distintos países. Esta devoción no solo se ha conservado, sino que ha crecido, desafiando el paso del tiempo y las transformaciones sociales (Quico Benavides, 2025).

Sin embargo, no todo ha sido celebración. Algunos observadores señalan que, en paralelo a la fe sincera, se han introducido prácticas ajenas al espíritu mariano, como el consumo excesivo de alcohol o la mercantilización de la fiesta. Estas distorsiones han sido criticadas por sectores del clero que lamentan la oportunidad perdida de evangelizar con mayor profundidad en medio de multitudes que buscan sentido espiritual. El desafío de Yauca, como el de muchas devociones populares en el Perú, es mantener la pureza de la fe frente a las tentaciones de banalizar lo sagrado (Cok, 2018).

A pesar de ello, la Virgen de Yauca permanece como faro espiritual. Los testimonios de favores recibidos, de curaciones y de milagros siguen alimentando la devoción. La Virgen, desde su santuario en el desierto, es vista como intercesora ante Dios, protectora de los humildes y madre de los afligidos. La permanencia de su culto en tiempos de secularización es muestra de la fuerza de lo mariano en la religiosidad peruana, que ha sabido integrar lo tradicional y lo moderno en un mismo espacio de fe (Quico Benavides, 2025).

Finalmente, la advocación de Yauca dialoga con otras experiencias marianas universales. Muchos devotos interpretan sus gracias como preparación para los mensajes de Fátima, convencidos de que la Virgen, en distintos lugares del mundo, sigue recordando a sus hijos la necesidad de conversión. Así, Yauca no solo es un santuario regional, sino un eslabón en la cadena de advocaciones marianas que mantienen viva la fe católica en el planeta. Su historia y vigencia constituyen un testimonio del poder transformador de la devoción popular (Arzobispado de Ica, 2018).

Referencias

Arzobispado de Ica. (15 de Agosto de 2018). Arzobispado de Ica. Obtenido de Historia y coronación canónica de la Virgen del Rosario de Yauca: https://obispadoica.org/wp/parroquias/

Benito R., J. A. (25 de Setiembre de 202). Perú Catolico. Obtenido de 37.- Iglesia ante el Bicentenario: Fray Ramón Rojas (P. Guatemala), apóstol de Ica (1775-1839), OFM: https://perucatolico.com/37-iglesia-ante-el-bicentenario-fray-ramon-rojas-p-guatemala-apostol-de-ica-1775-1839-ofm/

Benito, J. A. (8 de Octubre de 2019). José Antonio Benito. Obtenido de La fe mueve los pies. Peregrinación a la Virgen del Rosario de Yauca, Ica.: https://jabenito.blogspot.com/2019/10/la-fe-mueve-los-piesperegrinacion-la.html

Cok, J. (1 de Octubre de 2018). Correo. Obtenido de Virgen del Yauca del Rosario: miles de devotos llegaron al santuario : https://diariocorreo.pe/edicion/ica/virgen-del-yauca-844931/

Quico Benavides, M. (3 de Octubre de 2025). RPP. Obtenido de Fiesta de la Virgen del Yauca: todas las actividades y el origen de esta tradicional festividad religiosa en Ica : https://rpp.pe/peru/ica/fiesta-de-la-virgen-del-yauca-actividades-y-origen-de-esta-tradicional-festividad-religiosa-en-ica-noticia-1657311