Artículo de opinión
José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez
22 de diciembre del 2025
En las mesas navideñas del Perú, hay un elemento que no puede faltar: el panetón. Este bizcocho esponjoso, colmado de frutas confitadas y aromas cítricos, ha trascendido su origen europeo para integrarse profundamente en la identidad gastronómica y cultural del país andino. Lo que comenzó como una receta foránea ha sido transformado y resignificado por la sociedad peruana hasta convertirse en emblema de la Nochebuena. El panetón no solo es un producto alimenticio, sino un objeto simbólico que reúne a familias, evoca memoria afectiva y articula la tradición con la modernidad (Villantoy Gómez, 2023).
La presencia del panetón en el imaginario colectivo peruano se vincula con procesos históricos de migración, industrialización alimentaria y apropiación cultural. Lejos de ser una simple adaptación, su inserción en la dieta nacional responde a un proceso más complejo de integración social, donde el consumo del panetón representa no solo un gusto adquirido, sino una expresión de identidad. Como muchos otros elementos culturales, su arraigo se explica tanto por su sabor como por el contexto social que permitió su aceptación y multiplicación en todas las clases sociales (El Comercio, 2024).
Historia del panetón
La historia del panetón remonta sus orígenes a la Italia renacentista. Ya en la antigua Roma se elaboraban panes dulces con levadura y miel que preceden de algún modo al actual panetón. Sin embargo, el nacimiento formal de este postre se ubica en el siglo XV, en Milán. De acuerdo con una de las leyendas más difundidas, el panetón fue creado accidentalmente por Antonio, un ayudante de cocina del Duque de Milán, Ludovico el Moro. Tras quemarse el postre original de una cena navideña, Antonio improvisó una receta con lo que quedaba en la despensa: masa de pan, frutas confitadas y mantequilla. El resultado fue un éxito inesperado y desde entonces se le llamó «pane di Toni» o «panettone» (La República, 2013).
Este dulce fue adoptado con entusiasmo en la región lombarda, convirtiéndose con los siglos en un símbolo de la Navidad italiana. Su masa especial, que requería fermentaciones prolongadas, así como su envoltorio cilíndrico, comenzaron a definir su identidad frente a otros productos de panadería. A lo largo del siglo XIX, el panetón pasó de ser un producto artesanal a uno industrial, permitiendo su difusión masiva en el mercado europeo. La consolidación de esta tradición culinaria también se vinculó a los valores familiares y al ritual navideño del compartir en torno a una mesa (El Comercio, 2024)
La llegada de los inmigrantes italianos a América Latina entre finales del siglo XIX y comienzos del XX trajo consigo no solo costumbres sociales, sino también expresiones gastronómicas. En el Perú, estos migrantes encontraron en las panaderías un terreno fértil para la reproducción de sus recetas tradicionales. El panetón fue uno de esos productos que, inicialmente reservado a las comunidades italianas, pronto encontró acogida entre la población limeña por su sabor, textura y estética festiva. La tradición europea empezaba así su largo proceso de mestizaje en tierras peruanas (BBC, 2019).
Durante el siglo XX, la producción del panetón comenzó a ganar escala gracias a la industria nacional. Empresas peruanas como D’Onofrio, fundada por inmigrantes italianos, jugaron un rol fundamental en la masificación del producto. Estas marcas adaptaron la receta al gusto local, abarataron los costos y promovieron campañas publicitarias que asociaban el panetón con la identidad peruana. Así, el panetón dejó de ser un lujo importado para convertirse en parte de la mesa navideña de la clase media y popular. Lo que empezó como una curiosidad exótica se transformó en un bien cultural compartido (La República, 2013).
El panetón en el Perú contemporáneo
Hoy en día, el panetón forma parte del paisaje simbólico y sensorial de diciembre en el Perú. Su consumo se extiende más allá del 24 de diciembre, siendo habitual en desayunos, meriendas e incluso en otras festividades. Su asociación con la Nochebuena es tan fuerte que es difícil concebir una celebración sin su presencia. Además, su combinación con chocolate caliente ha establecido una pareja gustativa que refuerza la identidad del consumo festivo peruano (Villantoy Gómez, 2023).
La variedad de panetones en el país refleja la diversidad regional y la capacidad de innovación gastronómica peruana. En Lima predomina el clásico con frutas confitadas y pasas, pero en regiones como Huancayo se han desarrollado versiones con harina de papa y jengibre. En Tacna, el zapallo es protagonista de una variante local, mientras que el panetón de maíz morado se perfila como una opción nutritiva y ancestral. Esta diversidad no solo responde a las condiciones agroecológicas, sino a la búsqueda de reinterpretar el producto según sensibilidades culturales propias (El Comercio, 2024).
Asimismo, el mercado ha registrado un auge de panetones con chips de chocolate, sin frutas, integrales o veganos, respondiendo a nuevas tendencias de consumo. Esta expansión comercial ha contribuido a fortalecer el sentido de pertenencia del producto, pues no se trata ya de una imposición cultural, sino de una matriz común con múltiples expresiones. La industrialización no ha mermado su valor simbólico, sino que ha amplificado su alcance, permitiendo que sea consumido en hogares de todos los estratos sociales (Villantoy Gómez, 2023).
Según datos recientes, en el Perú se consumen más de 34,000 toneladas de panetón cada año, lo cual lo convierte en uno de los países con mayor demanda per cápita de este producto en el mundo. Existen más de 60 marcas entre industriales y artesanales, lo que demuestra la vitalidad de este segmento del mercado. En el ámbito rural y urbano, el panetón ha sabido conquistar paladares por igual, insertándose en la cultura del regalo, de la solidaridad y del compartir festivo (El Comercio, El Comercio, 2025).
Símbolo cultural y memoria compartida
Más allá del gusto y la tradición, el panetón encarna valores colectivos profundamente arraigados en la sociedad peruana. Su presencia en campañas de donación, actividades escolares, chocolatadas populares y ferias navideñas le otorgan un rol central en la construcción de comunidad. El acto de repartir panetón no es solo un gesto culinario, sino una manifestación de cuidado, de pertenencia y de reconocimiento del otro como parte del tejido social (Villantoy Gómez, 2023).
Esta dimensión simbólica permite que el panetón sea analizado no solo como alimento, sino como objeto de estudio en campos como la antropología cultural, la sociología del consumo y la historia de la alimentación. Al igual que el tamal, la pachamanca o el ceviche, el panetón ha superado su especificidad regional para convertirse en un lenguaje común que articula memorias, afectos y rituales. Su envoltorio brillante, su aroma especiado y su textura suave forman parte del archivo sensorial de millones de peruanos (La República, 2013).
Cabe destacar que la apropiación cultural del panetón en Perú ha sido también una forma de resistencia a la hegemonía de los productos importados. Aunque el origen italiano sigue siendo reconocido, su versión peruana ha adquirido una identidad propia que lo diferencia de sus pares europeos. Esta resignificación revela la capacidad de las culturas locales de absorber, transformar y resignificar símbolos foráneos, convirtiéndolos en expresión de lo propio (La República, 2013).
Finalmente, el panetón peruano es una lección de mestizaje. No se trata solo de un dulce navideño, sino de un espejo de la sociedad que lo adoptó. En cada rebanada conviven la herencia europea, la creatividad criolla y la diversidad andina. En tiempos donde lo global tiende a uniformar los gustos, el panetón peruano demuestra que es posible integrar lo ajeno sin perder la raíz, que la tradición no es obstáculo para la innovación, y que el sabor puede ser también una forma de identidad nacional (Villantoy Gómez, 2023).
Referencias
BBC. (25 de Diciembre de 2019). BBC. Obtenido de Cual es el origen del panetón y cómo se convirtió en uno de los dulces navideños más consumidos en Sudamérica: https://www.bbc.com/mundo/noticias-50872217
El Comercio. (24 de Diciembre de 2024). El Comercio. Obtenido de La historia del panetón y su llegada al Perú: https://elcomercio.pe/provecho/tendencias/la-historia-del-paneton-y-su-llega-al-peru-noticia/
El Comercio. (6 de Diciembre de 2025). El Comercio. Obtenido de Este es el panetón más caro del Perú: cuesta S/ 874 y quedan solo cinco para Navidad 2025: https://elcomercio.pe/respuestas/cual/este-es-el-paneton-mas-caro-del-peru-cuesta-s-874-y-quedan-solo-cinco-para-navidad-2025-tdpe-noticia/
La República. (19 de Diciembre de 2013). La República. Obtenido de La historia detrás del panetón: dos leyendas que explican el origen del producto navideño: https://larepublica.pe/mundo/2019/12/25/origen-del-paneton-y-como-se-convirtio-en-uno-de-los-dulces-navidenos-mas-consumidos-en-peru-y-el-mundo-atmp
Villantoy Gómez, A. (5 de Diciembre de 2023). Infobae. Obtenido de ¿Cuál es la historia del panetón y por qué se volvió ícono en la nochebuena peruana? : https://www.infobae.com/peru/2023/12/05/cual-es-la-historia-del-paneton-y-por-que-se-volvio-icono-en-la-nochebuena-peruana/


















