Artículo de información
José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez
27 de junio del 2025
Desde sus albores como Ciudad de los Reyes, Lima ha temblado al compás de la tierra que la sostiene. Los sismos no son para ella hechos fortuitos, sino episodios recurrentes que han definido su arquitectura, sus costumbres, su imaginario religioso y hasta su forma de vivir el miedo. Bajo sus cimientos se halla no solo una falla geológica, sino una narrativa compartida por generaciones que aprendieron a reconstruirse, a llorar y a rezar entre escombros. La capital peruana es, ante todo, una ciudad moldeada por la fuerza telúrica (Silgado Ferro, 1978).
Desde el siglo XVI hasta el siglo XXI, la historia sísmica de Lima puede leerse como una crónica paralela de su desarrollo urbano. Cada terremoto importante no solo ha dejado un saldo de víctimas o ruinas, sino que ha abierto un capítulo en el aprendizaje colectivo sobre prevención, resiliencia y renovación. Las cédulas reales, las ordenanzas virreinales, las normas modernas de construcción y las festividades populares como la del Señor de los Milagros, todas ellas tienen raíces que se hunden en los temblores que sacudieron el alma de Lima. A continuación, un recorrido por los sismos más significativos, sus consecuencias y enseñanzas (Gaviola, 2023).
Primeros estremecimientos coloniales: entre la alarma y la adaptación
El primer sismo de gran impacto en la memoria limeña tuvo lugar el 2 de julio de 1552, apenas unas décadas después de la fundación de Lima. Aunque su epicentro estuvo más cerca de Arequipa, las ondas sísmicas alcanzaron la capital virreinal y provocaron temor entre las autoridades coloniales. Como respuesta, el emperador Carlos V ordenó limitar la altura de las construcciones en Lima a seis varas, dando origen a la primera norma antisísmica en el mundo hispánico. De este modo, se forjó una tradición arquitectónica basada en edificaciones bajas, flexibles y de materiales ligeros como la quincha, lo que reveló una temprana adaptación al entorno telúrico (Silgado Ferro, 1978).
Tres décadas más tarde, el 9 de julio de 1586, Lima viviría el primer gran terremoto que marcaría su historia. Con una magnitud estimada de 8.1 Mw, este evento destruyó amplias zonas urbanas de Lima y el Callao, y provocó un maremoto que barrió con parte del litoral. Pese a la magnitud del desastre, el número de fallecidos fue relativamente bajo debido a un sonido previo que alertó a la población. Este episodio reafirmó la necesidad de mantener edificaciones livianas y resistentes, y consolidó el uso extensivo de la quincha como técnica dominante en la arquitectura virreinal limeña (Silgado Ferro, 1978).
La madrugada del 20 de octubre de 1687 trajo consigo dos fuertes sismos que arrasaron Lima y el Callao. Ambos temblores, con magnitudes cercanas al 8.5 Mw, fueron seguidos por un devastador maremoto que afectó la costa desde Trujillo hasta Camaná. La cifra de víctimas superó el millar y provocó graves daños económicos como la pérdida de las cosechas de trigo en Chicama. Sin embargo, este terremoto también dejó una huella espiritual imborrable: el mural del Cristo de Pachacamilla, intacto entre las ruinas, dio origen a la devoción al Señor de los Milagros, que hasta hoy recorre las calles limeñas cada octubre (Gaviola, 2023).
Destrucción total y refundación urbana: el cataclismo de 1746
La noche del 28 de octubre de 1746 quedó grabada como la más trágica en la historia sísmica de Lima. Con una magnitud estimada entre 8.8 y 9.0 Mw, este terremoto destruyó prácticamente toda la ciudad y fue seguido por un tsunami que aniquiló al Callao. Solo 25 de las 3000 casas limeñas quedaron en pie; en el Callao perecieron más de 4,800 de sus 5,000 habitantes. La conmoción fue tal que el virrey José Manso de Velasco debió asumir poderes de emergencia para garantizar el orden, evitar saqueos y encabezar una reconstrucción casi total (Gaviola, 2023).
La respuesta del virrey incluyó la creación de la fortaleza del Real Felipe para proteger el puerto de futuros maremotos. Asimismo, se impusieron nuevas regulaciones constructivas que fortalecieron el uso de quincha y estructuras bajas. Este sismo marcó un antes y un después en la planificación urbana de Lima y se convirtió en el catalizador de una arquitectura virreinal más adaptada al riesgo sísmico. La memoria de este desastre quedó plasmada en crónicas, poemas y representaciones religiosas que atestiguan el pánico colectivo de la época (Silgado Ferro, 1978).
Durante la etapa republicana, el terremoto del 30 de marzo de 1828 marcó un episodio de menor magnitud pero significativa repercusión. Con unos 30 fallecidos, sirvió como recordatorio de que la joven república seguía asentada sobre un suelo peligroso. La ausencia de una regulación constructiva adecuada preocupó a las autoridades, y el evento se registró como ejemplo de continuidad telúrica entre el periodo colonial y republicano. Aunque no hubo cambios estructurales inmediatos, este sismo mantuvo latente la necesidad de una cultura de prevención (Silgado Ferro, 1978).
El siglo XX trajo consigo un nuevo capítulo sísmico, comenzando con el terremoto del 24 de mayo de 1940. Con una magnitud de 8.2 Mw, este evento causó 179 muertes en Lima y Callao y expuso la vulnerabilidad de las construcciones de adobe y quincha. La aparición de un pequeño tsunami y los deslizamientos en la Costa Verde evidenciaron la necesidad de infraestructura urbana adaptada. Este terremoto inició los primeros estudios de ingeniería sísmica y preparó el camino para la creación del primer Reglamento Nacional de Construcciones en 1970 (Silgado Ferro, 1978).
Sismos modernos y conciencia sismorresistente
El 17 de octubre de 1966, un nuevo sismo de 8.1 Mw sacudió Lima, afectando especialmente los distritos del Rímac, La Molina y Callao. Con más de 220 fallecidos y 1800 heridos, el terremoto provocó fisuras en edificios de ladrillo, colapsos parciales de viviendas de adobe y deslizamientos en vías principales. El evento reforzó la urgencia de un marco normativo para la construcción segura, y fue determinante para la promulgación del Reglamento Nacional de Construcciones en 1970, lo que marcó un hito en la historia de la ingeniería peruana (Silgado Ferro, 1978).
Aquel mismo año, el 31 de mayo, el terremoto de Áncash (7.9 Mw) causó más de 65,000 muertes en el norte del país, y aunque su epicentro estuvo lejos de Lima, sus efectos se sintieron en la capital. El evento fue crucial para la creación del Sistema Nacional de Defensa Civil en 1972 y el fortalecimiento de la respuesta institucional ante desastres. La capital, aunque no afectada directamente, tomó conciencia de su vulnerabilidad y comenzó a aplicar estrategias de mitigación y preparación (Comercio, 2020).
El último gran sismo que sacudió directamente Lima ocurrió el 3 de octubre de 1974. Con magnitud de 7.7 Mw, causó 73 muertos y dejó 22 mil damnificados. Zonas como Chorrillos y Barrios Altos sufrieron enormes daños estructurales. El sismo puso en evidencia fallas en edificios modernos, interrumpió servicios públicos y provocó crisis nerviosas masivas. En respuesta, el gobierno militar aprobó leyes de emergencia y promovió programas de reasentamiento urbano. Este evento marcó el inicio de una cultura sismorresistente moderna en la capital (Comercio, 2020).
Finalmente, el terremoto de Pisco de 2007 (7.9 Mw) impactó indirectamente a Lima pero sirvió como recordatorio de que el peligro persiste. La capital sintió el sismo con intensidad VI, hubo evacuaciones masivas y pánico, aunque sin mayores daños materiales. Lima envió ayuda humanitaria y reforzó su red de acelerógrafos y protocolos de evacuación. Este evento, junto con simulacros anuales y campañas educativas, consolidó una conciencia cívica y técnica sobre la preparación ante desastres naturales (Andina, 2023).
Referencias
Andina. (28 de Marzo de 2023). Andina. Obtenido de Terremoto: ¿Cuáles fueron los sismos más fuertes que se registraron en Perú? : https://andina.pe/agencia/noticia-terremoto-cuales-fueron-los-sismos-mas-fuertes-se-registraron-peru-967471.aspx
Comercio, E. (15 de Enero de 2020). El Comercio. Obtenido de Los sismos más devastadores que ocurrieron en el Perú en los últimos años: https://elcomercio.pe/peru/sismos-los-sismos-mas-devastadores-que-ocurrieron-en-peru-en-los-ultimos-anos-fotos-noticia/
Gaviola, G. (28 de Octubre de 2023). tv pe noticias. Obtenido de Terremoto en Lima de 1746: así fue el peor sismo que vivió el Perú hace 277 años: https://www.tvperu.gob.pe/noticias/cultural/terremoto-en-lima-de-1746-asi-fue-el-peor-sismo-que-vivio-el-peru-hace-277-anos
Silgado Ferro, E. (Enero de 1978). Editado por el Instituto de Geología y Minería. Obtenido de Historia de los sismos más notables ocurridos en el Perú (1513 -1974). Lima: Instituto de Geología y Minería.: https://repositorio.ingemmet.gob.pe/bitstream/20.500.12544/251/2/C-003-Boletin-Historia_sismos_mas_notables_Peru.pdf



















