Artículo de información

José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

19 de diciembre del 2025

La Navidad Negra es una manifestación cultural desarrollada en diversas localidades del sur peruano, especialmente en Chincha y El Carmen, cuyo origen se relaciona con procesos históricos de población afrodescendiente y con prácticas religiosas vinculadas al calendario navideño. Esta festividad combina elementos rituales, musicales y coreográficos que provienen tanto de tradiciones africanas como de influencias europeas introducidas durante el periodo colonial. A lo largo del tiempo, la celebración ha integrado componentes comunitarios, devocionales y festivos que han permitido la continuidad de sus formas expresivas en cada diciembre. En el contexto peruano, la Navidad Negra constituye un ejemplo de cómo distintas herencias culturales se articulan en un mismo espacio ritual, manteniendo vigencia en la memoria local y en la práctica colectiva (Infobae, 2022).

Dentro de la estructura de esta festividad se reconocen elementos asociados al periodo colonial y a las dinámicas sociales de las comunidades afrodescendientes del sur peruano. Las agrupaciones del Hatajo de Negritos y las cuadrillas de Las Pallitas reúnen prácticas transmitidas por generaciones, donde confluyen sistemas de enseñanza musical, coreografías específicas y rituales vinculados a la adoración del Niño Jesús. En estas manifestaciones se identifican influencias africanas, europeas y andinas, integradas progresivamente a través del tiempo. De esta manera, la Navidad Negra articula componentes religiosos, comunitarios y performativos que se mantienen vigentes en la actualidad y que forman parte del patrimonio cultural reconocido por el Estado peruano. La continuidad anual de estas celebraciones permite observar cómo dichas expresiones se adaptan, se preservan y se proyectan en la vida social de las localidades donde se practican (Chávez, 2019).

Orígenes, memoria y el camino hacia la celebración afroperuana

El origen de la Navidad Negra se vincula con la presencia de población afrodescendiente en la costa peruana durante el periodo colonial, cuando diversas prácticas musicales y corporales fueron preservadas y adaptadas en contextos de migración forzada. Con el tiempo, estas expresiones entraron en contacto con las ceremonias católicas, especialmente con la adoración al Niño Jesús, generándose procesos de sincretismo en los que se integraron ritmos africanos, cantos devocionales y estructuras rituales europeas. La festividad actual es resultado de ese largo proceso de convergencia cultural, documentado en distintas regiones del valle de Chincha y del sur chico, donde la celebración se consolidó como parte del calendario religioso local (Obando, 2024).

La memoria de estos orígenes se transmite a través de las cuadrillas y cofradías que, desde la época colonial, funcionaron como agrupaciones encargadas de organizar las danzas, conservar el repertorio musical y mantener la continuidad de la festividad. Tales colectivos desarrollaron roles, coreografías y personajes específicos que han sido documentados por la etnografía y forman parte del acervo cultural afroperuano. En este marco, la Navidad Negra constituye un espacio donde se observan elementos coreográficos e instrumentales que se han mantenido de forma intergeneracional, permitiendo estudiar cómo ciertos rasgos se conservaron a pesar de las transformaciones sociales y económicas de los siglos posteriores (Andina, 2024).

El rito contemporáneo es producto de un proceso de reorganización cultural que se desarrolló a lo largo del siglo XX, período en el cual diferentes comunidades afroperuanas adecuaron sus prácticas festivas a las dinámicas regionales y al reconocimiento progresivo de la diversidad cultural en el país. Durante este tiempo, la celebración continuó realizándose incluso en contextos de movilidad interna y cambio demográfico, lo que evidencia su capacidad de adaptación y la importancia que posee para las localidades donde se practica. Esta continuidad ha sido abordada por diversas investigaciones que registran la persistencia de los conjuntos musicales y de los estilos de danza vinculados a esta tradición (Chávez, 2019).

Los elementos característicos de la festividad —como el zapateo, el canto responsorial, el uso del violín, las campanas pastoriles y los trajes ornamentados— permiten analizar de manera detallada las formas en que se articula la memoria colectiva en las comunidades afroperuanas. Estos componentes funcionan como marcadores rituales que organizan la celebración y facilitan la transmisión de conocimientos musicales y coreográficos. La Navidad Negra, en su estructura actual, ofrece un panorama amplio para comprender los procesos de continuidad, variación y renovación que acompañan las expresiones festivas de raíz afroperuana en el sur del país (Cairati, 2011).

Hatajo de Negritos y Las Pallitas: danza, devoción y poder comunitario

El Hatajo de Negritos es una de las expresiones más representativas de la Navidad Negra y se caracteriza por un conjunto coreográfico en el que intervienen el zapateo, el violín y campanillas metálicas. La secuencia de pasos y desplazamientos sigue un recorrido previamente establecido en las localidades donde se practica, generalmente vinculado a la visita de nacimientos y a actividades comunitarias específicas del calendario navideño. La ejecución del zapateo, los movimientos grupales y el acompañamiento musical permiten observar la permanencia de estructuras coreográficas documentadas desde el periodo colonial, así como variaciones introducidas por las agrupaciones contemporáneas en distintas zonas del sur peruano (Negro, 2022).

Las Pallitas conforman otro componente central de esta festividad y desempeñan un papel diferenciado dentro de la estructura ritual. Su participación incluye cantos, movimientos coreográficos y representaciones que se articulan en torno a la adoración del Niño Jesús. Los estudios etnográficos registran influencias andinas, europeas y afrodescendientes en su repertorio, visibles en las melodías, en la indumentaria y en los patrones de desplazamiento. Su presencia complementa el conjunto general del Hatajo de Negritos y contribuye a la organización interna de la celebración mediante roles definidos y prácticas que se transmiten por vía familiar y comunitaria (Negro, 2022).

Estas expresiones cumplen funciones sociales que exceden el plano estrictamente festivo, ya que integran a distintos grupos etarios en actividades colectivas de aprendizaje y participación. La transmisión de conocimientos musicales y coreográficos se realiza en espacios domésticos y comunitarios, donde los integrantes de mayor experiencia instruyen a los más jóvenes siguiendo métodos tradicionales de enseñanza. Este sistema de formación permite la continuidad de la festividad y posibilita que los repertorios se mantengan activos en cada generación, configurando un marco de organización social que refuerza vínculos identitarios y prácticas locales (Cairati, 2011).

En el marco de la celebración, la adoración al Niño Jesús ocupa un lugar central dentro de los rituales que estructuran el Hatajo de Negritos y Las Pallitas. Esta actividad se desarrolla en templos, nacimientos familiares o espacios públicos designados, y consiste en la ejecución de cantos y coreografías que forman parte del repertorio tradicional. Diversas investigaciones han señalado que estas prácticas combinan elementos provenientes de la liturgia católica con expresiones musicales y corporales de origen diverso, integradas históricamente en el contexto afroperuano. La continuidad de esta ritualidad permite analizar cómo las comunidades han articulado su participación religiosa a través de manifestaciones artísticas y colectivas ampliamente difundidas en la región (Andina, 2024).

La vigencia contemporánea: patrimonio, identidad y permanencia

En la actualidad, la Navidad Negra registra una presencia sostenida en distintas regiones del país, con especial relevancia en el sur peruano, donde se concentra la mayor cantidad de agrupaciones y celebraciones documentadas. Las festividades de Chincha continúan siendo un referente para el estudio de estas prácticas, debido a la continuidad de sus conjuntos y al desarrollo de actividades que atraen visitantes y generan dinámicas de turismo cultural. A pesar de las transformaciones económicas, demográficas y tecnológicas de las últimas décadas, la estructura ritual conserva sus componentes centrales, lo que permite observar cómo determinadas tradiciones mantienen su funcionalidad en contextos contemporáneos (Infobae, 2022).

El reconocimiento oficial de la Navidad Negra y de sus expresiones asociadas como patrimonio cultural inmaterial del Perú ha contribuido a sistematizar información y a promover iniciativas orientadas a la preservación y difusión de estas prácticas. Este proceso ha permitido establecer marcos institucionales que facilitan la investigación, la documentación audiovisual y la formación de grupos organizados en las localidades donde se realiza la festividad. Asimismo, dicho reconocimiento ha generado un mayor interés en el análisis de los elementos históricos y musicales que conforman esta tradición, fortaleciendo su permanencia en el panorama cultural nacional (Chávez, 2019).

Diversos estudios académicos —entre ellos los desarrollados en la Universidad Ricardo Palma— han examinado los aspectos escénicos, musicales y simbólicos de la Navidad Negra, registrando variaciones regionales y describiendo los mecanismos de transmisión intergeneracional que aseguran su continuidad. Estas investigaciones señalan que la festividad integra prácticas de carácter religioso, expresiones comunitarias y repertorios musicales específicos que permiten analizar su complejidad interna. La documentación disponible confirma que se trata de un fenómeno cultural dinámico, cuya permanencia depende de la interacción entre familias, instituciones locales y agrupaciones artísticas (Negro, 2022).

En el escenario actual, la Navidad Negra continúa desarrollándose como una expresión que combina ritualidad religiosa y organización comunitaria, manteniendo un lugar significativo en el calendario festivo de diversas localidades. Su vigencia permite estudiar cómo las comunidades adaptan sus prácticas tradicionales frente a cambios sociales, a la vez que preservan elementos centrales del repertorio histórico. Esta persistencia evidencia la importancia que la festividad posee dentro de la identidad regional y ofrece un marco útil para comprender los procesos de continuidad y transformación que caracterizan al patrimonio cultural inmaterial en el Perú (Cairati, 2011).

Referencias

Andina. (30 de Diciembre de 2024). Andina. Obtenido de Chincha: El Carmen celebra la Navidad Negra con Hatajo de Negritos y Las Pallitas : https://andina.pe/agencia/noticia-chincha-carmen-celebra-navidad-negra-hatajo-negritos-y-las-pallitas-1012711.aspx

Cairati, E. (2011). AfroPerú: Tras las huellas de la negritud en el Perú. Altre Modernità: Rivista di studi letterari e culturali, N. 6 – 11, 123-138.

Chávez, R. (13 de Diciembre de 2019). El Peruano. Obtenido de Navidad Negra e integración: https://elperuano.pe/noticia/87563-navidad-negra-e-integracion

Infobae. (27 de Diciembre de 2022). Infobae. Obtenido de Navidad Negra en Perú: dónde se celebra y en qué fecha: https://www.infobae.com/america/peru/2022/12/27/navidad-negra-en-peru-donde-se-celebra-y-en-que-fecha/

Negro, S. (1 de Marzo de 2022). Universidad Ricardo Palma. Obtenido de La Fiesta de los Negritos en Navidad: https://www.urp.edu.pe/pdf/id/7136/n/la-fiesta-de-los-negritos-en-navidad.pdf

Obando, M. (9 de Diciembre de 2024). Infobae. Obtenido de Navidad Negra: así es como se celebra esta festividad en el sur del Perú: https://www.infobae.com/peru/2024/12/09/navidad-negra-asi-es-como-se-celebra-esta-festividad-en-el-sur-del-peru/