Artículo de opinión

José Carlos Botto Cayo y Abel Marcial Oruna Rodríguez

 1 de enero del 2024

Alfons Maria Mucha fue un destacado artista y maestro del Art Nouveau, corriente de la que se le considera uno de sus máximos representantes. Nacido en la región de Moravia, República Checa, desde joven mostró interés y talento por la pintura, aunque su situación familiar humilde le impidió acceder a una formación académica formal en bellas artes. En su adultez trabajó como empleado teatral, afichelista e ilustrador de revistas en la ciudad de París (de la Morena, 2023).

Su gran oportunidad llegaría en 1894 cuando creó un popular cartel publicitario para la actriz Sarah Bernhardt. El éxito de esta y otras obras gráficas que realizó para Bernhardt lo consolidaron como un reconocido artista y maestro del cartelismo. Sus ilustraciones se caracterizaban por un estilo ornamental único con formas orgánicas, líneas sinuosas y armoniosas, además de motivos florales y femeninos. Mucha desarrolló un lenguaje visual propio que tuvo gran influencia entre sus contemporáneos del cambio de siglo. Más allá de la fama como cartelista, también cultivó la pintura, escultura y otras artes decorativas (de la Morena, 2023).

La infancia de Alfons Mucha

Alfons Maria Mucha nació el 24 de julio de 1860 en la pequeña ciudad de Ivancice, ubicada en la región de Moravia, que por aquella época formaba parte del Imperio Austrohúngaro. Provenía de una familia humilde de agricultores y artesanos. Su talento artístico se hizo evidente desde niño cuando decoraba huevos de Pascua utilizando diseños tradicionales moravos (Sofie Wigg, 2003).

A los 10 años ingresó en la escuela secundaria de la ciudad de Brno, también en Moravia. Mostraba ya interés por la música y las artes visuales, tomando clases de canto y pintura cuando le era posible. Lamentablemente, su situación material precaria le impidió recibir una formación artística sólida. Tuvo que abandonar sus estudios secundarios a los 15 años, en 1875, para empezar a trabajar y así ayudar al sustento de su familia (Sofie Wigg, 2003).

Sus primeros años laborales los pasó trabajando en distintos oficios como decorador de interiores y escenarios teatrales. Para 1883 se había convertido en un reconocido decorador escénico, realizando diseños para el Teatro Municipal de la ciudad de Viena, la capital imperial. Su talento innato para las artes visuales quedaba en evidencia en cada escenografía y afiche que realizaba (Sofie Wigg, 2003).

Consagración como artista en París

Tras su trabajo como decorador de escenarios en Viena, Mucha decidió probar suerte en la capital del arte europeo de la época: París. Llegó a la ciudad en 1887 y rápidamente entró en contacto con editores y revistas ilustradas, que requerían de sus servicios. Sus elegantes diseños Art Nouveau capturaron la imaginación parisina (Sadurní, 2021).

Para finales de 1893, Mucha ya era un respetado ilustrador y cartelista en Francia. Vivía en la legendaria comuna de artistas Le Chat Noir y empezaba a codearse con la élite cultural. Fue entonces cuando la actriz Sarah Bernhardt requirió sus servicios. El cartel de estilo floral y lineal que Mucha creó para ella se volvió icónico (Sadurní, 2021).

El éxito del cartel de Gismonda catapultó la carrera de Mucha. Se convirtió en el ilustrador personal de Sarah Bernhardt por seis años, creando carteles, programas, decorados y hasta joyería. El estilo Mucha se puso de moda entre 1890 y 1910. Sus clientes incluyeron grandes marcas comerciales que apreciaban sus diseños publicitarios únicos (Sadurní, 2021).

Mucha fundó un exitoso taller en París que daba empleo a decenas de artistas. Vivía un momento de esplendor económico y reconocimiento internacional. No solo dominaba la escena del cartelismo gala; también exploraba la pintura, escultura y vitrales. Su estilo personal trascendió lo puramente decorativo para elevarse al rango del arte (Sadurní, 2021).

Los carteles y el arte integral de Mucha

Alfons Mucha alcanzó renombre internacional gracias a sus innovadores carteles publicitarios realizados entre 1894 y 1904, que sintetizaban a la perfección los ideales estilísticos del Art Nouveau. Entre sus icónicos carteles destacan especialmente los realizados para la actriz de teatro Sarah Bernhardt, con quien colaboró estrechamente durante varios años (de la Morena, 2023).

La fama y fortuna que obtuvo Mucha gracias al éxito de sus carteles publicitarios le permitió explorar otros medios artísticos. Cultivó la pintura al óleo, tanto de caballete como mural, abordando temas históricos, mitológicos y alegóricos en un estilo personal influido por el simbolismo (Sadurní, 2021).

Asimismo, Mucha incursionó activamente en el diseño de interiores y mobiliario. Sus sets de mobiliario presentaban la ornamentación, las líneas sinuosas y los elementos florales típicos del modernismo, plasmando su concepción del “arte total” que integraba todas las artes decorativas (de la Morena, 2023).

Además de carteles, pinturas, muebles y objetos decorativos; Mucha también experimentó esporádicamente con la escultura, la ilustración de libros, la joyería y el diseño de vidrieras. Siempre en un estilo distintivo que aúna influencias checas, parisinas y un profundo misticismo eslavo (Sadurní, 2021).

Los últimos años bajo la bota nazi

Ya con más de 60 años, en 1921 Mucha había retornado a su tierra natal tras la fundación de Checoslovaquia como estado independiente. Se dedicó incansablemente a la promoción y preservación de las artes y tradiciones eslavas. Cuando los nazis invadieron y ocuparon Checoslovaquia en 1939, Mucha, quien ya tenía 79 años, fue de los primeros artistas en ser interrogados por la Gestapo (Uribarri, 2023).

Aunque su estilo artístico no encajaba con la ideología nazi, los ocupantes alemanes entendieron el potencial propagandístico de apropiarse un artista tan emblemático de la identidad checa. Durante el resto de la ocupación, Mucha vivió bajo estrecha vigilancia. Se vio forzado a realizar algunos trabajos para las autoridades alemanas hasta que enfermó seriamente (Uribarri, 2023).

Mucha falleció en Bohemia el 14 de julio de 1939, apenas unas semanas antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial. Tenía 78 años. Aunque vivió sus últimos días con amargura ante la invasión nazi, no pudieron quebrar su espíritu ni borrar el monumental legado artístico que dejaba a la cultura checa y mundial (Uribarri, 2023).

Tras la contienda, el gobierno comunista checoslovaco intentó eliminar a Mucha del relato histórico por considerar su arte “burgués y decadente”. No fue sino hasta los años 60 que su figura y obra fueron plenamente reivindicadas. El Museo Mucha de Praga alberga actualmente su mayor colección de obras (Uribarri, 2023).

Referencias

de la Morena, R. (30 de Diciembre de 2023). Raquel de la Morena. Obtenido de Quizá no conozcas a Alfons Mucha, pero sus obras seguro que sí: http://www.raqueldelamorena.com

Sadurní, J. M. (16 de Setiembre de 2021). Historia National Geographic. Obtenido de Alphonse Mucha, el gran cartelista del “art noveau”: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/alphonse-mucha-gran-cartelista-art-noveau_17189

Sofie Wigg, A. M. (2003). I nasjonen si ånd. Alfons Maria Mucha sitt Slovanska Epopej sett i lys av kunstnaren si nasjonale oppofring. Bergen: Universitetet i Bergen.

Uribarri, F. (31 de Marzo de 2023). La voz de Galicia. Obtenido de El padre del Art Nouveu: https://www.lavozdegalicia.es/xlsemanal/personajes/alphonse-mucha-carteles-mujeres-arte-nazis-urss.html