El financiamiento rápido para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) es fundamental para que puedan seguir con sus operaciones, por ello deben conocer las alternativas que tienen para conseguir liquidez.

Estas fuentes de financiación inmediata como el factoring, confirming e incluso los préstamos empresariales, son posibles gracias a la facturación electrónica, señala el presidente ejecutivo de Efact, Kenneth Bengtsson.
“Muchas empresas ya negocian sus comprobantes con diversas entidades financieras, pero no conocen, por ejemplo, los distintos tipos de factoring que existen”, subraya.
“Además, hay otras formas de capitalizarse que están a su alcance y que es posible aprovechar gracias a la facturación electrónica”, agrega.
En ese sentido, detalla las principales herramientas de financiamiento que son posibles con la facturación electrónica:
1) Factoring Sin Recurso
Se produce cuando una compañía vende su factura a una entidad financiera que se encarga de hacer el cobro al adquiriente. En caso éste no cancele el monto a pagar, la empresa de factoring o fondo de inversión no pueden cobrar la deuda al emisor del comprobante.
 
 
2) Factoring Con Recurso
En este caso, si el adquiriente se niega a cancelar la factura, la responsabilidad de pago retorna al solicitante. Esto quiere decir que la entidad financiera puede reclamar la deuda a la empresa que emitió el comprobante.
 
 
3) Confirming
A diferencia del factoring, que es solicitado por el emisor de la factura, el confirming es un servicio de financiamiento que una compañía dispone para todos sus proveedores. Normalmente, lo utilizan las grandes empresas.
“Si una mipyme tiene como cliente a un prico (principal contribuyente), es recomendable indagar si ofrece este servicio”, recomienda Bengtsson.
4) Préstamos empresariales
Desde que el sistema de facturación electrónica lleva un registro fidedigno de la actividad comercial de una compañía, las empresas pueden utilizarlo como respaldo para acreditar su nivel de ventas, principales clientes, frecuencia de pedidos, entre otros.
“De esta manera, es posible demostrar capacidad de pago ante instituciones financieras y acceder a crédito”, subraya Bengtsson.