Plato bandera fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2004, recordó ministro Alejandro Salas

Al celebrarse en la víspera el Día del Cebiche, el ministro de Cultura, Alejandro Salas, destacó la importancia del plato bandera, señalando que es un reconocimiento que se hace a los pescadores y agricultores, que entregan su trabajo para ofrecernos los mejores productos para su preparación.

“El cebiche es un homenaje a los agricultores y pescadores porque es una mezcla del trabajo de ambos. Ellos madrugan cada mañana para entregarnos sus mejores productos. Estamos trabajando para que se convierta en Patrimonio Cultural de la Humanidad, destacó el ministro en Radio Nacional.
En el 2004, el cebiche fue declarado por el Instituto Nacional de Cultura (INC), que antecedió al Ministerio de Cultura, como Patrimonio Cultural de la Nación, al considerársele uno de los principales platos del Perú.

Luego, en 2008 se decidió declarar al 28 de junio de cada año el “Día del Cebiche” en todo el Perú. Este es uno de los platos más conocidos y valorados en el mundo entero. Sus ingredientes más tradicionales son el pescado blanco cortado en trozos, jugo de limón, la cebolla roja cortada en juliana, ají, culantro picado y sal.

El ministro destacó que este plato se prepara en todo el país y se puede utilizar pescado de mar o de río. Además resaltó al limón peruano, “porque es único en el mundo y eso hace la diferencia de nuestro cebiche en el mundo”. “Somos un país que tiene todo, culturas milenarias y una diversidad de la que debemos enorgullecernos”, añadió.
Contra la discriminación
De otro lado, el ministro de Cultura, subrayó que nuestro país será mejor cuando empecemos a entendernos, respetarnos, tolerarnos, pero sobre todo, encontrarnos con nuestra identidad.
“Cuando entendamos mejor nuestra pluralidad, diversidad y que peruanos somos todos, con diversas culturas, pero con algo común que son nuestros ancestros, encontraremos la fuerza de nacionalismo e identidad que nos hace falta”, afirmó.
El ministro lamentó que en muchos sectores aún se respira discriminación. “No nos aceptamos a nosotros mismos, no somos tolerantes y eso no está bien. Entendernos a nosotros mismos es algo que nos hace muchísima falta”, dijo.
“No debe existir un ciudadano de segunda y tercera clase. No tenemos que mirar con desprecio o discriminación a aquel peruano que no habla bien el castellano o no encaja bien una oración en castellano. No tenemos que minimizarlo. Su inteligencia va más allá de una oración”, enfatizó.