Según el exministro de Energía y Minas, Rafael Belaunde Llosa, la minería da suficiente ingresos al Estado, pero, no todo se invierte, por lo que urge una reforma del canon. En diálogo con Correo recordó que la cartera de 46 proyectos mineros de Perú, que implican una inversión de $56 mil millones, corre el riesgo de perder atractivo por la incertidumbre política.

¿Preocupa mucho la violencia contra las mineras?

El tema es grave. Perú es el segundo productor mundial de cobre, que hoy tiene un precio sin  precedente, está sobre los $4 la libra y podría ser la gran palanca para salir de la crisis en que nos dejó la pandemia. Coincidencia o no, se registran una serie de asonadas antimineras. Es difícil pensar que ocurran espontáneamente y en simultáneo en tantos sitios. Los minerales enterrados no sirven, sacarlos requiere de grandes inversiones.

¿Se arriesga la inversión minera?

Antes de las elecciones se preveía poner en marcha proyectos por $3,577 millones, como Yanacocha Sulfuros (Cajamarca) y Corani (Puno). Newmont posterga Sulfuros, que se iba a iniciar el primer semestre de este año; luego en el segundo semestre y, ahora, se ha postergado para el segundo semestre del 2022. El panorama es incierto para las empresas. Además, no es bueno que se quiera triplicar los impuestos bajo amenaza de estatizar.

¿Y la cartera de inversión?

Perú tiene una cartera de 46 proyectos mineros que involucran $56 mil millones de inversión, pero el monto disminuye porque los proyectos se caen, como Tía María y Conga; una de las personas que destacó para que no se concrete Conga fue la actual premier (Mirtha Vásquez). La inversión minera tiene altas y bajas; el pico más alto, de los últimos 15 años, fue en el 2013, con casi $9 mil millones, hubo un punto de inflexión en el 2016, pero se recuperó y en el 2019 fueron casi $6 mil millones. Perú tendría que ser, por derecho propio, el principal productor de cobre del mundo, pero debe duplicar su producción, que puede lograr en 10 años, promoviendo los proyectos, pero, lo más importante, promoviendo la exploración.

¿Es casi nula la inversión en exploración?

Si, ha bajado un montón. La minería es una actividad de alto riesgo, sobre todo, la exploración, que es muy costosa porque no siempre se tiene éxito. Hay empresas que sí están dispuestas a asumir el riesgo, el problema con la exploración es que progresivamente se le sumó una serie de barreras y complicaciones normativas; pero, su principal amenaza es el mazazo tributario que ha planteado el Gobierno, si te va mal lo asumes y si te va bien me das el 80% de tus ganancias. El sistema impositivo en Perú tiene componentes fijos, como el IR, y componente variable; desde el 2011, las regalías se pagan sobre la utilidad operativa; además están el Gravamen Especial a la Minería y el Impuesto Especial Minero. A mayor utilidad operativa, mayor tasa se tributa. Ahora que el precio del cobre está alto, las cupríferas pagarán por arriba del 50% de sus utilidades. El otro tema es que el 50% de la renta minera se va al canon, pero el 50% del mismo no se ejecuta. Entre el 20% y 25% del canon minero se invirtió en gastos administrativos y la inversión en bienes se refleja en obras sobre valoradas, abandonadas o paralizadas. El beneficio neto para la población es muy poco, que siente que la minería no le cambia la vida.

¿Qué hacer?

Además, hay demasiada corrupción; se ve presidentes regionales en casos de investigación, también hay autoridades detenidas. Es urgente una reforma del canon; una parte del canon se tiene que distribuir directamente a las poblaciones de las zonas de influencia minera; no como un bono, sino entregarles como parte del beneficio que genera la actividad minera. Si la minería prospera, ellos prosperan. Hasta que la población no sienta que la minería los beneficia directamente no tendrán una actitud vigilante de esta actividad. De la parte del canon que no se gasta, se puede destinar, entre el 30% y 40%, a las comunidades.

Perfil

Rafael Belaunde Llosa es exministro de Energía y Minas Bachiller en Economía por la Universidad de Lima. Es consultor en negociación comunitaria, gestión inmobiliaria, tierras y saneamiento físico legal en el sector minero.