La calificadora Moody’s considera que nuestro país “enfrenta un riesgo limitado de que la nueva administración (el Gobierno de Pedro Castillo) aumente el control estatal” de las reservas de petróleo y gas.

Ello tras la advertencia de nacionalización del yacimiento vociferado por el extitular del Consejo de Ministros, Guido Bellido, si es que el Consorcio Camisea no aceptaba renegociar las utilidades en favor del Estado.

La agencia internacional sostiene que hay un escaso apoyo del Congreso a “cambios constitucionales que desalentarían la inversión” en el sector, y que afectaría el acceso de nuestro país a la energía que requiere.

“Los sectores de energía, transporte, industrial y residencial de Perú imponen una gran demanda a su industria de petróleo y gas. Camisea produce casi todo el gas natural y los líquidos de gas natural (LGN) de Perú, por lo que sin Camisea, la propia producción de hidrocarburos de Perú no cubriría su demanda interna de productos refinados y gas natural”, resume Moody’s, quien alega que existe presión política para elevar los impuestos en torno a este proyecto.

Además, explican que la producción de LGN de Camisea abastece a casi el 86% de la demanda de gas licuado de petróleo (GLP) en nuestro país para el sector de generación de energía; y gran parte de la producción está reservada para el consumo interno, lo que le brinda un flujo creciente de energía limpia con costos de electricidad más bajos que los de los combustibles de hidrocarburos tradicionales, y esto beneficia el crecimiento industrial del Perú y reduce su dependencia de las importaciones.