Formalidades. Es Perupetro la entidad, en representación del Estado, facultada por ley a realizar las negociaciones de contratos en el sector. El Consorcio Camisea esperaría que esa entidad asista también a la mesa de trabajo del próximo 6 de octubre.

La Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) invitó a Pluspetrol (operador del proyecto Camisea) a renegociar contratos, siendo que, según la ley, existe un representante que se encarga, a nombre del Estado, de estas labores y no el despacho que preside Guido Bellido.

Esta facultad ni siquiera le es atribuida al Ministerio de Energía y Minas (Minem), pues según la Ley Orgánica de Hidrocarburos (Ley 26221, inciso B del artículo 6) se establece que Perupetro es la facultada de negociar y renegociar contratos en el sector hidrocarburífero.

Así, la facultad que le confiere al Estado a Perupetro pasa por las tareas de negociar, celebrar y supervisar, en su calidad de contratante, los contratos, así como los convenios de evaluación técnica.

En opinión de Carlos Gonzáles, director gerente de Enerconsult, el oficio cursado por la PCM a Pluspetrol invitándolo a “iniciar un nuevo pacto que implique el proceso de renegociación de los proyectos de Gas de Camisea” es no solo una grosera intromisión, sino totalmente improcedente.

“Si no se siguen las formalidades de la ley, todo lo que se haga será inválido y el único en el Perú que tiene esas facultades renegociadoras es Perupetro”, aseveró.

Para Gonzáles, este contexto de una renegociación en marcha es una buena oportunidad para el relevo del directorio de Perupetro, el mismo que debería tener directores petroleros con conocimiento en contratación petrolera.

Según pudo conocer La República, el Consorcio Camisea aceptará la invitación del premier Bellido como un acto de cortesía, sin embargo, esperarían la asistencia también de Perupetro, en su calidad de contratante y autoridad competente en la materia.

Si esta reunión, planteada para el miércoles 6 de octubre, se realiza con los actores antes mencionados, el inicio de la renegociación tendrá carácter oficial y formal.

Responde Camisea

A través de un comunicado, el Consorcio Camisea destacó que el Estado es su principal socio, pues recibe gran parte de los ingresos totales -regalías de 37,24% e impuestos por 30%- del Consorcio.

En esa medida, desde los inicios de la operación y hasta el año 2019 el proyecto ha transferido más de S/ 40.000 millones al Estado peruano, según el Consorcio. Cusco en particular recibió en ese periodo más de S/ 20.000 millones, o un equivalente de más de US$ 1 millón al día.

Si bien el comunicado no brinda pistas sobre la renegociación planteada por el Ejecutivo, sí subraya que existen excedentes de gas natural que pueden ser destinados a la masificación.

“En el Perú hay reservas de gas natural suficientes para abastecer a más de 20 millones de hogares, cifra que largamente excede los 8 millones de hogares en el país, descontando lo que se exporta”, indicó la firma.

¿Es posible renegociar?

Tal como reportó este medio, existe en este momento un amplio consenso político sobre la renegociación con el Consorcio Camisea, inclusive este conglomerado empresarial estaría dispuesto a subsidiar la masificación del gas natural, según información que maneja la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).

Tal como recuerda Aurelio Ochoa, especialista en temas energéticos y expresidente de Perupetro, los contratos de Camisea se han renegociado en diversas oportunidades, algunas de ellas de carácter administrativo, así como adendas a los contratos, algunas de ellas a solicitud del mismo Consorcio Camisea.

Ochoa, que renegoció la última adenda relevante sobre los contratos de Camisea en 2014, recordó que la primera renegociación importante se dio durante el Gobierno de Alejandro Toledo, con Pedro Pablo Kuczynski como titular del Minem. En esta adenda, las reservas del Lote 88 garantizaban la exportación del gas del Lote 56. Es decir, una negociación a favor del Consorcio.

Política. La masificación del gas natural como eje clave. Foto: difusión

Política. La masificación del gas natural como eje clave. Foto: difusión

En la segunda modificación importante a esos contratos, durante el Gobierno de Alan García, el Estado peruano, como consecuencia del fuerte incremento del precio del gas, limitó que la variación del gas para el mercado interno tuviera un tope de 5% durante 5 años, aunque al final fueron 6 años.

En la última renegociación durante el Gobierno de Ollanta Humala se obligó al Consorcio Camisea a retirar el compromiso en el que se encontraban las reservas del Lote 88, como garantía respecto de la exportación del Lote 56, recuerda Ochoa. (Ver cronología)

Para el experto, la actual renegociación, si bien puede tener un empuje político, en lo esencial deberá manejarse desde el ámbito técnico y económico, y a cargo de las personas pertinentes para esas funciones.

El meollo de la renegociación, en opinión de Ochoa, estará siempre vinculada a los contratos de exportación, pues considera que lo que recibe el Estado por esa operación es menor de lo que capta de vender en el mercado interno. “La regalía real que debe percibir el Estado debe ser calculada frente al costo del precio de venta final”, subrayó.

El contrato de exportación culmina en el 2028 y, de acuerdo con las fuentes consultadas, las reservas del Lote 56 (de 1,4 TCF, según el último Libro de Reservas del Minem al 2019) no serían suficientes para garantizar la exportación hasta la caducidad del contrato. Esto requeriría una óptima fiscalización para que no se tome gas del Lote 88.

En opinión de Álvaro Ríos, socio director de Gas Energy Latin América (GELA) y exministro de Hidrocarburos de Bolivia, siempre hay espacio para una negociación entre el Estado y una empresa, más aún cuando esta opera en el Perú por tantos años (desde el 2004).

“Los contratos se pueden negociar mirando los números y los resultados, mirando los flujos proyectados tanto de las inversiones como de los ingresos. Así, uno se puede sentar en la mesa y decirle a la empresa: ‘Has ganado bien, dale un poco más al pueblo peruano y con eso hagamos un plan de masificación’”, recomendó.

Clausuran temporalmente planta de Pluspetrol

Inspectores de la Municipalidad Distrital de Paracas clausuraron ayer de forma temporal la Planta de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural (LGN) de Pisco, operada por Pluspetrol y ubicada aproximadamente a 250 kilómetros al sur de Lima, al este de la carretera Pisco-Paracas.

De acuerdo al subgerente de Fiscalización Municipal de Paracas, Luis Pacheco Portal, Pluspetrol solo tenía autorización para ampliar y modificar un área máxima de 67.000 metros cuadrados para sus operaciones.

Sin embargo, durante la inspección de mayo, los inspectores municipales detectaron que la planta había sobrepasado sus límites. Luego de ser notificada en un primer momento, la empresa se negó a subsanar la situación. Al cierre de esta edición, se pudo conocer que la medida municipal fue levantada.

Para Aurelio Ochoa, otro eje sobre el que debería girar esta renegociación tiene que ver con el GLP. Este combustible se obtiene del fraccionamiento del gas natural de Camisea y esa producción cubre el 80% de la demanda; sin embargo, a la totalidad del GLP se le aplica el precio de paridad de importación; es decir, en el Perú se pagan valores como si la materia prima del gas licuado estuviera siendo importada desde las costas de Texas, en los EE. UU.

Cronología de los principales cambios a los contratos de Camisea

2000

Durante el Gobierno de transición de Valentín Paniagua se firman los contratos de Camisea con el consorcio formado por Pluspetrol y Hunt Oil Company, entre otras empresas. Ellos obtuvieron el derecho de explotar durante 40 años el Lote 88 de Camisea. Las regalías que debía pagar eran de 37,4% y el destino de su producción fue el mercado interno.

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2004

Durante el Gobierno de Alejandro Toledo se dispuso que el Lote 56 se destinaría a la exportación. Paralelamente, se autorizó que 1,4 billones de pies cúbicos de gas del Lote 88 se prestasen para permitirle al consorcio sustentar un contrato de largo plazo que hiciera posible y rentable la exportación del recurso.

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2010

Durante el segundo Gobierno de Alan García, el Estado peruano limitó que la variación del precio del gas natural para el mercado interno tuviera un tope máximo de 5% durante 5 años.

2014

Ollanta Humala, en cumplimiento de la promesa de campaña, recuperó las reservas del Lote 88 que estaban comprometidas como aval del proceso de exportación del Lote 56. Esta renegociación fue conducida por Perupetro con respaldo del Minem.

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Infografía-La República