La brecha de infraestructura en el Perú es muy grande y cerrarla, progresivamente, necesita de la participación activa del sector privado, señaló a Correo el ex director de Inversión de ProInversión, Javier Correa.

“La brecha social solo se cerrará con la participación del sector privado, porque lamentablemente la capacidad del Estado es limitada. Países como Ecuador, Bolivia y otros de corte socialista lo lograron, pero con un alto nivel de endeudamiento del Estado, que al final termina ahogando sus economías”, precisó.

“Si el Perú decide ejecutar solo obras públicas, corre el riesgo de perder terreno en el rating crediticio, porque perdería su credibilidad, lo que afectaría la inversión privada y se terminaría haciendo mucho daño al país”, afirmó al indicar que la inversión pública es insuficiente por la limitada capacidad de ingresos del país.

Explicó que mediante Obras por Impuestos (OxI) es poco lo que se puede hacer porque se necesita decisión de las autoridades en los tres niveles de gobierno (nacional, regional y local) para identificar los proyectos (como los de agua y saneamiento).

También la Asociación Pública Privada (APP) y Proyectos en Activos, son necesarios para el cierre de la brecha social en el país. “Aplicando las tres modalidades de inversión y ejecución de obras se puede lograr el objetivo, no solo con uno”, precisó.

Correa dijo que desde la gestión del ex presidente Vizcarra se fue dejando de lado la inversión privada para apostar por la inversión pública, apelando al mecanismo de Gobierno a Gobierno.

Por su parte, Karla Gaviño, profesora de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, dijo que si se quiere mantener el mecanismo de OxI hay que potenciarlo, considerando que en la actualidad los gobiernos regionales son los que más lo utilizan. “Es decir, hay un gran espacio en el gobierno nacional y locales”, precisó.

Indicó que el 70% de los recursos de OxI ha sido utilizado por 13 gobiernos regionales, desde el 2009 en que entró en vigencia este mecanismo.