El Minsa adelantó que los productos importados podrán usar stickers por un tema logístico, mientras que la industria local sí tendrá que imprimir octógonos en sus envolturas. Esta disparidad contraviene a la competencia en igualdad de condiciones, según Elegir.

El último miércoles, el titular del Ministerio de Salud, Óscar Ugarte, manifestó que el Gobierno mantendrá las normas basadas en la ley de alimentación saludable para proteger a la población del consumo en exceso de sodio, azúcar y grasas saturadas, considerando que este 30 de junio vence la prórroga que se le dio a las empresas para que utilicen stickers de octógonos en los productos alimenticios que se ofertan en nuestro mercado en vez de imprimirlas en sus envolturas.

“Las advertencias se mantienen”, enfatizó en referencia a los productos nacionales, los cuales se verían obligados a usar octógonos indelebles; no obstante, detalló que para los importados se permitirá que apliquen adhesivos dado que solo nuestro país exige que el octógono se imprima en la envoltura y “es difícil hacer etiquetado solo para Perú”.

Desde la Asociación Elegir cuestionan las palabras de Ugarte y consideran “que no es aceptable que el ministro desvíe la atención sobre el debate de si se seguirán permitiendo vehículos que no cumplen con el objetivo de la norma de garantizar la entrega de la información hasta el consumidor final”, lo cual poner en riesgo el objetivo de una norma de salud pública.

Asimismo, sostienen que es inviable la propuesta, ya que contraviene a los principios de competencia en igualdad de condiciones y brindaría una ventaja anticompetitiva a algunas empresas al evitarles la inversión de adecuación pese a que tuvieron tres años para realizarla, frente a aquellas empresas que sí asumieron los costos para cumplir con la ley.

Elegir acota que también se entorpecería la fiscalización hasta volverla materialmente imposible para las autoridades, en el supuesto negado de que sea aplicable, pues requeriría corroborar la proveniencia de cada producto antes de determinar si este cumple o no con su propia norma diferenciada.

En riesgo de acabar con octógonos indelebles

La agrupación argumenta que de darse lo señalado por el ministro Ugarte, se estaría gestando “un caballo de Troya a favor de todo proveedor para eliminar los octógonos indelebles”, puesto que al no poder aplicarse un doble estándar para el etiquetado frontal – considerando que el propio Estado reconoce una supuesta imposibilidad de que todas las empresas se adecúen – se terminaría aplicando a las empresas, tanto nacionales como extranjeras e independientemente de su volumen, solo el requerimiento más bajo: la posibilidad de usar el vehículo inadecuado, los adhesivos.

Finalmente, anotan que se robaría a todos estos proveedores el incentivo de reformular productos a alternativas más sanas para evitar la readecuación sus empaques ante la llegada de una segunda etapa con umbrales más estrictos, pues se permitiría resolverlo pegando un sticker.

“Ya es hora de que prime el interés público de nuestra salud por sobre los intereses comerciales de algunos”, concluye Elegir.