Corte Suprema advirtió que el plazo prescriptorio comienza a correr a partir del momento en que el titular de un derecho puede ejercitar la acción ante un órgano jurisdiccional. Aquí te detallamos el criterio fijado por la Corte.

El plazo prescriptorio se computa a partir del momento en que el titular de un derecho puede ejercitar la acción ante un órgano jurisdiccional, situación que no ocurre hasta cuando se tiene conocimiento del hecho objeto de impugnación.

Así lo precisó la Corte Suprema mediante la Casación N° 13025-2017-LIMA.

Como recordaremos, la prescripción es una institución jurídica por la cual el transcurso del tiempo extingue la acción del sujeto para recurrir ante un órgano jurisdiccional a fin de exigir un derecho.

Asimismo, la prescripción tiene por finalidad contribuir con la seguridad jurídica y sancionar la inactividad del titular de la acción cuando el plazo prescriptorio ha transcurrido.

Un criterio sobre la indemnización en función a la prescripción

Por otra parte, el Colegiado Supremo señaló que la indemnización por daños y perjuicios constituye una acción personal; por lo tanto, se encuentra comprendida dentro del plazo prescriptorio previsto en el inciso 1) del artículo 2001° del Código Civil. Este prevé que este tipo de acciones prescriben transcurridos diez (10) años sin que hayan sido objeto de reclamo por parte del titular del derecho de acción.

Resulta pertinente señalar que la indemnización por daños y perjuicios se encuentra prevista en los artículos 1321° al 1332° del Código Civil dentro del Título IX, del Libro VI sobre “Inejecución de Obligaciones”, constituyendo una forma de resarcimiento por el daño o perjuicio ocasionado a una de las partes por el incumplimiento de una obligación.

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