Según el presidente de la Asociación Marítima del Perú (Asmarpe), Moisés Woll, cuando el megapuerto de Chancay inicie sus operaciones (en el 2024), generará un gran movimiento de camiones de carga entre el Callao y la ciudad de Chancay, ubicada  al norte de Lima.

Ello, según dijo, generará una gran congestión de tránsito en la Panamericana Norte, mucho más en el Serpentín de Pasamayo, que no tiene capacidad para soportar el aumento del flujo de camiones que deberán transitar por la zona.

“A Chancay, por su ubicación a 70 kilómetros de Lima, y al  Callao, se les puede considerar como un todo, un complejo portuario, para atender las importaciones de la gran Lima. Además, las exportaciones peruanas podrán salir por Chancay y por el Callao”, precisó.

Salida. Woll señaló que el concesionario Cosco Shipping Ports estima que moverá un millón de contenedores en el puerto de Chancay, que serán trasladados por la Panamericana Norte a través de camiones muy grandes que saturarán la vía y, por tanto, les tomará mucho tiempo, lo que les generará sobrecostos e incidirá en el costo del comercio exterior.

En ese sentido, recomendó hacer un estudio vial que pueda plantear una salida.

Explicó que mejorar el Serpentín de Pasamayo o la variante de Pasamayo no son opciones viables.

“Lo recomendable es una vía recta, que podría ser un túnel, pero es una alternativa difícil porque el Estado no tendría capacidad para desarrollarlo. “El megapuerto está en desarrollo, pero no hay ningún proyecto contemplado en los planes del Gobierno”, precisó.

Cabe recordar que el terminal portuario de Chancay se proyecta como el hub concentrador y distribuidor de carga de transbordo desde Asia para los países de la costa oeste de Sudamérica y el punto neurálgico de conexión comercial de China con el Perú.

Se prevé que descongestione el tráfico de camiones dentro de la ciudad de Lima y comparta la carga de exportación e importación que llega a través del terminal portuario del Callao, bajo un escenario de multimodalidad.