Cuando Julissa Quiroz Becerra cursaba de la carrera de Psicología, en el 2019, los médicos le diagnosticaron cáncer de ovario. A sus 24 años, su vida cambió repentinamente y la mayor parte del tiempo la pasó entre un hospital y su casa de Chiclayo.

”Fue un año bastante duro y mi tratamiento fue muy fuerte, con full quimioterapias. No podía caminar, no podía ir al baño sola. Terminó ese año y se vino la pandemia”, dice a Correo la paciente oncológica.

Debido a la cuarentena que se decretó en el Perú, permaneció en su vivienda sin la certeza de qué iba a seguir después. A los dos meses, sin embargo, las atenciones se restablecieron y fue derivada al Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN) de Lima para que continúe con su tratamiento. “Ahora con la COVID-19 todo somos vulnerables a contagiarnos en cualquier momento”, dijo.

REGIONES

Julissa Quiroz pertenece al 60 % de pacientes provenientes de las regiones que se atienden en el INEN. Desde el estado de emergencia por la COVID-19, muchos no pudieron llegar a Lima y suspendieron sus tratamientos. Ellos tenían muchas limitaciones para poder llegar, ya que no había transporte. Nosotros hemos tratado de continuar con las atenciones y darles algunas facilidades. La primera, a través de la tecnología, brindarle el soporte con teleconsultas”, detalla Joana Franco, jefa de la Unidad Funcional de Gestión de Riesgos del INEN.

Entre el 2006 y el 2020, las autoridades peruanas crearon tres institutos en la zona norte, centro y sur del país, para la atención de más de 10 millones de pacientes oncológicos de las macrorregiones. Pese a ello, aún hay limitaciones y los ciudadanos deben dirigirse a la capital.

”Hay ciertas especialidades y ciertos equipos de alta tecnología con los que no se cuenta, motivo por el cual nosotros tenemos que referir pacientes a Lima, y eso lo hemos podido evidenciar un poco más durante esta pandemia”, explica la doctora Berenice Rodríguez, directora del Instituto Regional de Enfermedades Neoplásicas (IREN) Sur, que atiende a casi 5 millones de pobladores del sur del país.

ALTA MORTALIDAD

Cada año mueren 35 mil peruanos por cáncer en nuestro país y 175 mil personas viven con ese mal, advierte el doctor Diego Venegas. “El cáncer en el Perú afecta más a la mujer que al hombre, y más a la mujer que está entre los 40 y 60 años. Ahí es donde tenemos la mayor concentración de cáncer y de cánceres más frecuentes: cáncer de mama, cáncer de cuello uterino; y los cánceres de próstata y de estómago en hombres”, dice el galeno.

Cada dos horas muere un peruano por cáncer gástrico; cada cuatro horas fallece una mujer por cuello uterino; cada cuatro horas muere un varón por cáncer de próstata; y cada 5 horas muere una mujer por cáncer de mama, recuerda el especialista. pandemia y vacuna. Entre marzo y mayo del 2020, se dejaron de atender 74 mil consultas ambulatorias de pacientes con cáncer; es decir, se retrasaron las quimioterapias, las cirugías y la administración de medicamentos. Los radiodiagnósticos se redujeron en un 73 % con respecto al año anterior y el promedio de endoscopias también bajó al 86 %, según Karla Ruiz, directora de Esperantra.

La inauguración del Centro de Atención Ambulatorio, en febrero de este año, ha permitido mejorar la atención de los pacientes. A mitad de semana, el presidente Francisco Sagasti anunció que los pacientes con tratamiento activo de cáncer serán vacunados tan pronto se tengan más vacunas. Al respecto, la vocera del INEN, refirió que estamos a la espera de que el Minsa nos entregue las dosis para poder vacunar a todos los pacientes. Nosotros ya tenemos un padrón.