Karina Valencia y Erik Rivera

Cambios. En la última semana, el número de fallecidos por toda causa a nivel nacional registró un descenso constante que, según los expertos, mostraría que la segunda ola del COVID-19 llegó a su punto máximo.

De acuerdo el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), desde el 16 de febrero, el país observa una ligera disminución en el reporte de muertes de forma consecutiva. Sin embargo, la tendencia de la caída se hizo más marcada en los últimos 7 días.

Pese a este panorama, las cifras de la Sala Situacional COVID-19 Perú, del Ministerio de Salud, revelaron que el número de contagios se ha mantenido durante la cuarentena e, incluso, aumentó esta semana.

Por ello, especialistas exhortan a la población a no bajar la guardia y cumplir las medidas de bioseguridad frente al virus, como evitar aglomeraciones, mantener el lavado de manos y el uso de mascarillas.

CIFRAS DE FALLECIDOS POR CORONAVIRUS

Durante el mes de febrero, el número de decesos superó a lo reportado en el país en enero.

Según el Sinadef, en el primer mes de este año se registraron 22,037 muertes no violentas; mientras que, a un día, de terminarse febrero, la suma fue de 26,341. Es decir, hubo un incremento del 19.5%.

Cabe señalar que el 12 de este mes se registró el número más elevado de muertes en un día con un total 1, 139 decesos por toda causa a nivel nacional.

Días atrás, este diario dio a conocer que la curva de fallecidos por COVID-19 ya mostraba una desaceleración considerable, de acuerdo con la información señalada por el ingeniero electrónico Rodrigo Parra.

Durante la segunda semana de febrero, el promedio diario de decesos en el país fue de 1076 muertes; mientras que en los siete días siguientes disminuyó a 1072. Esta semana la media cayó a 1004.

El descenso, que reflejaría un quiebre en la evolución de la segunda ola de la pandemia, dio lugar, incluso, a que se reporten 994 y 959 fallecimientos el pasado 23 y 25 de este mes respectivamente (ver infografía).

EL LEVANTAMIENTO DE LA CUARENTENA ES UN ERROR

LECTURA. Sobre el tema, no obstante, el epidemiólogo Antonio Quispe calificó ayer de “un grave error” el reciente levantamiento de la cuarentena dispuesto por el Ejecutivo, el 24 de febrero.

Sostuvo que una de las lecciones aprendidas de la primera ola fue que cuando se abrió la primera fase económica hubo un repunte de decesos y contagios por el virus.

“Tuvimos una cantidad importante de personas reportadas hasta ese entonces y eso fue producto precisamente de reactivar la economía más temprano de lo que se recomienda. Para esta segunda ola, se hizo casi lo mismo”, indicó.

CONSECUENCIAS SE VERÁN EN TRES SEMANAS

Señaló que las autoridades no esperaron dos semanas para evaluar la situación de los casos que estaban disminuyendo lentamente en el país “sino que lo que hicieron fue evaluar solo algunos días”. En esa línea, afirmó que las consecuencias las veremos dentro de tres semanas con un incremento acelerado de casos de fallecidos.

De otro lado, el especialista indicó que lo ideal hubiese sido que el Gobierno focalice y fiscalice el cumplimiento de la cuarentena en algunas “zonas calientes” como se hacía antes hasta, por lo menos, controlar la segunda ola.

“Para ellos bastó un descenso de un par de días para que inmediatamente fueran a relajar la cuarentena porque tenían que priorizar la economía”, enfatizó.

Ante ello, exhortó a que las decisiones que tomen las autoridades sobre el tema sean basadas únicamente en evidencias.

LEVANTAMIENTO DE LA CUARENTENA NO ELEVARÁ EL NÚMERO DE MUERTES

A FAVOR. El epidemiólogo Jorge Samamé, por su parte, sostuvo que la lenta disminución de los casos responde al hecho de que el virus alcanzó su pico más alto en esta segunda ola y, además, porque “ya no tienen más elementos para multiplicarse”. A este hecho lo llamó “quiebre”.

A diferencia de Quispe, Samamé consideró que el levantamiento del confinamiento “no significará que aumenten los decesos por COVID-19. Dijo que cuando estuvimos en cuarentena “los casos de fallecidos no se redujeron”.

“Mucha gente piensa que las cuarentenas pueden funcionar pero se ha demostrado que estas no llevan a la disminución de la tasa de mortalidad”, explicó.

De otro lado, criticó que “no puede ser que hasta la fecha” las autoridades del sector Salud no hayan sabido gestionar el abastecimiento de oxígeno en los hospitales del país.

“Todos sabemos que los virus son respiratorios y lo que primero debemos tener es todo lo que tenga que ver con respiración y el oxígeno es vital. ¿Cómo es posible que estemos en febrero y no haya oxígeno? Eso es una negligencia de los responsables de la salud que no se preocuparon. ¿A qué país le falta oxígeno? Solo al Perú”, expresó.

Sin embargo, tanto Samamé como Quispe coincidieron con el hecho de que la población no debería bajar la guardia y deberían cumplir con todas las recomendaciones sanitarias para evitar contagiarse por el nuevo coronavirus.

CONTINÚA EL ESTADO DE EMERGENCIA

Emergencia sigue. Entre tanto, el Gobierno oficializó ayer la ampliación del estado de emergencia nacional por el plazo de 31 días calendario, a partir del lunes 1 de marzo de 2021, por las graves circunstancias que afectan la vida de las personas a consecuencia de la pandemia del COVID-19. El decreto supremo No. 036-2021-PCM precisa que durante la ampliación de la medida, queda restringido el ejercicio de los derechos constitucionales relativos a la libertad y la seguridad personales, la inviolabilidad del domicilio, y la libertad de reunión y de tránsito en el territorio.

En relación a los niveles de alerta por provincia y departamento, la norma precisa que un total de 24 provincias se ubican en el nivel de riesgo sanitario extremo, las cuales deberán cumplir con la inmovilización social obligatoria que va desde las 9 de la noche a las 4 de la mañana.

En el listado se encuentran Huaraz, Huamanga, Canchis, Huancavelica, Tayacaja, Huánuco, Chincha, Ica, Chanchamayo, Chupaca, Huancayo Satipo, Tarma, Barranca, Huaral, Huarochirí, Huaura, Lima, Maynas, Ilo, Oxapampa, Puno, Tacna y Callao.