La pandemia está llevando al límite a las microfinancieras, cuyos negocios giran, principalmente, en torno a las micro y pequeñas empresas (mypes), las que, por el confinamiento, han visto caer sus ventas y no pueden  pagar sus créditos, señaló a Correo, Joel Siancas, pastpresidente de la Federación Peruana de Cajas Municipales de Ahorro y Crédito (FEPCMAC).

“La mayoría de clientes de las cajas (municipales y rurales) son pequeños emprendedores; sus ventas cayeron por la pandemia y no pueden pagar, caen en mora”, explicó.

Indicó que la tasa de morosidad (falta de pago) de las microfinancieras cerró en más de 10% en el 2020 y la tendencia es al alza en los dos primeros meses del presente año, que las obliga hacer una mayor provisión (poner más capital), reservas que garantizan créditos impagos.

MEF. Siancas dijo que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) podría orientar una ayuda financiera por S/1000 millones, a través del Banco Central de Reserva, tipo Reactiva. “No pedimos que nos regalen dinero, sino que nos permitan oxigenar nuestras finanzas”, precisó.

Refirió que las microfinancieras aún entregan créditos, pero se está haciendo más restringido. “El monto de las colocaciones se ha reducido, pero es porque la gente solicita menos dinero”, precisó.

Jorge Carrillo Acosta, profesor de Pacífico Business School, dijo que, en el caso de las cajas municipales, necesitan aportes directos de capital, que podría ser desde el Poder Ejecutivo, que mediante créditos de largo plazo a las municipalidades provinciales (sus dueñas), puedan invertir en los fondos de sus respectivas cajas, para fortalecerlas y puedan seguir operando sin problemas.

Cajas tenían morosidad promedio de 5%.