La Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) o Banco de Desarrollo Francés es el ente ejecutor de la política de cooperación al desarrollo que promueve préstamos y donaciones a distintos países desde Francia. Tienen presencia en 115 países en el mundo, y en Perú están desde hace 10 años. Primero con una filial que financia al sector privado, pero desde el 2015 vienen impulsando una agenda de cooperación con el Estado e instituciones públicas de Perú.

El marco estratégico de la AFD se alinea con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU, adoptados en el 2015, y todos los proyectos se enmarcan en una estrategia de objetivos de desarrollo sostenible, con cuatro ejes fundamentales: la lucha contra la pobreza, adaptación al cambio climático, conservación de la biodiversidad, y diplomacia feminista, que es integrar los proyectos a la igualdad de género, explicó Laurent Pacoud, nuevo director del AFD en Perú.

En concreto, sus proyectos están relacionados a brindar acceso permanente al agua, agricultura sostenible, escolarización de niñas, mejora del acceso a la salud, viviendas sociales y transporte. En Perú trabajan en alianza con instituciones y organizaciones nacionales e internacionales, públicas y privadas, como el MTC, SUNASS y MVCS.

Uno de los proyectos más importantes lo realizó con el fondo Mivivienda, donde empezaron con un préstamo de 120 millones de euros (US$ 145 millones) en el 2016, y en el 2019 hubo una segunda fase con un nuevo préstamo de 150 millones de euros (US$ 181 millones) más una donación de 10 millones de euros (US$ 12 millones). “Es el más grande que tenemos en el país por ahora”, comentó el directivo.

En transporte también tienen una serie de iniciativas. Han trabajado con MTC desde el 2015 para un intercambio de expertise entre Francia y Perú. También financiaron el primer estudio de la etapa 1 del Tranvía de Arequipa. Y en la misma ciudad vienen evaluando un plan de movilidad urbana sostenible. Ambas significaron una donación de 500 mil euros (US$ 605 mil) cada una. Además, están empezando a apoyar a Promovilidad, ente ejecutor del Plan Nacional de Transporte.

Sobre agua y saneamiento tienen una cooperación con el Ministerio de Vivienda de un millón de euros (US$ 1,2 millones) en tres componentes: financiar un estudio sobre la gestión de riesgo en los servicios de agua; financiar una capacitación a los operadores de agua para fortalecer su modo de preparación de proyectos y el manejo de estudios de preparación; y tercero apoyar al Plan Nacional de Saneamiento Urbano (PNSU), que es el corazón del plan de inversión del Estado sobre los servicios de agua.

Asimismo, tienen otro proyecto para asegurar la calidad y cantidad de agua en beneficio de la ciudad de Abancay, con una donación de un millón de euros (US$ 1,2 millones).

En cuanto a agricultura sostenible tienen dos proyectos. Uno que está en curso desde hace más de un año que tiene por objetivo fortalecer las cadenas del cacao. Y el segundo es apoyar al gobierno regional de Madre de Dios en la creación de una marca que certificaría a los agricultores en buenas prácticas con enfoque de conservación de la biodiversidad. Ambos proyectos representan más de 2,5 millones de euros (US$ 3 millones) también en donaciones.

“Trabajamos sobre un plan de crecimiento de actividades para implementar más nuestras herramientas de financiamiento y cooperación técnica en Perú”, señaló Pacoud.

MIRA EL PRESENTE

La AFD anuncia que este año le dará prioridad también al sector salud, y ya vienen analizando la posibilidad de entrar en cooperación con el Minsa. A la par, comenzarán a trabajar en la conservación del patrimonio histórico en los centros de las ciudades, y esperan cooperar con las cajas municipales “que son entidades interesantes y como hermanas de la AFD. Estamos trabajando ya con algunas para ver cómo apoyarlas y responder a sus necesidades”, dijo.

Pacoud explicó que desde setiembre pasado se empezó a trabajar en una nueva cartera de proyectos para el presente año buscando mejores resultados que el 2020, que fue un año duro. Por ejemplo, tenían previsto un proyecto con COFIDE pero se canceló, también había un préstamo preparado para financiar la Línea 2 del Metro de Lima, pero había demasiado retraso en la implementación por lo que decidieron salir.