Jesica León

Terrible escenario. Estamos a punto de llegar a lo peor de la primera ola, advierten analistas de datos. Velocidad de la mortalidad está relacionada a la poca capacidad de hospitales.

Los decesos por toda causa registrados por el Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef) siguen en alza y acabamos de pasar el primer pico de la anterior ola, registrado en junio pasado.

Según el ingeniero y analista de datos de la PUCP Rodrigo Parra, al día de hoy mueren en promedio 1.003 personas al día por toda causa y estamos muy cerca de igualar y tal vez superar el segundo pico de la primera ola que se dio en agosto.

Hay que precisar que la primera ola del Covid-19 tuvo dos elevaciones notorias, según el Sinadef. La primera fue el 17 de junio cuando se llegó a un máximo de 968 fallecidos diarios por toda causa a nivel nacional; mientras que la segunda se dio el 9 de agosto con 1.018 fallecimientos (ver infografía).

Parra advierte que en el caso de Lima, acaba de superar el promedio diario de fallecidos por toda causa de la primera ola y la curva se está acelerando.

“En Lima acabamos de superar el pico de la primera ola. Tuvimos un pico de 455 fallecidos diarios en promedio por toda causa y eso fue el 29 de mayo y ahora ya estamos en 458 decesos por toda causa, según el Sinadef”, explica.

Aparte de Lima, otras regiones que están subiendo en decesos por toda causa son Callao, Ayacucho, Junín, La Libertad, Lambayeque, Loreto, Puno, Tumbes, precisa Parra.

En cuanto a las hospitalizaciones a nivel nacional, estamos en 14.000 en promedio según el Ministerio de Salud (Minsa). “Prácticamente estamos igualando el número de hospitalizados de la primera ola que también era de 14.000”.

Infección acelerada

El infectólogo Augusto Tarazona explica que la mortalidad se está dando con mayor velocidad y frecuencia pues en solo 10 días hemos pasado de 800 a 900 decesos por toda causa.

Advierte que la principal razón es que en esta segunda ola los servicios de salud están saturados y en pocos días han rebasado su capacidad. Y no hay más médicos y enfermeras especialistas para atender la alta demanda en camas UCI.

“Eso significa que las personas no están ingresando al hospital, o son pacientes leves y moderados que pueden ser controlados con oxígeno, pero en su casa se agravan y fallecen a las pocas horas de llegar al hospital”, explicó Tarazona.

Alerta que no se está notando los resultados de la cuarentena, pues hemos tenido un alza de casi 9.000 casos positivos en un solo día. “Eso nos dice que la transmisión del virus sigue muy fuerte. Cuando vemos más casos quiere decir que el virus no se está controlando”.

En tanto, el epidemiólogo Antonio Quispe resalta que hemos roto el récord del exceso de muertes de la primera ola, y vamos a ver la parte más trágica en las próximas semanas, pues vamos a tener el efecto de la diáspora de todos los que regresaron a sus regiones de origen llevando consigo las nuevas variantes brasileña y británica en esos 5 días que dio el Gobierno antes de iniciar la cuarentena.

“El virus que estamos enfrentando es supercontagioso, más letal y causa más secuelas”.

Señala que para reducir las cifras es necesario que el Gobierno disponga el cambio de una cuarentena ‘laxa’ a una cuarentena ‘estricta y fiscalizada’; y lo más importante: actualizar las recomendaciones para mejorar la protección usando respiradores o dos mascarillas.

La clave

Desde el 31 de enero hasta las 07:00 horas de ayer, la Policía Nacional, con el apoyo de las Fuerzas Armadas, intervino a 109.792 personas e impuso 50.096 multas a infractores de las normas dispuestas por el Gobierno para frenar la propagación del Covid-19.

grupo larepublica