Durante la pandemia se han dado a conocer diversos síntomas de covid-19 presentes en la mayoría de los contagiados. El 18 de mayo, el Ministerio de Salud detalló por primera vez aquellos de los hospitalizados, detectándose que los más frecuentes eran tos (57%), fiebre (51%) y dolor muscular (o mialgia, 38%).

Según el último informe, ocho meses después, el síntoma más habitual continúa siendo la tos, con casi 60%, y se aleja de la fiebre y la mialgia (40% cada una).

El infectólogo de Clínica Las Condes Juan Pablo Torres advierte que en la medida en que hay más casos, “se va consolidando la presencia de ciertos síntomas“. En el caso de la tos, aclara que “es más bien seca o irritativa, no es una tos húmeda o con muchas secreciones. Pero eso no es suficiente como para hacer un diagnóstico diferencial de las otras patologías respiratorias”.

La infectóloga de la U. de Chile Jeannette Dabanch añade que estos datos son una secuencia de un listado de síntomas, pero que “no hospitalizamos a alguien por tos, sino por dificultad respiratoria. (…) Lo importante sería conocer el diagnóstico de la hospitalización, que no está”.

Según los informes epidemiológicos, la hipertensión arterial lidera las enfermedades de base en pacientes internados. Si el 18 de mayo representaba el 27% de esos casos, el 22 de enero subió a 39%. Le sigue la diabetes, con 19% y 29%, respectivamente.

Según Dabanch, la hipertensión lidera porque es la patología de base más común en Chile. Asimismo, el doctor Alex Escalona, jefe del Programa de Obesidad y Diabetes de Clínica U. de los Andes, plantea que aún no existe información que permita saber a ciencia cierta por qué las personas con obesidad tienen mayor riesgo de complicaciones graves al contagiarse de covid-19. Agrega que para evitarlo y tener menor riesgo de mortalidad, lo ideal es “mantener buena alimentación y hacer actividad física constantemente”.