Panorama oscuro. En los meses de febrero y marzo el Perú atravesará uno de los escenarios más críticos de la segunda ola del COVID-19, pese a que hoy el país vive un creciente aumento de contagios y muertes por la pandemia con un sistema de salud casi colapsado.

La ministra de Salud, Pilar Mazzetti, manifestó que el país debe prever que en el señalado periodo “tengamos una situación semejante a la del año pasado”.

“Yo creo que en febrero y marzo, efectivamente igual que en la época anterior, vamos a estar en una parte alta de esta ola. Es difícil predecir cuál va a ser, porque no sabemos cuál va a ser exactamente el comportamiento de nuestro país en tan pocos días. Que va a subir, va a subir”, advirtió ayer en entrevista en Canal N.

Frente a esto, Mazzetti sostuvo que hoy se reunirá con el presidente de la República, Francisco Sagasti, para informarle sobre los nuevos números, a fin de evaluar las medidas que se tomarán ante esta segunda ola.

SE PASÓ UMBRAL. Precisamente, el último viernes el Perú superó el centenar de víctimas mortales por la enfermedad, luego de más de tres meses de no haber llegado a la infausta cifra.

Según la Sala Situacional COVID-19 Perú del Minsa, el país reportó 116 decesos por el coronavirus, el registro más alto desde el 27 de setiembre del 2020, cuando se registraron 120 fallecidos.

Romper esta barrera muestra que el inicio de la segunda ola “está comenzando con fuerza”, incluso más, que la vivida al inicio de la pandemia el año pasado, pues ha generado el colapso del sistema de salud en diversas regiones en pocas semanas.

Así lo advirtió, en diálogo con Correo, el infectólogo Augusto Tarazona, presidente del Comité de Salud Pública del Colegio Médico del Perú, quien manifestó su preocupación por el aumento de casos confirmados en las últimas semanas.

Resaltó que el índice de positividad se encuentra actualmente en 18% y se acerca a 20% al interior del país, cuando a fines de noviembre se ubicaba entre 4% y 6%.

“Es un salto numérico importante que nos habla de que el principio de la segunda ola es bastante peligrosa, porque sería sea mayor que la anterior. También apunta a que las cosas se complican en el establecimientos de salud, toda vez que camas UCI, técnicamente, ya no tenemos. Incluso se ha reportado que  hay médicos que han estado haciendo cola para ingresar a UCI”, enfatizó.

Estimó que en un par de semanas se verá el impacto de la variante británica del coronavirus en el Perú, y que la situación actual responde a quienes se infectaron en la quincena de diciembre pasado. Los resultados por fiestas de fin de año aún se observarán a fin de este mes.

“El esfuerzo debe estar centrado en cortar esa cadena de transmisión”, manifestó, luego de considerar que Lima Metropolitana debió ser incluida en el máximo nivel de alerta sanitaria y que el Gobierno debe evaluar la aplicación de cercos epidemiológicos, de la mano con las autoridades locales y la ciudadanía organizada.

GRAN DEMANDA. En tanto, Alicia Abanto, adjunta de la Defensoría del Pueblo, advirtió en Twitter que solo quedan dos camas con ventilador mecánico en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de los hospitales de la capital y el Callao, donde habitan casi 10 millones de personas.

Uno de estos cupos estaba hasta ayer en el Hospital Nacional Guillermo Almenara Irigoyen (EsSalud) y el otra en el Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas (Minsa).

En tanto, el presidente de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva (Sopemi), Jesús Valverde, estimó que unos 250 pacientes graves con COVID-19 esperan ingresar a una UCI en Lima.

El médico aseguró que en la capital ya no hay camas UCI y que “estamos colapsados” por el incremento de contagios por el coronavirus.

“Es muy variable en cada hospital, pero estimamos que en Lima debe haber, por lo menos, unos 250 pacientes a la espera de ingresar a una cama UCI”, recalcó.

Indicó que hay infectados que se complican a diario, mientras que otros pierden la batalla contra la epidemia: “La situación está igual o peor como en el momento más alto de la primera ola”, sentenció.

Valverde afirmó que se deben plantear medidas más drásticas, como la cuarentena general.

Reacción tardía. Por otro lado, especialistas consultados por Correo coincidieron en que uno de los motivos del incremento de decesos tiene que ver con la llegada tardía de los pacientes a los nosocomios.

“La gente no va al hospital porque dice que los van a matar, pero mueren porque llegan tarde”, afirmó el infectólogo Juan Villena.

El médico precisó que el aumento de contagios y fallecimientos se debe también a las medidas insuficientes del Gobierno y la actitud poco responsable de una parte de la población.

En la misma línea, el infectólogo Eduardo Gottuzo, indicó que los pacientes llegan tarde porque se confían en la ivermectina. “No se dan cuenta que están con el COVID-19, creen que están protegidos y tienen una falsa seguridad”, advirtió.

Plan

Es importante que se informe sobre variantes

El infectólogo Augusto Tarazona destacó la importancia de que las autoridades informen sobre “del estudio genómico de los virus que están encontrando” en los últimos días. Añadió que con esto se discutirán nuevas estrategias para una mejor contención y control de la epidemia.