La Cámara de Representantes de EE. UU., de mayoría demócrata, votará para acusar al presidente Donald Trump de “incitar una insurrección” antes del asalto al Capitolio, lo que desencadenará un segundo juicio político contra el mandatario en el Senado.

Washington, Estados Unidos

AFP

El proceso que inició la Cámara Baja promete obligar al Senado a someter a Trump a un juicio político (impeachment trial), que se desarrollará cuando Joe Biden ya esté en el poder, y que por tanto no tendrá como principal objetivo la destitución del mandatario, sino su posible inhabilitación para ejercer futuros cargos políticos.

Resolución

Los demócratas presentaron formalmente la resolución para un juicio político y programaron una votación sobre el asunto en el pleno de la Cámara Baja para mañana, después de la cual Trump quedará acusado de un solo cargo, el de “incitar una insurrección”, por haber alentado a sus seguidores a marchar hacia el Capitolio.

Eso convertirá a Trump en el primer presidente de la historia de Estados Unidos que afronta dos juicios políticos, después del que superó el año pasado por sus presiones a Ucrania, y que terminó en su absolución en el Senado.

La oposición a Trump, que controla la Cámara Baja, ya tiene los votos necesarios para aprobar el nuevo cargo contra el presidente saliente.

Se necesita una mayoría simple de 218 votos para aprobar la acusación contra Trump –o incluso menos, si hay ausencias en el pleno–, y los demócratas controlan 222 escaños de la Cámara de Representantes.

Una vez que se apruebe ese cargo, el Senado estará obligado por ley a iniciar un juicio político contra Trump, pero la Cámara Alta no tiene previsto retomar su actividad hasta el 19 de enero, un día antes de que Biden llegue al poder.

Inhabilitación

Eso significa que el juicio político no podrá resultar en la destitución de Trump, que ya habrá abandonado la Casa Blanca para cuando comience el proceso; pero los demócratas confían en lograr otra consecuencia que sí le afectaría: su inhabilitación para ocupar futuros cargos políticos.

La resolución pide la destitución de Trump y su “descalificación para ocupar y disfrutar de cualquier cargo de honor, confianza o beneficio bajo los Estados Unidos”.

Traición de la confianza

La resolución para un juicio político indica que al alentar la insurrección de sus seguidores, Trump “puso en grave peligro la seguridad y sus instituciones de Gobierno”.

“Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió en la transición pacífica del poder, y puso en peligro una rama de Gobierno. Por tanto, traicionó su confianza como presidente, con los daños manifiestos consiguientes”.