Escribe: Damian Retamozo y Sofía López

El presidente Martín Vizcarra canceló todas sus actividades oficiales de ayer y del último sábado para enfocarse en dos importantes asuntos: Estudió con sus asesores los detalles de su presentación de hoy en el Congreso, que evaluará la moción de vacancia en su contra, y tomó horas de descanso relajante en el ámbito de su familia.

Su última actividad oficial fue la del viernes en Cajamarca, donde anunció su confianza en “los valores democráticos” de la mayoría congresal y confirmó que asistiría al requerimiento del Legislativo.

En ese contexto, el jefe de Estado decidió no asistir a la ceremonia de transmisión de mando y asunción del nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora. En su lugar asistió Walter Martos, presidente del Consejo de Ministros.

Asimismo, también trascendió que hoy el trabajo comenzará más temprano de lo ordinario en Palacio de Gobierno, a fin de que el presidente tenga todo a punto para presentarse a las 10:00 de la mañana en el hemiciclo del Congreso.

Martín Vizcarra comparecerá por segunda vez a un proceso de vacancia, cuya admisión a debate tuvo -ne esta última ocasión- el respaldo inusual de 60 parlamentarios.

Como temía la semana anterior, el mandatario expondrá su posición en el Legislativo horas después de que los programas dominicales de TV difundieran nuevos elementos que pueden complicar aún más su situación.

En el transcurso del debate parlamentario se sabrá si las nuevas evidencias influyeron de alguna manera en el ánimo de los congresistas.

La gran incógnita de hoy es si los promotores de la vacancia conseguirán los 87 votos (dos tercios del número de parlamentarios) que se requieren para vacar a un presidente.

PRIMERO, ESCUCHAR

Pero, ¿en qué medida podrían los últimos informes de TV modificar la opinión de los legisladores?

Diethel Columbus, portavoz de Fuerza Popular (FP), respondió así: “Vamos a ver. No sé cuál va a ser su versión mañana (hoy) ante el Pleno. Esperemos que tenga una posición algo más sensata que la argumentación que ha estado dando en los últimos en los últimos días”.

Remarcó Columbus que Fuerza Popular no tenía, al momento, ninguna posición previa. “Queremos escuchar los descargos de Vizcarra. Luego de oírlo lo conversaremos”, comentó a Correo.

Como se recuerda, FP votó mayoritariamente por la admisión de la moción de vacancia (con trece votos de 15).

Desde Acción Popular, el congresista Ricardo Burga, declaró: “En la reunión del sábado acordamos únicamente escuchar a Vizcarra antes de  decidir. Después de oírlo, la bancada decidirá si toma una postura de manera colegiada o cada uno con su criterio”.

A su turno, José Luis Ancalle Gutiérrez, del Frente Amplio, manifestó a este diario que el jefe de Estado tiene que responder hoy sobre las nuevas imputaciones reveladas durante el fin de semana.

“No vamos a aceptar los mismos argumentos que ha repetido el presidente en los medios. Espero que no ocurra eso. Hay varios colaboradores eficaces que han dado información precisa que comprometen su idoneidad moral y ética. Esperemos que responda a ello. Eso va servir para evaluar y tener algo en concreto para decidir.

Rocío Silva Santistevan, del Frente Amplio, reiteró que votará en contra, pero “si durante el fin de semana se da una denuncia grave o hay pruebas, refirió que podría cambiar su postura.

Asimismo, en un comunicado, el candidato presidencial de Renovación Nacional, Rafael López, “exigió la vacancia de Martín Vizcarra”.

NO HAY MANERA

En la otra vertiente, el congresista Rennan Espinoza (disidente de Somos Perú) cree que “si se alcanzan los 44 votos en contra no hay manera de que lleguen a los 87 votos que exige el reglamento para aprobar la vacancia”.

Según su evaluación no existen los respaldos suficientes.

“No creo que se llegue a los 87 votos necesarios para aprobar la vacancia”, se aventuró a sostener.

A su juicio, serían muchos más los que no están dispuestos a optar “por una alternativa tan drástica como hacer un cambio de gobierno”.

El vocero del Partido Morado, Francisco Sagasti, reiteró asimismo la ya conocida postura de su bancada.

“Nos parece que en el poco tiempo que queda hasta las elecciones, en primer lugar, y hasta el cambio de mando, una vacancia obligaría a desplazar al presidente, al primer ministro y a todos los ministros”, advirtió.

Agregó que las nuevas autoridades necesitan entre cuatro y cinco meses para familiarizarse con un cargo.

“Eso significaría que tendríamos un problema bastante serio en la continuidad de las labores de la lucha contra la pandemia, en la reactivación económica”, remarcó.

Según la correlación de fuerzas entre las bancadas, no  hay indicios de que se puedan alcanzar los 87 votos. Solo tres grupos parlamentarios tiene una postura colegiada definida.

APP y el Partido Morado votarán en contra, y Frepap se abstendrá en bloque, como en las dos votaciones previas, con lo cual suman 39 votos que no serían a favor.

Todo indica que AP, Fuerza Popular, Somos Perú y Frente Amplio votarían de manera fraccionada, con lo que la obtención de los 87 votos a favor no parece alcanzable, pese a las nuevas imputaciones contra Vizcarra.