Túnez, 28 sept (EFE).- Las Jornadas Cinematográficas de Cartago (JCC), el festival más antiguo del continente y escaparate del cine árabe y africano de autor, anunció hoy su aplazamiento hasta el próximo 18 de diciembre debido al alza del coronavirus en el país, que ha registrado hasta el momento más de 16.000 contagios y 214 muertes.

Su 31 edición, prevista inicialmente del 7 al 12 de noviembre, ha sido pospuesta por consejo del comité científico de lucha contra el coronavirus que estima que la enfermedad alcanzará su punto máximo de contagios a finales de octubre y principios de noviembre, aseguró la directiva en un comunicado de prensa.

Bajo el eslogan “Ayer, hoy y mañana”, el festival propone una “edición excepcional para un año excepcional” que proyectará un total de 60 cintas nominadas- galardonadas o no- “que han dejado huella en los espectadores, los críticos y el jurado desde su creación en 1966”.

Como novedad, la inauguración del certamen correrá a cargo de jóvenes realizadores que presentarán seis cortometrajes, “remakes” de sus películas favoritas, financiados por el Centro Nacional del Cine y de la Imagen (CNCI).

En esta ocasión, sin embargo, nadie subirá al escenario para recoger la estatuilla del “Tanit”, los Goya tunecinos, ya que la apertura de las inscripciones para la competición oficial se mantendrá abierta hasta la próxima edición 2021.

“Hemos entendido lo importante que es este festival para nuestra memoria y para preservarla necesitábamos refrescarla porque sino se difumina”, declaró recientemente su director general, Ridha Behi, en una conferencia de prensa.

A las dificultades debido al contexto sanitario se añaden los recortes económicos, reveló el responsable, por lo que el presupuesto ha pasado de 1,2 millones de euros a cerca de 570.000 y su duración será de cinco días en lugar de una semana. Como consecuencia, el número de invitados también se reducirá de 400 personas a tan sólo 50 este año.

Pese a ello, el número de salas de proyección aumentará de siete a veinte para facilitar el acceso al público y la aplicación de las medias preventivas. Como colofón, los organizadores preparan desde hace meses la digitalización de sus archivos a través de artículos de prensa y fotografías que puedan ser accesibles de forma gratuita en una futura plataforma.

Para Ibrahim Lataïef, director artístico, los JCC se han inspirado en la 77 edición del Festival de Cine de Venecia, celebrado a principios de septiembre, y aspiran a emular su éxito y adoptar un protocolo sanitario similar. Asimismo destacó la importancia de buscar una fórmula para asegurar la continuidad de los JCC frente a la proliferación de eventos cinematográficos en todo el mundo y la aparición de plataformas digitales.

El pasado año, la muestra presentó 170 películas procedentes de 40 países y puso a la venta más de 200.000 entradas a menos de un euro. Con el objetivo de llevar el quinto arte a todos los rincones del país, se llevan a cabo proyecciones en diferentes prisiones y centros de reinserción además de pequeñas ciudades con menos recursos y que no disponen de salas.