Ricardo Guerra Vásquez

Durante la semana pasada, la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) estuvo efectuando el registro de vendedores informales que trabajan en los alrededores de los centros de comercio como Mesa Redonda y el Mercado Central.

Así, la MML logró identificar a 1.412 ambulantes como parte de la línea de acción Lima Emprende, que apunta a impulsar la formalización de estos trabajadores.

En su mayoría, estos vendedores residen en San Juan de Lurigancho y el Cercado de Lima y sus edades varían entre los 20 y 34 años. Asimismo, casi todos se dedican a la venta de mascarillas, ropa de invierno, utensilios de cocina, alimentos, entre otros artículos.

La MML informó a El Comercio que ya se ha concluido la etapa de levantamiento de información, que representó la primera fase.

Ahora, durante este mes, indicó que instalarán módulos para que los comerciantes puedan conocer las propuestas de formalización.

“A su vez, estamos elaborando proyectos para que reciban capacitaciones virtuales en gestión empresarial, a fin de que puedan emprender un negocio formal”, complementó.

La MML detalló que una de las alternativas propuestas es la reubicación temporal en los clubes zonales Sinchi Roca (Comas) o Huayna Cápac (San Juan de Miraflores), de acuerdo con la disposición de espacios y la adopción de medidas de bioseguridad para que realicen sus ventas. Pero que también evalúan otros lugares.

A esto se suma que –según la municipalidad– brindarán acompañamiento para que puedan formalizarse y alquilar un local comercial.

Los expertos consultados por este Diario han señalado que este tipo de acciones son positivas, pero insuficientes para concretar avances en la formalización de los comerciantes.

“Se está remando y eso es bueno. Pero [en la MML] están en un botecito, contra un caudal enorme”, explicó Pablo Secada, economista y exregidor de Lima.

COMPLEMENTOS

Ángel Delgado de la Matta, gerente general del estudio Delgado de la Matta & Asociados, indicó que en este contexto se requerirán mayores esfuerzos para incentivar la formalización, pues uno de los principales efectos de la pandemia es que el desempleo se ha incrementado y, en esa línea, también la informalidad.

En ese sentido, el abogado consideró que una propuesta para incentivar la formalización sería reducir el pago de tributos, pero también fortalecer las campañas de información, en las que se simplifique la idea de ser formal.

La MML detalló que una de las alternativas propuestas a los ambulantes es la reubicación temporal en clubes zonales.La MML detalló que una de las alternativas propuestas a los ambulantes es la reubicación temporal en clubes zonales.

“Con esto se tiene que mostrar las bondades de migrar a la formalidad, como el hecho de que accedes a créditos. Muchos microempresarios no manejan las herramientas legales. No conocen más allá de los mecanismos tributarios y otros. Pero si no se hace, siempre van a quedarse en la informalidad”, apuntó el especialista.

En esta línea, Secada dijo que –considerando que la informalidad en el comercio es un pendiente en todo el país– la Municipalidad Metropolitana de Lima podría gestionar para que, dentro de los programas que ejecuta, los comerciantes puedan tomar cursos que son impartidos por institutos públicos.

Sin embargo, el economista indicó que los pendientes en el ámbito del comercio ambulatorio deben empezar por establecer un plan urbano, que contemple extensiones urbanas y comerciales y, a su vez, estén asociadas a un plan de transporte.

“Si sabemos por dónde pasará una red de transporte, se puede invertir en un proyecto comercial cercano”, refirió Secada, agregando que también pueden ejecutarse acciones en el corto plazo desde la MML, como optimizar los procesos de inspección de licencias de funcionamiento.

Otra opción también es apoyarse en un programa público, como el Fondo Crecer, que busca impulsar mipymes vía financiamientos.

“Este tipo de iniciativas te da beneficios de ser formal, pese a que no te piden serlo de entrada. Pero cuando ya estás dentro del fondo te tienes que regularizar”, apuntó.

“Lo mejor [para incentivar la formalización] es hacerlo dentro de un paquete de medidas. Un poco de formalización, de créditos bancarios, de capacitación”, indicó Secada.