La cuarentena decretada en la mayoría de países para contener el avance del coronavirus, alteró los hábitos y costumbres de las personas. Con el paso de los días y semanas, los ritos de compra cambiaron y las prioridades de gastos también lo hicieron.

La inactividad de negocios como restaurantes o centros comerciales influyó en que las preferencias de compras ya no sean las mismas, siendo los productos que responden a necesidades inmediatas los más valorados.

Por eso, Boston Consulting Group (BCG) elaboró un informe titulado “Consumo en tiempos de crisis”, estudio que evalúa el sentimiento de consumidor en Argentina, Chile y Perú 2020 tanto en febrero (antes de la llegada del COVID-19 a la región) como en marzo (cuando se iniciaron las cuarentenas). Allí, los resultados muestran que las expectativas en campos como alimentación y cuidado personal no se han cumplido.

Debido a la conciencia colectiva que existe respecto a la contingencia, los patrones de consumo se ven impactados de forma inmediata, particularmente tanto en viajes y movilidad como en alimentación. Ahora adquiere mayor importancia la necesidad de abastecerse para el futuro, mostrando un consumidor cauteloso frente a las circunstancias que se pueden presentar durante el aislamiento social.

En tal sentido, el peruano se perfila como el más ahorrador que el promedio de países de la región, indicó Rafael Agudo, managing director and partner de BCG.

Quieren ahorrar más, es más previsor ante imprevistos futuros. Es algo más cauto para el futuro”, añadió.

De otro lado, señaló que los canales digitales se posicionaban antes como fuente de información más que de compra, ahora tomarán fuerza tomando fuerza al ser considerado un canal con menor exposición al riesgo.

Revisa la galería al inicio de la nota y descubre cuánto han variado los porcentajes de gastos de los peruanos antes y después de la cuarentena.