El doctor Jason Campbell, apodado ‘Tik Tok Doc’ y de usuario @drjcofthedoc, baila con sus colegas para subir los ánimos en medio de la pandemia. Su video con mayor alcance: el saludo de pies que hacen en el hospital, el remix de Oh Nanana suena de fondo. Mientras tanto, el cantante y actor puertorriqueño Carlos Ponce versiona la popular canción Macarena y muestra de qué manera lleva la cuarentena, y el reggaetonero colombiano J Balvin hace lip sync de las comediantes paisas Las Cardachians y dice: quédate en tu puta casa. También cientos de usuarios se graban comiendo helado en sus camas al tiempo que observan las rutinas diarias de ejercicio de la actriz mexicana Bárbara Regil.

Todo esto ocurre en Tik Tok, la aplicación para mayores de 13 años en la que se crea, edita y comparte videos cortos de 3 a 60 segundos. Douyin –como se llama en China, de donde es originaria– tiene acuerdos con distintos artistas y compositores en el mundo para incluir un variado y amplio catálogo de fragmentos de canciones de libre uso que puedan usarse en los contenidos. A estos, además, es posible añadirles efectos como emoticones 3D, aceleración y ralentización de las imágenes o manos saltando en un concierto, para incrementar las visualizaciones y llegar a una audiencia todavía sin conquistar.

El aislamiento a causa del covid-19 ha producido que más usuarios se vuelvan creadores de contenido que involucre, la mayoría de las veces, humor, baile, canto y fitness. “Hemos visto una explosión de creatividad. Los que tenían más tendencia al consumo han empezado a crear contenido y eso ha hecho que más usuarios realicen más challenges y suban contenidos del coronavirus, de prevención, salud mental y entretenimiento. Por ejemplo, personal médico, de transporte o de limpieza tienen un conocimiento muy útil y pueden dar consejos, promover una actitud positiva y generar respuestas emocionales”, explica Noel Nuez, vocero de Tik Tok para América Latina.

A su vez, Tik Tok ha trabajado con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef, Cruz Roja, ministerios de salud y alcaldías con el fin de tener y publicar información certificada y actualizada sobre las medidas de protección, inquietudes y mitos alrededor del virus y el grado de expansión discriminado por países. Al mismo tiempo, la plataforma se ha aliado con celebridades e influenciadores para crear contenidos desde sus casas y ofrecerles una conexión live para la comunicación con sus seguidores. “Nuestro empeño ha sido en cómo hacemos para que el usuario, dentro de los días que esté en casa, tenga una fuente rica de entretenimiento”, agrega Nuez.

El éxito de Tik Tok radica en la diversidad de los contenidos entendidos globalmente y soportados por la música. En vez de número seguidores, su algoritmo prevalece el alcance de cada video, es decir, la aceptabilidad que tiene dentro de toda la comunidad.  “No importa el número de fans para ser viral. Puedes tener una base de fans fuerte pero si el contenido no es relevante ni creativo a lo mejor hay menos visualizaciones. Tenemos creadores de contenido que han arrancado teniendo 20 mil fans en Instagram y han llegado a generar 16 millones de fans en menos de siete meses en Tik Tok. Eso ha hecho que se produzca un crecimiento en sus redes sociales alternas”, explica Nuez.

Si bien Tik Tok puede ser planteada como la sucesora de Vine, el sitio web de videos cortos de Twitter que se repetían en bucle y que cerró en 2017, lo cierto es que en este momento de transformación cultural, de nuevos hábitos en el consumo de la tecnología y de nuevos modelos de interacción social, satisface una necesidad y le da el poder a un usuario con celular e ideas.