La Superintendencia de Bancos y Seguros (SBS) facultó a las empresas del sistema financiero —bancos, cajas y cooperativas de ahorro y crédito— a que puedan adoptar medidas de excepción para las personas naturales y empresas que tengan deudas y, debido al impacto del coronavirus, tengan problemas con el cumplimiento de sus pagos.“Dichas medidas serán determinadas por cada entidad luego de evaluar el nivel de impacto sobre su portafolio de deudores”, señaló la SBS en un comunicado.

Las entidades podrán modificar las condiciones contractuales de las diversas modalidades de créditos sin contactar a cada cliente individualmente.

Esto no constituirá una refinanciación ni deterioro en la calificación crediticia de los deudores. Para que los deudores accedan a esto, la SBS fijó como condición que estos se encuentren al día en sus pagos.

En este sentido, entidades bancarias como el Banco del Crédito del Perú (BCP), BBVA, Interbank, Scotiabank, entre otros, anunciaron que postergarán los cronogramas (es decir, reprogramarán) los pagos, entre otras medidas.

¿Reprogramar o no las deudas?

Jorge Carrillo Acosta, experto en finanzas personales y profesor de Pacífico Business School, explicó -en primer lugar- que en el marco del Fenómeno de El Niño del 2017 se “perfeccionó” la regulación de la reprogramación de deudas, ampliando el periodo para aplazarla hasta por seis meses.

En esta línea, señaló que una de las ventajas de reprogramar una deuda es que al cliente no se le cobra una tasa moratoria por el retraso en el pago inicial.

Otro beneficio consiste es que no se perjudica la calificación crediticia del cliente. Es decir, por el retraso en el pago no hay un reporte negativo a las centrales de riesgos, sin perjudicar el historial crediticio del cliente y su fiabilidad para futuros préstamos en el sistema financiero.

En contraparte, entre las desventajas de un aplazamiento de deuda está que se le aplica a la deuda del usuario intereses sobre el período de gracias, es decir, por el lapso en el que se no efectuará cobro alguno (para esta coyuntura vendría a ser mientras dure el estado de emergencia).

“Pida la reprogramación si realmente lo necesita. No la solicite si no lo requiere”, enfatizó el especialista. (Foto: GEC)“El interés nuevo por el período de gracia consiste en que el usuario tendrá que pagar un monto adicional en cada cuota, que está compuesta del préstamo y su respectivo interés inicial”, explicó Carrillo.

En efecto, el experto en finanzas personales señaló que la mayoría de las facilidades de los bancos no son similares al beneficio como el que se está dando con el pago de los recibos de agua. Para estos, Sedapal ha dispuesto que el monto correspondiente a marzo sea fraccionado en cuotas y sin intereses.

“No es un beneficio al 100% si el cliente no quiere pagar los intereses”, remarcó Carrillo y agregó que en la actualidad existe un proyecto de ley presentando en el Congreso para que el aplazamiento de deudas en estas circunstancias no aborde intereses.

Pida la reprogramación si realmente lo necesita. No la solicite si no lo requiere, enfatizó.

Así, considerando lo dispuesto recientemente por la SBS, Carrillo indicó que los usuarios deben tener en cuenta que las entidades financieras pueden reprogramar las deudas de los clientes sin necesidad de previo aviso, valga decir de forma unilateral. En caso el cliente no lo desee puede revertirlo, señaló.

Aquellos clientes que no requieran acogerse a esta medida de excepción deberán comunicarse con su entidad a fin de revertir la reprogramación del crédito (manteniendo las condiciones originales). En ese caso, la entidad financiera deberá comunicar a su cliente el procedimiento a seguir para revertir dicha modificación contractual”, señaló la SBS en un comunicado esta semana.

Reprogramaciones y facilidades por banco

El Banco de Crédito del Perú (BCP), entre una de sus medidas adoptadas, permitirá a sus clientes postergar los cronogramas de pagos por 30 o 90 días. Esto dependiendo de las necesidades y la tasa de interés actual de lo créditos de las personas.

El gerente central de Banca Minorista del BCP, Percy Urteaga, precisó a El Comercio que en estos aplazamientos se están cobrando los intereses que corresponden, que se sumarán adicionalmente a la deuda de capital e intereses inicial y se cobrarán a partir del tiempo de prórroga que se establezca. Es decir, se adicionará el pago del interés generado durante el periodo de gracia.

Agregó que fuera de los intereses no se está realizando ningún cobro adicional para los aplazamientos de deudas y que se les está exonerando de las comisiones moratorias.

El BCP es uno de los bancos que anunció facilidades de pago para aquellos afectados por el nuevo coronavirus. “Si hacemos esto [los aplazamientos] es porque el cliente nos llama. No es que nosotros tengamos que asumirlo. No es una decisión unilateral”, remarcó Urteaga, consultado sobre la opción de haber considerado postergar los cronogramas de pagos sin intereses.

Cabe recordar que el BCP instó a sus clientes que tengan la capacidad de pago que efectúen el desembolso de su cuota correspondiente. Además de la opción del aplazamiento de entre 30 y 90 días, la entidad señaló que tiene especialistas para atender problemas particulares.

En los tres primeros días de vigencia de esta medida, el BCP ha atendido a alrededor de 35.000 clientes por S/4.000 millones, añadió Urteaga.

El Banco Pichincha -en un comunicado- también instó a sus clientes que tengan la posibilidad de pagar tu cuota a realizarlo. Añadió que viene exonerando comisiones y penalidades por pagos tardíos. Sobre aplazamientos de deudas, Banco Pichincha informó que sus clientes que tengan dificultades para pagar y se encuentren al día hasta el 11 de marzo pueden reprogramar sus cuotas a 30, 60 o 90 días.

De otro lado, el BBVA informó que todos los usuarios del banco tendrán la posibilidad de acceder a una postergación de su cronograma de pagos de entre 30 a 90 días. El periodo de aplazamiento del pago -que aplica para cualquier producto que el cliente tenga con el banco- dependerá de las necesidades del cliente.

En tanto, Interbank señaló que ha habilitado la opción de postergar los pagos de 30 a 90 días para las personas que se encuentren al día con sus préstamos y tarjetas de crédito hasta el 29 de febrero, pero que tengan dificultades para afrontar los pagos.

Asimismo, informó que exonerará a las personas naturales de la comisión por el pago tardío en sus deudas ante los retrasos que puedan sufrir por el estado de emergencia.

A su turno, Scotiabank señaló también que ofrece plazos para las reprogramaciones de hasta 60 días para pagos de tarjetas de créditos, hasta 90 días para préstamos personales y hasta 120 días para créditos hipotecarios. Para atender estas solicitud ha creado el Centro de Apoyo al Cliente. De igual modo, anunció la reprogramación de deudas para pymes y empresas.

BBVA, Interbank y Scotiabank fueron consultadas por este Diario sobre la aplicación de intereses en el aplazamiento de deudas y la opción de no aplicarlos en el periodo de gracia de esta coyuntura, pero prefirieron no brindar declaraciones al cierre de esta nota.

El dato

La Asociación de Bancos del Perú (Asbanc) dio a conocer que entre el lunes 16 y el jueves 19 de marzo, los bancos lograron atender a 146 mil clientes con necesidad de reprogramación de sus cuotas.

Ofreciendo plazos de entre 30 y 90 días, se han reprogramado más de S/12.000 millones.