Cristian Vitale

“Esto tiene que salir perfecto”, sentencia Gato Azul Peralta. El pibe ya no tan pibe está frente a una cerveza y una picada bien, bien salada en un bar de Balvanera. Habla con el mismo énfasis que su padre Miguel Abuelo, en cualquier contexto y circunstancia. Lo acompaña un fiel compañero de aquel (Juan del Barrio) y la idea de ambos es referirse a un nuevo retorno de Los Abuelos de la Nada. “Los planetas se alinearon mágicamente para que vuelvan los Abuelos, salió de la nada. En un mes y medio se amalgamó todo… yo creo que es porque mi viejo quería que la banda continúe sin él y, según me dicen, conmigo en voz”, plantea ese nenito rubio y pelilargo, que el fundador de la agrupación tiene en brazos en la tapa del maravilloso Miguel Abuelo et Nada, de 1975. “El era chico, no se acuerda, pero Miguel quería eso, sí”, avala Del Barrio, tecladista de la agrupación entre 1983 y 1988. “Pero además, el retorno tiene que ver con retomar la idea de tocar y grabar un disco que quedó inconcluso cuando se nos fue Miguel. Kubero Díaz y yo quedamos calientes con eso, y esta es como una nueva oportunidad”.

El regreso de los Abuelos será a partir del sábado 7 de marzo en un concierto en Perú, y se extenderá hasta el sábado 2 de mayo cuando –tras siete paradas intermedias— concluya en el Teatro Opera (Corrientes 860). “Vamos a estrenar ´Daniela´, un tema inédito con música mía, que Miguel le compuso a una novia y, por supuesto, estarán todos los clásicos”, promete el ex Jade. La versión de la banda siglo XXI la integran, además de Gato y Del Barrio, Kubero Díaz, Gustavo Bazterrica, Alfredo Desiata y Jorge Polanuer, más Sebastián Peyceré y Gaspar Benegas, dos músicos que no tocaron en ninguna formación anterior. “Les dijimos a todos, incluso a Calamaro y a Melingo… el tema son las fechas y el trabajo de cada uno”, dice el tecladista. “Estarán los que puedan, pero el Opera va a ser como año nuevo… van a venir muchos que no podemos confirmar, pero van a estar”, promete el cantante. “Además, mi viejo no escatimaba en gastos, y nosotros vamos a hacer lo mismo: calidad musical y una súper propuesta escénica”.

-No habrá sido fácil ensamblar una formación “estable”, después de tanto tiempo, y con varios músicos en proyectos propios ya consolidados.

Gato Azul: -Pero no fue difícil, tampoco. Mirá como serán las cosas que tenemos a Peyceré que, no sé, me parece que no hay tres bateristas de ese nivel en la Argentina. No somos la vascongada, quiero decir.

Juan del Barrio: -No somos la barra de mantecol, como decía Miguel (risas).

G.A.: -Ya hubo un retorno sin mi viejo, que armamos con el Vasco Bazterrica, con Chocolate Fogo y con Polo Corbella. No estuvo mal, pero ahora es otra historia. Tiene que ser una cosa perfecta, porque Dios me hizo perfecto (risas). Tengo una gran responsabilidad encima, porque no es fácil estar al nivel de estos músicos.

Además de la gira, la banda está grabando un material que será publicado en plataformas digitales. Este consiste en diferentes versiones de “Himno de mi corazón”, cantada por diversos artistas. La primera, ya cocinada, estuvo a cargo de Hilda Lizarazu y Natalie Pérez. Y se esperan otras con Antonio Birabent y Emanuel Horvilleur, entre más. “También vamos a grabar ´Daniela´… es increíble esa canción”, retoma Del Barrio. “Una vez me encontré con ella en Mar del Plata y me mostró la carta en la que Miguel le cuenta que estaba componiendo el tema conmigo. Lo estoy reconstruyendo, porque no me acuerdo bien como era. Daniela dice que era con violines, con cuerdas. No sé, es parte de una gran aventura creativa que por supuesto vamos a reconstruir para tocarla en vivo”. Para mechar, o sea, con un set list que incluirá “Lunes por la madrugada”, “Cosas mías”, “Sintonía americana”, “Medita Sol”, “Ir a más”, “Chalamán”, “Zig zag”, “Mil horas” y “Guindilla Ardiente”, entre muchos otros clásicos de una de las bandas más importantes de los ochenta. “Primero que nada le vamos a brindar a la gente lo que más quiere, y después veremos cómo sigue. Material no nos falta. Vamos a tocar temas que va a dejar descolocados a muchos”, ironiza Gato Azul. “Tocar esas canciones va a ser bueno para la cabeza de la gente, porque los Abuelos son salud”.

-¿Salud en qué sentido?

G.A.: -Musical ¿qué querés? ¿que te hable de bachata? No, loco, la cuestión cultural de la música va cada vez más para atrás. En el show se va a notar, la vamos a pasar bien, todos. Nos vamos a ir con algo puro y sano en la cabeza.

J.d.B: -Y es algo que hace falta, porque los argentinos nos las ingeniamos muy bien para pasarla como el orto (risas). Somos unos genios para eso, por eso me parece que los Abuelos son un aporte anti eso, Miguel pensaba así. Cuando la banda volvió, en los ochenta, eran como los embajadores del disfrute. No sé, Ibiza, el destape, la joda, mientras nosotros veníamos muy paranoicos, saliendo de la dictadura.

G.A.: -Es que mi viejo vino fresco, por suerte. Con los ojos bien abiertos, quiero decir. Incluso se fue así. Por eso digo e insisto las veces que sea: esto tiene que salir perfecto, a la altura de la historia.