Wilfredo HuanachínJosimar Cóndor

Esta semana, el proyecto de irrigación Olmos volvió a ganar espacio en la agenda del país a raíz de la detención preliminar del exgobernador regional de Lambayeque, Yehude Simon, por presuntamente haber facilitado a Odebrecht la licitación de este proyecto. Así, surge la inquietud sobre su situación y perspectivas.

Empresas que cuentan con tierras en dicho proyecto –a cargo de H2Olmos y Consorcio Transvase Olmos– señalaron a Gestión que el precio de la hectárea agrícola en esta zona casi triplicó su valor desde cuando la infraestructura agrícola se puso en marcha, a finales del 2014.

“Inicialmente se vendía a US$ 5,500 la hectárea, cuando se hicieron las licitaciones. En una transacción reciente el propietario original vendió la hectárea a US$ 16,000”, sostuvo una fuente.

Refirió que tal incremento respondería a la actual provisión de infraestructura de agua y el interés de aumentar la frontera agrícola.

Operación y retos

Según las fuentes consultadas, Olmos opera actualmente con normalidad y la mayoría de empresas cumplió con plantar en el 50% del área adquirida. Sin embargo, el acceso para llegar a los puntos de cultivo representa una dificultad.

“Las vías de acceso están afirmadas, no asfaltadas. Es un problema para trasladar al personal”, mencionaron.

Asimismo, indicaron que el suministro de agua se restringe en temporadas de estiaje (octubre a diciembre), ya que la regulación del agua es limitada. En ese sentido, sugieren aumentar la presa para poder recibir más agua del río Huancabamba.

Por 20,000 hectáreas más

Más allá de la polémica que envuelve a los proyectos de Odebrecht, Apoyo & Asociados señaló que el Gobierno peruano apunta a incrementar el área de tierras a irrigar en Olmos en 20,000 ha.

Y por su ubicación geográfica, sostiene que el potencial para tal expansión –asociada al desarrollo de la segunda etapa– es muy alto.

“Olmos está próximo a Ecuador y eso permite tener radiación vertical, incrementar los rendimientos agrícolas y la calidad de los suelos, clima templado y disponibilidad del agua, con lo que se puede cosechar todo el año”, explicó la clasificadora, en su último reporte de H2Olmos.

Si bien el incremento del área a irrigar redundaría en un aumento de la demanda de agua, Apoyo & Asociados mencionó que la inversión sería marginal en la infraestructura de trasvase, pues requeriría principalmente incrementar la presa Limón.

En tanto, el túnel construido ya permite un trasvase por más del doble de su compromiso contractual actual.

Sobre los resultados en el último trimestre del 2019, H2Olmos registró ingresos de operación y mantenimiento por S/ 22.5 millones, 1.55% más que lo reportado en el mismo periodo del 2018, por la variación del Índice de Reajuste Diario (IRD) aplicado al cálculo de la contraprestación del servicio.

No obstante, su utilidad neta se redujo a S/ 2.02 millones respecto a los S/ 3.48 millones del último trimestre del 2018, debido a que en ese periodo reconoció ingresos por reclamaciones al seguro por S/ 5.13 millones tras el fenómeno de El Niño costero.

Precisiones

Contrato. Gobierno Regional de Lambayeque firmó concesión de Olmos en el 2010 con H2Olmos (Odebrecht).

Riesgo. Más hallazgos en investigación a Odebrecht podrían presionar capacidad de pago de accionistas de H2Olmos, según Moody’s.

Cultivos. 91% de ha sembradas son de caña, palto, arándanos y espárrago.

Segunda etapa. Está en estudio de factibilidad.

Grupo Gloria ya invirtió US$ 330 millones en el proyecto

A través de Coazúcar y Gloria, el Grupo Gloria es el principal cliente de Olmos, con una participación de tierras que se elevó a 49% desde la puesta en marcha del proyecto (2014). Y es que, en el 2015, el grupo adquirió 3,000 ha a Odebrecht. Así, ya ha realizado inversiones en su ingenio azucarero de Olmos (Agrolmos) por aproximadamente US$ 330 millones a octubre del 2019, según Apoyo & Asociados. De esa manera, ostenta uno de los rendimientos más altos del mundo (153 toneladas/ha versus Brasil: 79, India: 68, China 70, EE.UU. 80), por las ventajas comparativas de Olmos y Perú, que permite cosechar todo el año.

A fin de asegurar su operación, el Grupo Gloria ha construido pozos para complementar su fuente de abastecimiento de agua y reducido su área sembrada potencial. Y es que, en el marco del contrato, el riesgo de déficit hídrico es asumido por el comprador; es decir, la empresa. Sin embargo, Olmos hoy registra superávit hídrico porque el proyecto Alto Piura aún no opera.