Breve historia de Petrona Carrizo de Gandulfo, más conocida como Doña Petrona. Fue pionera de los programas de televisión dedicados a la cocina y su libro de recetas batió récords de ventas. Inspiró a otras generaciones de cocineras y ecónomas como Choly Berreteaga, Blanca Cotta y Narda Lepes.


Doña Petrona es la cocinera emblema de la Argentina, aún a pesar de que nunca tuvo formación profesional. Comenzó a esparcir su sabiduría culinaria en la radio, hasta convertirse en una de las máximas estrellas de la televisión gastronómica y mentora de generaciones de mujeres. Hoy sus libros se siguen vendiendo e incluso Narda Lepes realizó un programa y un libro adaptando sus clásicas recetas a la cocina moderna.

Nació en 1896 en Santiago del Estero, bajo el nombre de Petrona Carrizo, aunque luego adoptaría y haría famoso el apellido de su marido. Su madre, Clementina, fue quien le enseñó a cocinar, comenzando con un postre de hojaldre, como un simple método para atraer a los hombres. La joven trabajó como cocinera en la estancia Quebrachitos, donde conoció a Atilio Gandulfo, administrador del establecimiento y con quien se casaría tiempo después.

Como explican en Fundación Cultural de Santiago del Estero, tras una enfermedad inhabilitante de su marido, Doña Petrona debió salir a buscar trabajo. “La Compañía Primitiva de Gas organizó cursos para aprender a manejar las nuevas cocinas y ahí se conchabó Petrona como ‘demostradora’. Las mujeres se acercaban para inquirir sobre el flamante implemento y terminaban derivando sus consultas a las comidas que podían cocinar. Así surgió su afamada vocación, asumida con entusiasmo y carisma. Las dueñas de casa querían saber cocinar, pero no tenían dónde y cómo capacitarse”.

Mientras enseñaba sus recetas, comenzó a escribirlas y publicarlas en la revista El Hogar. Luego comenzó a difundirlas en la radio. Como señalan en una nota en Planeta Joy: “Debutó con una audición diaria en Radio Argentina y el éxito fue inmediato. Luego pasó a radio Excelsior y por último a El Mundo, donde permaneció por 25 años. En ese lapso llegó a construir un imperio, que manejó con habilidad y simpatía desde sus oficinas de la calle Billinghurst: dio clases de cocina, dictó conferencias, hizo demostraciones en las grandes tiendas de la calle Florida, se convirtió en jefa de las ecónomas de la revista El Hogar, escribió cientos de artículos en los diarios y publicó su obra magna, el Gran Libro de Cocina de Doña Petrona, que ya superó las cien ediciones y llegó a tener 800 páginas y 3000 recetas. Durante muchos años, el regalo obligado de las tías a una muchacha que iba a casarse fue ese libro de Doña Petrona, el más vendido en la Argentina luego de la Biblia”.

Al poco tiempo, Petrona llegó también a la televisión con su programa Buenas Tardes, Mucho Gusto, donde gestó su frase “este plato es un poema” y destacó especialmente con la abundancia de su cocina. Trabajaba en vivo, en una cocina que imitaba los hogares de clase media y hacía demostraciones de sus recetas, junto a su asistente Juanita, sin palabras refinadas ni complicaciones técnicas. Su lenguaje era simple y con fin didáctico. Como señala en una nota en La Nación: “Nunca -dijo en 1985- quise ser otra cosa que ecónoma”, calificación que prefería diferenciar de cocinera y de chef. “Y nunca quise cocinar para otros privadamente. Siempre cociné para enseñar a cocinar a los demás”.


Fuentes:

http://www.lanacion.com.ar/211878-petrona-la-cocinera-majestuosa

http://www.conexionbrando.com/1341180-a-dona-petrona-la-hizo-el-gas

http://www.planetajoy.com/?page=ampliada&id=1410

http://www.fundacioncultural.org/revista/nota6_09.html

http://web.archive.org/web/20141218183112/

http://xn--doapetrona-u9a.com.ar/