Por primera vez, una universidad privada eliminó, de manera voluntaria, 20 barreras burocráticas presuntamente ilegales o carentes de razonabilidad, que se materializaban en diferentes exigencias para tramitar la obtención de diplomas de grados académicos y duplicados.

Fue tras una investigación de oficio iniciada por la secretaria técnica de la comisión de eliminación de barreras burocráticas del Indecopi, ante la presencia de exigencias que contravenían el TUO de la Ley del Procedimiento Administrativo General.

Esta norma prohíbe solicitar documentos que hayan sido expedidos por la misma institución o por otras entidades públicas del sector, en cuyo caso corresponde a la propia entidad recabarla directamente. Además, prohíbe exigir fotografías personales (salvo para obtener documentos de identidad, pasaporte o licencias o autorizaciones de índole personal), así como también solicitar una constancia del pago ante la propia entidad por algún trámite.

Las barreras burocráticas son exigencias que imponen las entidades, en ejercicio de su función administrativa a agentes del mercado para la realización de actividades económicas.