Pablo Guimón

La confusión se ha apoderado del debate sobre la presencia de tropas estadounidenses en Irak después de que este lunes por la tarde se publicara el borrador de una carta de un general del Ejército estadounidense, en la que anuncia que Washington recolocará sus tropas en Irak en preparación de una eventual retirada del país. En la misiva, dirigida al número dos del mando militar iraquí, el general de brigada William Seely asegura que las fuerzas estadounidenses de la coalición antiyihadista serán “reorganizadas” de cara a “una retirada de Irak segura y eficaz”. Un oficial estadounidense ha confirmado a The Washington Post la autenticidad de la misiva.

“Respetamos su decisión soberana que ordena nuestra partida”, agrega la carta, según France Presse, un día después de que el Parlamento iraquí aprobara una moción para instar al gobierno a expulsar a las tropas extranjeras, tras el asesinato el pasado viernes del general iraní Qasem Soleimani en Bagdad. “Por respeto a la soberanía de la República de Irak, y según lo reclamado por el Parlamento y el primer ministro, la Coalición reorganizará sus fuerzas […] para asegurarse de que la retirada de Irak se lleve a cabo de forma segura y eficaz”, prosigue.

Pero minutos después de publicarse el contenido de la carta, el ministro estadounidense de Defensa, Mark Esper, se ha apresurado a desmentir cualquier intención de retirada, asegurando ignorar la existencia de la misiva. “No ha habido ninguna decisión de ningún tipo de abandonar Irak”, ha dicho el jefe del Pentágono a los periodistas. “No sé lo que es esa carta… Estamos tratando de averiguar de dónde viene y qué es. Pero no se ha tomado ninguna decisión de abandonar Irak. Punto”.

La misiva es auténtica, ha aclarado a los periodistas el jefe del Estado Mayor estadounidense, Mark Milley, pero fue enviada por error. “Era un proyecto de carta no firmada”, ha dicho. “Es un error cometido con toda la buena fe”.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había amenazado a Irak con sanciones por la moción aprobada por el Parlamento iraquí. A bordo del Air Force One, de regreso a Washington tras las vacaciones, el presidente ha declarado que si Irak pidiera a las fuerzas de EE UU que se marcharan y no lo hiciera de forma amistosa, les impondrían sanciones como nunca antes habían visto. “Las sanciones a Irán parecerán algo suaves a su lado”, ha comparado.

Trump avanzó también que si sus tropas tienen que abandonar el país, Bagdad tendría que pagar a Washington el coste de instalaciones en la zona. “Tenemos una base aérea extraordinariamente cara allí. La construcción costó miles de millones de dólares, realizada mucho antes de que yo llegara. No nos iremos a menos que nos paguen por ello”, recoge Reuters citando declaraciones en el avión del presidente.

Antes, el primer ministro iraquí en funciones, Adel Abdul Mahdi, había trasladado al embajador de Estados Unidos en Bagdad, Matthew Tueller, que ambos países deberían trabajar juntos para cumplir la decisión del Parlamento, una decisión que el mandatario, al haber dimitido en noviembre, no está autorizado a rubricar. “Mahdi ha subrayado la importancia de la mutua cooperación en la implementación de la retirada de tropas extranjeras y de establecer relaciones con los Estados Unidos sobre una base adecuada”, indicaba su oficina en un comunicado.

En respuesta a las declaraciones de Trump, el ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, ha afirmado que “no es muy útil” amenazar a Irak con sanciones por una posible retirada de las tropas extranjeras. “Al menos, creo que no es muy útil en este momento”, ha afirmado en una entrevista concedida a la emisora alemana Deutschlandfunk, en la que ha recalcado que se ha realizado una gran inversión en Irak, “no solo desde el punto de vista militar, sino también en la ayuda a la estabilización para reconstruir el país”.

Tras la aprobación de la moción aprobada por el Parlamento iraquí, Abdulkarim Jalaf, portavoz del primer ministro ya ha confirmado el inicio de los preparativos para la retirada de las fuerzas extranjeras de su territorio. “El Gobierno ha restringido los movimientos de la coalición internacional por tierra y aire (…) Han quedado prohibidos”. Jalaf ha criticado también que los estadounidenses realizaron operaciones unilaterales sin el conocimiento del Mando General de las Fuerzas Armadas”. “Estos bombardeos son una estupidez que no puede ser tolerada”, ha añadido.

La moción exige al Gobierno iraquí la anulación del acuerdo de colaboración con la coalición internacional contra el Estado Islámico y que haga las gestiones para terminar la presencia de fuerzas extranjeras en territorio iraquí. Insta también al Ejecutivo a “poner fin a todas las actividades de cualquier fuerza extranjera en su tierra y evitar que el espacio aéreo del país sea utilizado con cualquier fin relacionado” con esta misión. La moción incluye el apoyo de 170 diputados chiíes y considera que el grupo yihadista ha sido derrotado en Irak, por lo que ve innecesaria la presencia de tropas extranjeras en la zona.

La amenaza de Trump contra Irak se suma a la avanzada también contra Teherán, donde asegura atacar contra 52 objetivos iraníes si Teherán golpea los intereses de Estados Unidos. Ante el panorama y las promesas de venganza de Irán, el Gobierno de Washington ha comenzado a enviar a Oriente Próximo a 3.500 soldados y ha aumentado sus niveles de ciberseguridad.