Las protestas y manifestaciones que se extienden en América Latina son una señal de que si bien se ha registrado crecimiento económico, persiste la percepción de injusticia social y acceso precario a condiciones de vida dignas.

En este contexto, el Perú se ubicó en el puesto 82 (con un valor de 0.759) de 189 economías, según el Índice de Desarrollo Humano 2019 (IDH), elaborado por el PNUD. Es decir, mejoró siete posiciones respecto al reporte anterior (cuando se ubicó en el puesto 89).

Cabe aclarar que ambos informes no son totalmente comparables. Por eso el PNUD denomina a las variaciones alcanzadas como “cambios totales”, donde una parte se explica por el progreso en sí mismo, pero también por correcciones y actualizaciones de las cifras.

¿Qué considera el IDH? Evalúa el resultado promedio en tres dimensiones: una larga vida y saludable, el conocimiento y un nivel de vida decente. Esto se divide en componentes como: esperanza de vida al nacer, años esperados de escolaridad, promedio de años de escolaridad e ingreso nacional bruto per cápita.

El Perú ha registrado algunas variaciones en estos. Por ejemplo, la esperanza de vida pasó de 75.2 a 76.5 años; y el ingreso nacional bruto per cápita pasó de US$ 11,789 a US$ 12,323 (2011 PPP $).

Con su puntaje en el IDH, el Perú se mantiene en el grupo de desarrollo humano “alto”, pero está al mismo nivel que el promedio de América Latina y el Caribe (0.759). De hecho, sigue en la novena posición respecto a los países de la región (ver tabla).

Desigualdad de género

En línea con el desarrollo humano, el reporte también considera un índice vinculado a la desigualdad de género. En este contexto, el Perú alcanzó un valor de 0.381, lo que lo colocó en el puesto 87 de 162 países analizados. En el 2018, el valor alcanzado fue 0.368, lo que ubicó al país en el puesto 83 (entre menor puntaje, menor desigualdad).

El PNUD señala que en todas las dimensiones de desarrollo analizadas por este indicador (salud reproductiva, empoderamiento y mercado de trabajo) las mujeres presentan una situación más precaria que los hombres.

“Lo más preocupante es que, según el IDH Global, a pesar del compromiso global con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, el progreso en igualdad de género se está desacelerando”, anotó.

En la misma línea, el reporte también mide el desarrollo de género. En este caso se evalúa la relación entre valores del IDH de mujeres y hombres. Así, el Perú alcanzó un valor de 0.951 y se ubicó en el grupo 2 (es decir, países con un nivel medio-alto de igualdad en cuanto a los logros en el IDH entre mujeres y hombres).

Sin embargo, comparado con los países de la región, el valor alcanzado ubica al Perú en el puesto 15 de 17 economías, superando solo a Guatemala y Bolivia.

Impacto de la desigualdad

Si solo se analizan los países de Latinoamérica que el IDH 2019 considera, el Perú se ubica en el noveno puesto con un valor de 0.759.

Sin embargo, cuando este índice es ajustado por la desigualdad (IDH-D), teniendo en cuenta las tres dimensiones básicas del desarrollo humano (una larga vida y saludable, el conocimiento y un nivel de vida decente), el Perú “sube” al puesto seis, aun cuando su puntaje se reduce a 0.612.

Esto porque hay países que son aún más desiguales, impactando negativamente en el resultado del IDH. Por ejemplo, entre los países de Latinoamérica, Chile pasa del primer lugar (0.847) al tercero (0.696); México pasa del sexto puesto (0.767) al noveno (0.595); y Brasil pasa de la séptima posición (0.761) a la décima (0.585).

En el ranking global, a pesar del ajuste por desigualdad, Noruega se mantiene en el primer lugar de la tabla, aun cuando su valor pasa de 0.954 a 0.889.

Las Claves

1. Los niños. El reporte indica que de dos niños nacidos en el año 2000, uno en un país con desarrollo humano muy alto y el otro en un país con desarrollo humano bajo, hoy en día el primero tiene una probabilidad superior al 50% de estar matriculado en la educación superior, mientras que el segundo solo 3%.

2. Injusticia. El reporte señala que en América Latina y el Caribe la percepción de injusticia social en la distribución de riqueza ha ido en aumento desde el año 2012, regresando a los niveles del cierre de la década de los 90.

3. Cambio climático. El IDH 2019 lo considera como uno de los riesgos que en el futuro impactarán negativamente e incrementarán las desigualdades.