Desde que las vemos, tanto en los establecimientos comerciales en diversas figurillas, incluso humanas, como en alegres y divertidas casitas copadas de nieve simulando zonas de temperaturas muy frías en las que para la época cae nieve, advertimos que estamos próximo a la Navidad.

Y es que esas diminutas galletitas de sabor a jengibre y a veces aromatizadas con canela, tienen la particularidad de anunciar a viva voz que estamos en tiempos “pascueros”, época más hermosa del año, en la que cualquier excusa es válida para compartir con familia o amigos.

Las galletas de jengibre son un símbolo de esta agradable temporada, simulan un ambiente totalmente frío, específicamente del Polo Norte, lo cual hemos hecho nuestro los dominicanos.

¿Quién se resistiría a unas galletitas de jengibre con una taza de té o chocolate?, posiblemente nadie, ya que aunque no sea del agrado de algunos, es una válida manera para celebrar la llegada de la Navidad, tiempo en el que el espíritu que caracteriza el nacimiento de Jesús tiende como a expandirse en la mayoría de los corazones humanos.

Origen e historia. Las galletas de jengibre son llamadas también galletas o pan de especias. Esta especie de postre, propio de la época de Navidad, se caracteriza por su acentuado sabor a jengibre, para cuya elaboración generalmente se utiliza como edulcorante la melasa.

Proviene de la gastronomía de Navidad en la zona norte de Europa.

La receta de galleta de jengibre o de especias existe desde el siglo X, y se distinguen por tener diseños de corazón, pequeños hombres o en forma mini casitas alegóricas de la Navidad.

Referencias históricas dan cuenta de que la usanza de este tipo de galletas en Navidad fue idea del monje de origen armenio, Gregory de Nicopolis en Grecia, a quien se le atribuye ser el primero preparar este postre (gingerbread) galletas o pan de jengibre.

Según la leyenda, fue el mismo monje armenio quien al trasladarse a Francia en el año 992, dio a conocer su atractiva creación culinaria, y enseñó a hacerla a los sacerdotes franceses.

En la actualidad estas galletas son internacionales y desde que aflora la temporada navideña se convierte no solo en parte del postre tradicional para celebrar y compartir, sino también como parte decorativas. Su popularidad está muy arraigada especialmente en la época.

Algunos países tienen tdistintas maneras de llamarlas: en Francia, se les denomina “pain d’épices” que es lo mismo que pan de jengibre; en Alemania y Bélgica, spekulatius, que significa galletas con forma de humanos, entre otros nombres alusivos a la misma creación compuesta de harina con sabor a jengibre, azúcar y canela. ¡Anímese! prepárelas caseras.