Tres de cada cuatro peruanos que han tomado alguna acción para lograr su meta de ahorro recortaron sus gastos, invirtieron dinero o buscaron nuevas fuentes de ingreso, lo que demuestra un mayor compromiso con las metas financieras, según la “Encuesta de capacidades financieras Perú 2019”, realizada por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

Cerca de la mitad de los consultados señaló que tiene alguna meta financiera, dentro de las cuales se encontró que las principales son comprar o arreglar inmuebles, pagar estudios, abrir un negocio y adquirir un vehículo.

Estos datos muestran avances significativos en materia social, al centrarse la inversión en activos fijos y en capital humano. No obstante, tener una meta financiera no se refleja en una mayor tasa de ahorro por parte de los peruanos. En efecto, solo el 47% de los encuestados manifiesta que ahorra, de acuerdo con los resultados de la encuesta de 2019, un porcentaje menor que el de 2013 (54%).

Por otra parte, al comparar los resultados de la encuesta realizada en 2013 con los de 2019, se percibe un avance en la estabilidad de ingresos, al pasar de un 48% a 74% de los encuestados, factor clave en el aumento del bienestar de los peruanos.

“El esfuerzo realizado para la medición de las capacidades financieras de los peruanos es crucial para el diseño de programas de educación financiera en el marco de la Política de Inclusión Financiera, ya que permite identificar retos existentes con el fin de tomar acciones concretas que tengan un impacto en el bienestar financiero de la población”, explicó Diana Mejía, especialista senior de Dirección de Análisis y Evaluación Técnica de Sector Privado de CAF.

Asimismo, la cuenta de ahorros es el producto financiero con mayor penetración en la muestra, con un crecimiento considerable en comparación con la medición anterior (36% en 2019 vs. 19% en 2013), seguido por las tarjetas débito y crédito, así como los seguros de vida y salud.

La medición fue realizada a 1,205 hombres y mujeres mayores de 18 años de todos los niveles socioeconómicos, residentes en las zonas urbanas y rurales del Perú. También permitió identificar avances en el índice de conocimientos financieros.

“Este es un aspecto a destacar dado que los programas de educación financiera enmarcados en la Política Nacional de Inclusión Financiera tienen una relación directa con este aumento”, puntualizó Mejía.