El presidente de Bolivia, Evo Morales, descartó este domingo que vaya a renunciar y reiteró el anuncio que hizo en la mañana de convocar a nuevas elecciones con un Tribunal Supremo Electoral renovado, informó el diario “El Deber”.

Entrevistado por radio Panamericana minutos después de su conferencia de prensa, Evo Morales evitó hablar sobre una posible candidatura en el nuevo proceso electoral y aseguró que en este momentos hablar sobre su postulación o renuncia podría alentar la convulsión social en Bolivia.

“En estos momentos no llamen a la confrontación y a la confusión, en este momento las candidaturas deben ser secundarias, lo primero es pacificar Bolivia. Vamos al diálogo y acordemos cómo cambiar nuestro Tribunal Supremo Electoral (TSE) y segundo en qué tiempo podemos garantizar unas nuevas elecciones”, declaró Morales.

Con relación al pedido de renuncia de algunos sectores del país, el jefe de Estado aseguró que cumplirá con su mandato constitucional, que señala que su gestión concluye en enero.

“El rol constitucional determina que la gestión termina el 21 de enero del próximo año, quienes insinúan (la renuncia) están con el golpe de Estado (…) ahora que hay nuevas elecciones (piden) renuncia, yo tengo que cumplir mi rol constitucional”, agregó.

Evo Morales llamó el domingo nuevas elecciones “incorporando nuevos actores políticos” y un cambio total del órgano electoral, poco después de conocerse un informe preliminar de la Organización de Estados Americanos que encontró irregularidades en los comicios del pasado 20 octubre.

“He decidido renovar el Tribunal Supremo Electoral y convocar a nuevas elecciones”, dijo Morales en una declaración de prensa el domingo sin mencionar el informe de la OEA. El mandatario llamó a los sectores movilizados a pacificar al país. “Todos tenemos que pacificar Bolivia”, dijo.

Poco antes, la comisión de auditoría de la OEA recomendó celebrar nuevas elecciones con un nuevo tribunal electoral, tras encontrar suficientes irregularidades en las elecciones presidenciales.

“El proceso estuvo reñido con las buenas prácticas y no se han respetado los estándares de seguridad”, indicó la comisión en un comunicado, difundido por el secretario de la OEA, Luis Almagro, en su cuenta de Twitter. “Atento al cúmulo de irregularidades observadas, no es posible garantizar la integridad de los datos y dar certeza de los resultados”, entre otras observaciones. Las conclusiones del análisis son vinculantes, indicó el informe preliminar.

Las sospechas de fraude denunciadas por la oposición desataron una convulsión social hace dos semanas, con protestas a favor y en contra del mandatario en todo el país que han dejado tres muertos, más de cien heridos y detenidos. A tempranas horas del domingo el concejal opositor departamental de la región sureña de Potosí, Edwin Herrero, informó a la televisora Bolivisión que una delegación de casi 3.000 mineros que se dirigía a La Paz fue interceptada por grupos afines al gobierno y les dispararon dejando tres heridos de bala. Los mineros viajaban en buses para reforzar las protestas en La Paz.

La situación se tornó más explosiva desde el viernes con el amotinamiento de la policía en varias regiones del país. El agravamiento del conflicto llevó a Morales a plantear el sábado un diálogo nacional que fue rechazado por la oposición.

La oposición cívica había reclamado la renuncia de Morales y la convocatoria a nuevas elecciones con un nuevo Tribunal Supremo Electoral.

Tras conocerse el informe preliminar, se escuchaba bocinazos en las calles de La Paz.

Fuente: Con información de AP