Los corredores complementarios que operan en la capital suspenderán sus servicios debido a la gestión ineficiente y sin planificación por parte de la Municipalidad de Lima para la implementación de un transporte formal en beneficio de los usuarios. Así lo informó mediante un comunicado la Asociación de Concesionarios de Transporte Urbano (ACTU), que hoy, a las 11 a.m., brindará una conferencia de prensa para precisar los detalles de esta medida.“No al alza de pasajes por la incapacidad de los funcionarios de la Municipalidad Metropolitana de Lima. Por un transporte formal y de calidad para los usuarios”, se lee en el documento difundido. A la fecha, funcionan en la capital cinco corredores: azul, rojo, amarillo, morado y verde.

Pero, ¿cuáles serían las causas y consecuencias de la suspensión del servicio de los corredores complementarios?

Mariana Alegre, directora del observatorio ciudadano Lima Cómo Vamos, dijo a El Comercio que los cinco corredores, con sus 15 rutas y 508 paraderos, son los conectores de la ciudad y deben ser los alimentadores de los medios masivos como el Metro de Lima y el Metropolitano.

Indicó que si bien esta medida perjudica a los usuarios, estos no utilizan en su mayoría los corredores complementarios, ya que su servicio es ineficiente en cuanto a fluidez y rapidez. Agregó que esta es una de las razones por la que los operadores no encuentran rentabilidad.

“Los operadores dicen que no tiene sostenibilidad económica porque según la proyección, no hay tanta gente que use los buses. Las malas prácticas de organización de las calles, la congestión y el tráfico origina que los buses vayan lento, por eso algunas personas prefieren no utilizarlos y abordar taxis, colectivos u motos. Es un tema de tiempo”, dijo.

Alegre adelantó que según la encuesta 2019 y el reporte de indicadores de Lima Cómo Vamos, cuyos resultados completos se publicarán mañana, la velocidad mínima del corredor azul es de 7,2 kilómetros por hora. “Más rápido se va en bicicleta. Este factor es uno de varios que afectan el servicio, por lo tanto hace que haya menos pasajeros y menos sostenibilidad económica para los operadores”, reiteró.

Por su parte, el especialista en temas de transporte, Lino de la Barrera, dijo que la suspensión del servicio de corredores complementarios se veía venir debido a que la Municipalidad de Lima no le prestaba la atención necesaria a este medio de transporte, así como a la invasión de servicios informales y a la no culminación del proceso de licitación.

“Esto es consecuencia de no haber culminado el proceso de licitación. La gestión de Castañeda, que vino después de la de Villarán, no siguió nunca con el proceso y hoy tenemos un servicio incompleto. Indudablemente, estos operadores han estado perdiendo muchísimo dinero porque no se trabajaba por superar estas deficiencias. Estaba previsto que esto iba a pasar en cualquier momento”, sostuvo.

“A esto se suma que no se han implementado rutas alimentadoras, por lo que el ciudadano se ve forzado a hacer dos o tres transbordos al día, lo que le cuesta más dinero”, añadió.

Una de las principales consecuencias de esta medida sería la proliferación de vehículos informales en las vías destinadas a los corredores, sobre todo en Javier Prado y Arequipa. “Este tipo de transporte reemplazaría a los corredores ya que las personas igual necesitan moverse”, indicó.

Soluciones

Para De la Barrera, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) va tener un trabajo bastante complicado en buscar la forma de que los corredores sean viables y económicamente rentables. “La mejora de la oferta permitirá superar estas deficiencias, a fin de que los corredores tengan prioridad en el tránsito y que la ciudadanía lo vea como un servicio viable”, opinó.

Agrego que como primer paso la ATU debería completar los paquetes de servicio que pactó la Municipalidad de Lima con los corredores complementarios, analizando si hoy son suficientes.

Una solución inmediata, sostuvo Alegre, sería la implementación de un carril exclusivo para los corredores, lo que permitiría una mayor fluidez. “No tiene que estar segregado físicamente. De esta manera se evita que cualquier tipo de auto vaya por la ruta donde va el bus, y así este podrá controlar sus tiempos de viaje”, explicó.

Señaló que para ello, la ATU y la Municipalidad de Lima tendrán que trabajar en conjunto. “Ahorita estamos en transición, por lo que les toca trabajar de manera coordinada”, subrayó.