Luis Nava, exsecretario general de la Presidencia durante el segundo gobierno de Alan García, aseguró este jueves que fue amenazado de muerte en el penal Castro Castro por algunos internos.

“Aquí en el penal he sido amenazado de secuestro para mi familia, no para mí. Cerca de un mes no tuve visita. He recibido algunos halagos y otros que dicen ‘oye, soy la bruja y no te metas con el Apra, porque te vamos a matar’, y otras amenazas que vienen y que ya las contestaré oportunamente para hacer de conocimiento al señor fiscal”, sostuvo durante la audiencia para variar su prisión preventiva por arresto domiciliario.

“Lo digo por razones de seguridad, no de capricho”, remarcó.

El también exministro de la Producción explicó su actual estado de salud a la jueza María de los Ángeles Álvarez Camacho. Agradeció, en ese sentido, al fiscal José Domingo Pérez por desistir del requerimiento de una prisión preventiva en su contra y adherirse a la solicitud para que cumpla arresto domiciliario.

“Soy portador de diversas enfermedades, además de fibrilación auricular, diagnosticada en la clínica Delgado, soy portador de marcapasos, soy diabético y he tenido fallas renales. Tomo, además, anticoagulantes, estoy prohibido de tomar té, tomar café, porque puedo sufrir una hemorragia interna. Tengo diagnósticos de alto riesgo y de paciente de grave”, explicó.

Al término de la audiencia, la magistrada decidió imponer 36 meses de arresto domiciliario, luego de que el Ministerio Público se plegase al pedido de la defensa de Nava. Las restricciones, además de una vigilancia policial permanente, es que el también exministro no pueda comunicarse con otros investigados (con excepción de su hijo José Nava Mendiola) y miembros del Partido Aprista Peruano.

Cabe destacar que, esta mañana se reveló que el exsecretario de la presidencia confesó ante el fiscal José Domingo Pérez las presuntas entregas de dinero de parte de Jorge Barata, exrepresentante de la constructora brasileña en el Perú, al fallecido expresidente Alan García desde el 2006 en adelante.

Según su testimonio, difundido por IDL Reporteros, Luis Nava detalló cómo Jorge Barata visitó en diferentes oportunidades al exmandatario portando loncheras y maletas llenas de dinero en efectivo que el propio Alan García le dijo que eran para solventar gastos de la campaña presidencial del 2006.

– El origen de las amenazas –

El abogado de Luis Nava, Raúl Noblecilla, indicó que “es muy fácil colegir” quiénes estarían detrás de las amenazas su patrocinado. Consideró “obvio” que la postura de los defensores del fallecido expresidente Alan García “sería negacionista”.

“Si a mi me dicen ‘calla traidor’, ‘la estrella se defiende’, yo creo que es muy fácil colegir de que hay una estrella que representa a un partido”, señaló.

“Si usted me pregunta, de dónde vendrían las amenazas, de las personas que tienen miedo, de las personas que mientras vamos abriendo paso a la verdad, se van poniendo nerviosos”, agregó.