Actualmente, son tres rutas de acceso a Machu Picchu. La más concurrida es por la vía del tren hasta Aguas Calientes; y existen otros dos ingresos por la ruta de Santa Teresa. En este contexto, y en busca de discutir las mejoras en las rutas para ingresar a la ciudadela, la próxima semana se debatirá la propuesta para facilitar el ingreso a través, por ejemplo, túneles subterráneos, cintas transportadoras o un funicular, incluyendo un ascensor. El Gobernador Regional de Cusco, Jean Paul Benavente, había señalado que se reunirían con este fin el 12 de agosto pasado, sin embargo, será a fin de mes, reveló a Gestión.

Usted había mencionado que en agosto se presentarían las nuevas rutas de acceso a Macchu Picchu. Finalmente, ¿cuándo se conocerá la decisión?

El 30 de setiembre (la Unidad de Gestión del Santuario de Machu Picchu, que preside la región del Cusco) vamos a revisar la ruta de acceso amazónica y las rutas alternativas de acceso a Machu Picchu. El acceso amazónico es el que conecta Macchu Picchu con Santa Teresa. Es un ingreso adicional al tradicional. Hoy existe, es una realidad, por ahí llegan 230,000 turistas. Pero, si se genera todo un anillo vial con ferrocarriles, con carreteras que puedan conectar, se podría tener un mejor flujo de los visitantes y más bien lograr diversificar el turismo en el país.

¿Y las otras rutas?

Todo esto está sujeto a la capacidad de carga dentro de Macchu Picchu. La capacidad de carga depende justamente de determinados escenarios, de la concentración de visitantes (…) Se va a generar un flujo más importante abriendo distintas puertas de ingreso y salida de Macchu Picchu. Eso supone, como mencioné, hacer una carretera asfaltada hasta Santa Teresa, o hasta la Hidroeléctrica, para poder tener un mejor acceso a la ciudadela. Y tenemos que regularlo y controlarlo, con un enfoque de conservación principalmente.

Entonces, ¿en menos de una semana habrá un panorama más claro sobre la propuesta?

Seguimos evaluando porque no es una cosa que se pueda definir radicalmente de un día para otro. Vamos a exponer las opciones, los reglamentos, porque nuestro criterio es conservar y preservar Macchu Picchu y para eso tenemos que regular los accesos, los ingresos.

-Ley de Minería-

Durante los conflictos en torno al proyecto minero Tía María (Arequipa), la Macroregión Sur anunció que presentarían un proyecto de ley para impulsar una nueva Ley General de Minería. Y a finales de agosto, en una reunión en Tacna, los gobernadores de las regiones del sur discutieron la propuesta que, entre otros, busca agregar un capítulo que determina la regulación de un nuevo requisito para el proceso de implementación de un proyecto minero: la aplicación de consulta previa como mecanismo legal y administrativo para obtener la licencia social por parte de la población.

¿Qué avances hay en el proyecto de la ley de minería y cuál es su posición?

En Tacna propusimos que sea un proyecto de ley de consenso, sin generar extremos. Lo hemos dicho en voz alta. Entendemos que hay ciertas reformas que se tiene que hacer en la Ley General de Minería, pero sin necesidad de irse a los extremos, sin estar nacionalizando la minería porque eso espantaría la inversión privada. Lo que queremos es que en los temas socioambientales se consideren puntos que coadyuven a que la ley de minería pueda convivir con las comunidades y pueda realmente ser responsable de los impactos ambientales que se den. Esos cambios implican que, por ejemplo, los gobiernos regionales tengamos capacidad fiscalizadora como hemos señalado.

Como parte de la propuesta de los gobernadores se ha mencionado la posibilidad de crear una empresa estatal minera. ¿Qué piensa?

Chile tiene una empresa nacional pública y nosotros tenemos que ir avanzando en esos procesos. Pero creo que en este momento se requiere más bien hacer esos ajustes sobre la minería, que como decía, la hagan amigable con el ambiente, con el desarrollo de las comunidades. Pero se tiene que hacer de manera consistente, contundente. Si bien es cierto, toda la normativa que se ha dado, parecía que cuidaba a las comunidades, en el fondo se puede cuestionar, en algunos casos ha habido afectación por la presencia de la minería. Entonces, cómo se les compensa (a las comunidades), cómo se reparan (los daños). Esas son las preguntas que como Gobierno Regional de Cusco estamos planteando.

¿Se han puesto plazos para presentar el proyecto?

Sobre la base de una propuesta en Tacna, se debe iniciar un proceso de debate. Cada región conjuntamente con distintas instituciones debemos debatir incluso con los representantes de las instituciones mineras para poder hacer una nueva Ley General de Minería de consensos. Esa es nuestra propuesta.

-Aeropuerto Internacional de Chinchero-

Benavente se respaldó que el Gobierno continúe con las obras para la futura construcción del nuevo aeropuerto en la ciudad de Chinchero y subrayó que si existen aún dudas sobre la ubicación, se debe continuar con el debate, sin detener los trabajos previstos.

Usted mencionó que participaría en el “lanzamiento de Chinchero”, ¿de qué se trató este evento?

Queremos darle mayor confianza a la población cusqueña -y peruana- porque estamos hablando de un proyecto añorado desde hace 40 años y necesitamos dar señales positivas dado que vemos, como gobernador regional y pueblo del Cusco, que se está generando una campaña adversa a un proyecto tan esperado. Por lo tanto, estamos solicitando al ministerio de Transportes (MTC) que podamos impulsar ya el proyecto considerando que se ha consolidado el proceso de convenio Estado a Estado. Entendemos también quizá haya algunos intereses que estén en contra del aeropuerto de Chinchero y están utilizando las medidas verdades como para tratar de revertir un proyecto que ya está encaminándose.

En un reciente reportaje televisivo se mencionó que en la zona de construcción del aeropuerto hay lagunas subterráneas que no permitirían la construcción del terminal porque el suelo no sería firme. ¿Han revisado este punto?

Hay aspectos geológicos que han sido discutidos en un expediente técnico y si bien es cierto hay una laguna al lado de lo que será el aeropuerto de Chinchero, lejos del polígono, y es una zona pluvial, para eso se está dando el movimiento de tierras. (…) Lo que yo he preguntado a los señores que plantean argumentos en contra del proyecto es “cuál es la otra opción”. Porque lo que sí está claro es que ellos y nosotros sabemos que necesitamos un nuevo aeropuerto en el Cusco y bajo todos los estudios que se han realizado, Chinchero resulta siendo la mejor opción.

¿Cree que se podría evaluar otra opción nuevamente otras zonas para construirse el aeropuerto?

Yo mismo en el 2010, cuando era gerente de desarrollo económico, evalúe otras opciones. En primer lugar, se requiere un estudio de vientos y la zona de Chinchero cuenta con ello; con tecnología pasada se hicieron estudios y ahora con las nuevas tecnologías también se han completado los estudios de vientos.

Entonces, el Ejecutivo debe acelerar con el inicio de las obras…

El Ejecutivo ha venido siguiendo los plazos como corresponde, pero sí creo que es necesario -porque es preocupación del Cusco- que este proyecto ya pueda impulsarse, relanzarse, para que la población tome conciencia de lo que sus autoridades están desarrollando. Además, se debe responder a cada una de las inquietudes, por ejemplo, en el tema geológico tiene que haber una respuesta, pero tengamos ese debate.