Rocío la Rosa Vásquez

La congresista Patricia Donayre precisa que el presidente Martín Vizcarra se limitó a escuchar a las bancadas que recibió en Palacio el último lunes, y que tampoco les reveló qué paso daría si su proyecto de adelanto de elecciones es archivado. La legisladora también señala qué aconsejaría al mandatario como salida a la actual crisis política.

— ¿De la cita con el presidente Martín Vizcarra usted concluye que él esperará este mes para que se vote su proyecto sobre adelanto de elecciones por ser un plazo reglamentario, o él se lo ha puesto como límite antes de tomar otra decisión? —
El presidente ha señalado que pide que se cumpla con los plazos de su proyecto de ley porque calzaría con un calendario electoral ajustado a fin de poder convocar a referéndum y luego a elecciones. Sin embargo, si vamos a esperar… el reglamento dice hasta 30 días pero puede ser antes, en fin. Allí sí tendríamos inconvenientes para poder cumplir los plazos.

—¿Le ha dejado la sensación de que pasado setiembre el presidente Martín Vizcarra está dispuesto a dar un paso más, en caso no se apruebe el recorte de mandato? —
Siento que sí porque él está empeñado en que se apruebe esta propuesta como única salida a esta crisis, y entiendo que de no aprobarse en los plazos que se ha pedido que se haga, no por imposición sino para cumplir el cronograma electoral, adoptará alguna decisión que obviamente no nos ha comunicado por estrategia política.

—¿Pero la cuestión de confianza ha sido descartada por el mandatario o no?—
Él no la ha mencionado, quienes la mencionaron son las bancadas de izquierda y con alguna posibilidad el congresista Gino Costa. Pero en ningún momento el presidente ha comentado si planifica plantearla.

—Ud. ha dicho que hacer cuestión de confianza tras un  archivamiento del proyecto sería inconstitucional. Pero si el mandatario presenta otro proyecto similar y hace confianza del mismo, tampoco se podría cumplir los plazos, ¿verdad?Depende del momento en que lo presente porque tendría de todas maneras que abrirse un debate. Lo que haría esa cuestión de confianza ya no sería buscar la aprobación del proyecto sino buscar la negación de la misma para la disolución del Congreso.

— Comentó que Fuerza Popular sí estaría dispuesto a aprobar el adelanto de elecciones si Vizcarra renuncia. ¿Le parece una salida válida para esta crisis la dimisión del mandatario?—
No porque eso no soluciona en absoluto la crisis en la que estamos. Si el presidente se va hay la posibilidad de que asuma la vicepresidenta Mercedes Araoz y no creo que ella lo haga sinceramente por una situación de lealtad, ella es una persona muy leal. Y de no hacerlo queda la posibilidad de que el presidente del Congreso asuma la presidencia de la República, convoque a elecciones en los cuatro meses siguientes, y tenga en sus manos el poder finalmente la mayoría parlamentaria.

—¿Si el presidente le pidiera un consejo sobre qué hacer para encontrar una salida a esta crisis, cuál sería?—
Creo que la salida es una convocatoria a un Congreso Constituyente porque va a permitir hacer cambios fundamentales que la Constitución necesita. En los últimos tiempos nos hemos pasado reformando la Constitución […] eso nos indica que hay grandes cambios que hacer en temas políticos, ambientales, económicos. Necesitamos un Congreso Constituyente que elabore la Constitución y que pueda generar un contrapeso de poder con este Congreso, que se ha vuelto sordo a las demandas de la población.

—Es la misma propuesta de las bancadas de izquierda.—
Coincidimos. Yo vengo proponiendo esto desde el 2000 que fui congresista. Tuve un proyecto presentado que se archivó. Es más, fui parte de la comisión de bases de la reforma constitucional donde analizamos el cambio de la Constitución, y se la propusimos al presidente Valentín Paniagua, teniendo como base la Constitución del 79.

—¿Qué pasos tendrían que darse?—
Tendría que verse la fórmula legal para que el presidente pueda convocar a la Asamblea Constituyente, y proceda a la elección de sus miembros. Eso no implica que el Congreso deje de funcionar, puede hacerlo paralelamente con facultades limitadas porque si se está reformando la ley madre habría más precaución para adoptar legislación de otra naturaleza.

—¿Y según su propuesta tendría que darse tras el eventual archivo del proyecto de adelanto de elecciones?—
El problema de la cuestión de confianza es que hay opiniones divididas. Los que se oponen a la confianza porque la consideran inconstitucional tienen los argumentos para inclusive declararla improcedente, que sería insólito. ¿Qué pasaría si el presidente plantea la cuestión de confianza y la declaran improcedente? ¿También nos quedamos en cero? Tendría que intervenir el Tribunal Constitucional y estamos en un proceso de designación de nuevos miembros del tribunal, es decir, es un escenario bastante caótico.

— Una resolución del tribunal tiene sus plazos, además.—
Absolutamente, igual nos quedamos sin elecciones, es decir estamos contra la espada y la pared.