Por: Juan Carlos Odar y Luis Alegría
(Unidad de Análisis Económico de El Comercio) 

En ocho días se cumple el undécimo aniversario del estallido de la peor crisis financiera de la historia. La Gran Recesión, que comenzó en Estados Unidos en el 2008, fue un choque que golpeó el crecimiento global y hoy el fantasma de ella ronda entre los analistas económicos e inversionistas. Diversos agentes globales coinciden en que la probabilidad de un nuevo colapso de la economía de EE.UU. el próximo año está al alza.

En tanto, el temor de los inversores los ha llevado a demandar oro, al punto de que el metal precioso ha alcanzado sus precios más altos en seis años y medio, y a comprar bonos de tan bajo riesgo que pagan tasas de interés negativas.

Dado el contexto cargado de incertidumbre, es pertinente analizar la solidez de las cuentas externas, lo que realizaremos a nivel de los países que conforman la Alianza del Pacífico: Chile, Colombia, México y el Perú. Los cuatro tienen modelos económicos y políticas similares, lo que los ha llevado a integrarse como bloque.

Para evaluar qué países están mejor preparados para un choque negativo, en la Unidad de Análisis Económico de El Comercio construimos un indicador de fortaleza externa sobre la base de siete variables financieras y de la balanza de pagos.

El principal resultado del modelo es que el Perú ha recuperado el liderazgo en resiliencia de las cuentas externas a nivel del bloque. Al tercer trimestre del 2018, el indicador correspondiente al país había tocado un nivel mínimo, pero desde octubre ha estado recuperando terreno.

Entre el segundo y tercer trimestre del 2018, el país con las cuentas externas más sólidas era México, pero su situación se ha deteriorado al punto de que hoy el Perú y Colombia están mejor ubicados. En tanto, el país cafetero mantiene su segundo lugar en la Alianza del Pacífico.

Finalmente, resalta que Chile –que está en último lugar en resiliencia desde mediados del 2016– tocó fondo durante el verano de este año, alcanzando su puntuación más baja en lo que va del milenio. Sin embargo, en el segundo trimestre comenzó a repuntar.

LOS ‘DRIVERS’ DEL REPUNTE
Hay tres variables detrás de la mejora del Perú respecto al resto del bloque. En primer lugar, resalta que la proporción de la deuda externa –tanto pública como privada– que vence en el corto plazo se ha reducido desde 40% de los pasivos totales hasta 19,2%, en solo nueve meses.

Además, hubo una acumulación de reservas internacionales; las cuales pasaron de representar un 25,8% del PBI hasta 29,4% del producto. En tanto, el riesgo país está en su nivel más bajo desde el 2012.

No obstante esto, el precio del metal clave para el país –el cobre– profundiza su caída desde hace un año y la deuda externa total se incrementó hasta 36,5% del PBI.

APROBADOS Y JALADOS
El indicador de fortaleza construido da un puntaje entre cero y 20, como si fuera la calificación de un examen o un curso. En ese sentido, la resiliencia del Perú obtuvo una “nota” de 12,7, mientras Colombia logró un 10,3, México un 10 y Chile puntuó un 8,5.

A primera vista, el Perú es el único alumno “aprobado” de la clase, mientras que sus pares están “jalados”. Sin embargo, este resultado debe ponerse en contexto, pues la puntuación es relativa y depende de cuán buena sea la clase. El índice se construyó comparando a todos los países en simultáneo, de modo que hay dos formas de sacar una “mejor nota”: una es mejorar efectivamente en los indicadores y la otra es no sufrir un deterioro mayor al que sufren los pares.

En ese sentido, ser el alumno más destacado de la clase está en función de quiénes integran esa clase. No es lo mismo ganar la Copa Libertadores que la Copa Perú y esa diferencia se refleja en los puntajes.

Como referencia tomemos como ejemplo el cuarto trimestre del 2009. En aquel momento la nota del Perú en solidez externa era 13,5, no muy distante de la puntuación actual. Sin embargo, el detalle de los componentes revela resultados mixtos: hoy tenemos el equivalente a 8% más del PBI como deuda externa, el precio del cobre está cayendo 11% y el ingreso de inversión extranjera ha caído dos puntos del producto. En tanto, hoy tenemos más reservas y menos deuda de corto plazo.

Entonces, que el Perú sea el único país aprobado en solidez externa no garantiza que resulte inmune frente a un choque internacional. Además, cabe considerar que, en comparación al 2008, ahora las políticas monetaria y fiscal tienen menores márgenes de maniobra para responder a algún evento adverso de índole global.

NOTA METODOLÓGICA

Para construir el indicador de fortaleza externa utilizamos siete indicadores: deuda externa como porcentaje del PBI; la proporción de dicha deuda que vence dentro de, como máximo, 12 meses (de corto plazo); el nivel de reservas internacionales, medido tanto como porcentaje del PBI como por el número de meses de importaciones que representan; la evolución del precio mundial del ‘commodity’ más relevante para cada país; el riesgo país (medido como el ‘spread’ de los bonos soberanos) y el influjo de inversión extranjera directa como proporción del producto.

Para cada variable se construyó un índice trimestral que compara los valores más altos y más bajos entre los cuatro países. Así, si un dato es el ‘mejor’ entre todas las observaciones, puntúa en ese criterio con una nota de 20. Para cada trimestre, se tomó el promedio simple del valor de los siete índices para obtener el indicador de fortaleza externa de cada país.