Jonathan Castro

De los 24 partidos con inscripción vigente, solo 11 participaron en la última elección al Congreso. Apenas seis obtuvieron curules, de los que solo cuatro han participado en más de dos elecciones al Congreso consecutivas.

Una fotografía actual de los protagonistas de los comicios del 2016 muestra un escenario preocupante ante un nuevo proceso electoral. El ganador de esa contienda, Pedro Pablo Kuczynski, fue vacado y cumple prisión domiciliaria por el Caso Lava Jato; la lideresa del partido más importante, Keiko Fujimori, está en prisión preventiva por el mismo caso; el líder de la coalición del Apra, el PPC y Vamos Perú, Alan García, se suicidó; la excandidata de izquierda Verónika Mendoza, se apartó del partido con inscripción vigente con el que postuló; lo mismo hizo Gregorio Santos.

El músculo de las agrupaciones políticas aptas para participar en las posibles elecciones del 2020 no se ha tonificado en las elecciones regionales y municipales pasadas. Las únicas que ganaron una presencia significativa en el país son Alianza para el Progreso (APP) y Acción Popular (AP). Lejos de ellos se encuentran Somos Perú y Restauración Nacional, que tienen más de ocho alcaldías provinciales y 40 distritales. El Partido Nacionalista y el Partido Morado –recién inscrito– no tienen autoridades electas.

La mayoría de estos partidos tampoco tienen una larga trayectoria de participación en la vida política del país. Solo Acción Popular y el Apra han competido ininterrumpidamente en seis elecciones al Congreso, desde 1995. Le siguen Somos Perú con cinco; el PPC con cuatro; Restauración Nacional, tres; APP y Fuerza Popular, dos; y el Frente Amplio, Contigo, Vamos Perú y Democracia Directa, una.

–Diferencia en preparación–
Son estos dos partidos –AP y APP– los que llegan en mejores condiciones a un escenario de elecciones en el 2020. El único excandidato que permanece en la agrupación con la que postuló es Alfredo Barnechea, quien esta semana sostuvo reuniones con líderes de AP para reiterar sus intenciones de ser el candidato de este partido. Les dijo que sentía una “obligación moral” de participar. Atrás quedaron sus coqueteos con otras fuerzas políticas.

En tanto, en APP, el liderazgo de César Acuña, quien fuera excluido de las elecciones del 2016, se mantiene intacto. Por ahora buscan un asesor extranjero, puesto que podría volver a ser ocupado por el español Ismael Crespo, quien colaboró en la anterior campaña.

Además, intentan convencer a la ex primera ministra Beatriz Merino para que postule al Congreso, junto a Luis Iberico, bajo la interpretación de que la nueva ley no le impide postular por haber ingresado al Parlamento como accesitario.

Aunque bajo la opinión de varios penalistas consultados nada impide que Keiko Fujimori —al igual que los otros procesados por el Caso Lava Jato— pueda postular en el 2020, para Fuerza Popular la principal preocupación no deja de ser que su lideresa continúe detenida.

En el Apra, los esfuerzos están concentrados en el congreso nacional que se desarrollará en octubre. Hasta ahora, el único candidato que se ha autoproclamado para la secretaría general es Elías Rodríguez. Ahí se perfilarán los principales candidatos, entre los que se vocea fuerte el nombre de Ricardo Pinedo, exsecretario de Alan García.

El liderazgo habitual de García no ha sido reemplazado aún. A ello se suma un problema que comparte con AP: la falta de una dirigencia reconocida por el Jurado Nacional de Elecciones.

El expartido de gobierno, Contigo, ha realizado capacitaciones a militantes en los últimos meses con el financiamiento público que recibió. Tras su reorganización, esta agrupación perfila a sus precandidatos, entre los que se vocea el congresista Juan Sheput, para la presidencia, y Jorge Villacorta –quien viaja a visitar bases en el interior– para el Parlamento. Para Sheput, el adelanto de elecciones solo beneficia a los partidos vigentes.

En tanto, en Nuevo Perú, la única apuesta es que se aplique la nueva norma de inscripción de organizaciones políticas, pues el proceso de recolección de firmas fue dejado de lado hace tiempo. Una preocupación mayor para ellos es otro requisito que rige en las nuevas leyes aprobadas: ahora los candidatos deben ser militantes con seis meses de anticipación, plazo que se cuenta desde que la organización se inscribe en el JNE. Esto lo han expresado en la reunión que tuvieron con el Ejecutivo.

En caso no lo logren, pueden reanimar las conversaciones que han mantenido con Juntos por el Perú y Perú Libertario. No han tenido ningún trato con sus exaliados de Frente Amplio.

—Partidos fuera del Congreso—
Esta semana también se ha registrado movimiento en las organizaciones que quedaron fuera del Congreso en las elecciones del 2016. Fuentes del Partido Popular Cristiano (PPC), del Partido Morado (PM) y de Vamos Perú (VP) señalan que la discusión se ha intensificado en los últimos días.

En el PPC, el nombre que algunos militantes empiezan a proponer como un posible candidato al Congreso es el de Carlos Neuhaus, presidente del comité organizador de los Juegos Panamericanos, aupado en el éxito que el certamen deportivo concita. Se suman los nombres de los excongresistas Alberto Beingolea, Luis Bedoya, Marisol Pérez Tello, Juan Carlos Eguren, Alberto Valenzuela, y excandidatos a alcaldías en Lima. Hasta ahora han decidido no volver a forjar alianzas.

En tanto, en VP tienen la intención de postular listas al Congreso en 22 regiones. El exalcalde del Callao Juan Sotomayor no piensa postular al Legislativo, sino al gobierno regional. Mientras, en el PM se han intensificado las reuniones.