Jannina Eyzaguirre

Estudió dos años medicina en San Marcos y ahora le encanta hablar de sexualidad. Está a punto de estrenar película y dos libros.

Tiene 81 años y está casado desde hace 60 años con Ada Rey y tiene dos hijas: Marcela y Delba. Estudió dos años medicina en San Marcos y ahora le encanta hablar de sexualidad. Está a punto de estrenar su película Imposible Amor. Anuncia que este año publicará dos nuevos libros.

–¿Cuál es la diferencia entre la sexualidad y el erotismo?

–La sexualidad es el acto procreativo en sí, con la intención de preservar la especie. El erotismo es la creatividad del sexo, la recreación artística. Un arte que, por cierto, causa mucho miedo al ser humano, que tiene pánico de experimentar.

–¿A qué se refiere?

–El ser humano tiene terror a la muerte y con el erotismo pasa algo parecido. El orgasmo es una muerte pequeña. Cuando se inicia ya no hay quien lo pare. Te domina, y eso causa pánico. Por eso surgen conductas como la abstinencia y la castidad, también la adicción a las drogas.

–¿Es cierto que el erotismo tiene mucho de misticismo?

–Por supuesto. Un teólogo me dijo que la verdadera oración es un placer solitario como la masturbación, por ejemplo.

–¿Usted se ha masturbado?

–Claro. Dicen que nací “corriéndome la paja”.

–¿Recuerda cuándo descubrió su erotismo?

–Cuándo era muy muchacho. Recuerdo que me gustaba todo lo relacionado con el pene. Una vez, tenía como seis años, me estaba masturbando cuando en eso entró una persona mayor y me asusté. Me asusté tanto que llegué a pensar que el sexo era algo malo. Felizmente que crecí en un hogar de ideas abiertas donde me hicieron comprender que no era así.

NO HAY PAREJA IDEAL

–¿Existe la pareja ideal?

–No existe la pareja ideal, pero sí el momento ideal. En mi caso mi esposa (Ada Rey) es la mujer ideal y hemos vivido con ella muchos momentos ideales.

–¿Podría contar los momentos eróticos que ha tenido?

–He tenido muchísimos. Los he vivido, los he estudiado y discutido. Eso no quiere decir que voy por la vida pajeando, porque la energía erótica trabaja con la energía más fina del ser humano y la más poderosa que hay porque es incontrolable. Y esa energía no es exclusividad del área sexual. Lo puedes derivar a otras funciones. Si el ser humano hubiera evolucionado el erotismo en forma equilibrada, con todos los demás avances o ciencias, sería maravilloso.

–¿En su caso, el cine le resulta una profesión erótica?

–Definitivamente porque lo hago con pasión.

–¿Qué otras cosas le parecen eróticas?

–La música. No fui músico por idiota. Mi padre (Daniel Alomía Robles) me enseñó a tocar piano desde pequeño, pero no continué porque no era mi vocación. No tengo talento musical. Mi vocación era la escritura y por eso cuando mi papá se dio cuenta, me regaló una máquina de escribir y me dejó de joder con la música.

–¿La música se relaciona con el cine?

–La música es un arte que se relaciona con el cine, que es su mejor vecino, y despiertan en mí emociones. Y cuando se juntan los dos son un orgasmo perfecto.

–Tengo entendido que también estudió medicina.

–Sí. Estudié dos años medicina en San Marcos, pero no terminé, me pasé a literatura. Por eso me fascina la lectura.

–¿Dónde le gusta leer?

–Tengo mi escritorio, pero muchas veces también leo en el baño, sobre todo los periódicos. Y no por un gusto, sino porque soy operado del colon y cada vez que voy al baño debo tomarme mi tiempo. Después de todo, como decía mi padre, “de todos los gustos sin pecar, el mejor es el cagar”.

Armando Robles Godoy
Armando Robles Godoy
Filmografía

  • Ganarás el pan (1964)
  • En la selva no hay estrellas (1967) Medalla de Oro Festival Internacional de Cine de Moscú
  • La muralla verde (1970) Hugo de Oro Festival de Chicago
  • Espejismo (1972) Hugo de Oro Festival de Chicago. Nominación al Globo de Oro a la Mejor película extranjera.
  • Sonata soledad (1987)
  • Imposible amor (ésta, terminada en agosto de 2003, es el primer largometraje peruano grabado en sistema digital)

Además, realizó 25 cortometrajes y una telenovela de 100 capítulos -Los recién llegados-, que fue prohibida en el Perú por la dictadura militar de Juan Velasco Alvarado.