El expresidente Alejandro Toledo, detenido en la mañana del martes último, será conducido hoy ante el juez Thomas S. Hixson, de la Corte del Distrito Norte de California, de Estados Unidos, para que defina si afronta en libertad bajo fianza o en prisión preventiva el pedido de extradición que el Estado Peruano realizó en su contra.

El exjefe del Estado fue arrestado por la investigación que se le sigue por la presunta coima de US$20 millones que habría recibido de Odebrecht a cambio de favorecerla en la licitación de los tramos 2 y 3 de la carretera Interoceánica Sur.

Hixson, quien ordenó la detención de Toledo, amparó la petición de la fiscal federal Elise LaPunzina, quien consideró que el requerimiento de extradición contra el expresidente cumplía con los requisitos para proceder con el trámite. De esta manera, Toledo –detenido en la prisión federal Phillip Burton Federal Building del centro de California– comparecerá ante las autoridades estadounidenses. La diligencia fue programada para las 12:30 p.m., hora peruana (10:30 a.m. en California).

En un memorándum firmado por el fiscal del Distrito Norte de California, David L. Anderson, este solicita a la corte de la jurisdicción que se acepte la solicitud para que Toledo sea detenido a la espera de que se resuelva el pedido de extradición.

El documento, con fecha 18 de julio, también lleva la firma de LaPunzina.

En el memorándum se argumentan las razones del pedido. En primer lugar, se considera que Alejandro Toledo “representa un significativo riesgo de fuga” por varios motivos. “Tiene recursos financieros para huir. Como se detalló anteriormente, se presume que recibió 20 millones de dólares, y es dueño de múltiples propiedades en el Perú”, detalla.

También se señala que “como expresidente tuvo numerosas oportunidades para crear y cultivar relaciones con personas muy poderosas, las que pueden facilitar una vida cómoda en el exilio para él y sus familia”.

Además se indica que el expresidente ha demostrado que tiene “la intención de evitar ser procesado, y es capaz de hacerlo”, como su decisión de quedarse en EE.UU. y no regresar al Perú para enfrentar la investigación que se le sigue. En este punto, además, se mencionó la situación por la que Alan García se suicidó (la diligencia para detenerlo por el Caso Odebrecht). Asimismo, se señala que la edad de Alejandro Toledo (tiene 73 años) y los cargos que enfrenta “son un fuerte incentivo para fugarse”.

Por último, considera que tampoco hay circunstancias especiales para que sea liberado, así argumente que es un expresidente. Se recordó el caso del exmandatario de Panamá Ricardo Martinelli, quien fue detenido en EE.UU. por un proceso de extradición (esta ya se aprobó).

—Alegatos—
En la audiencia de hoy, Toledo podría hacer uso de la palabra a pedido del juez.

Según la exprocuradora supranacional Delia Muñoz, en la diligencia solo participarán el abogado del exjefe del Estado y la fiscal federal.

La fiscal, explicó Muñoz, expondrá los cargos y la conducta mostrada por Alejandro Toledo durante el proceso. El juez, indicó la abogada, no analizará el fondo de la extradición, por lo que la audiencia será breve y el magistrado podría emitir su decisión hoy mismo.