A un mes para el vencimiento del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de ‘ Tía María’ –ubicado en el departamento de Arequipa– el Gobierno finalmente decidió otorgarle la licencia de construcción de acuerdo a fuentes del Ejecutivo consultadas por este diario, pese a la oposición mostrada en las últimas semanas por las autoridades regionales de Arequipa y de las zonas colindantes al proyecto minero.

Las mismas fuentes explicaron que en horas de la mañana se llevó a cabo una reunión con los representantes de la SNMPE en el que participó el ministro de Economía, Carlos Oliva, y el ministro de Energía y Minas, Francisco Ismodes –en el local del Minem– en donde se informó sobre el avance en el sector minero y lo desarrollo por el Gobierno en torno a la zona del Tambo y el proyecto Tía María, como uno de los temas complementarios.

Compromiso de no construcción

Esta decisión se tomó tras el compromiso asumido por Southern Copper Corporation–especialmente por su presidente ejecutivo– Óscar González Rocha, de aplazar la construcción de Tía María hasta lograr, en coordinación con el Ejecutivo, “espacios de diálogo” , según se lee en la carta que remitió el máximo representante de la empresa, el 5 de julio, al ministro de Energía y Minas, a la que Gestión.pe tuvo acceso.

“Somos conscientes de que en este momento el contexto social no es el más favorable para el inicio de la construcción del proyecto, por ello, la empresa minera Southern Copper Corporation se compromete a no iniciar su construcción sin antes generar, en coordinación con el Ejecutivo, espacio de diálogo en los que brinden las respuestas y garantías que la población necesita y requiere ” , precisa González Rocha al ministro Francisco Ísmodes.

Asimismo, sostiene que la compañía “lamenta cualquier situación que en años pasados pudiera haber generado malestar en la población”.

Ante lo cual, subraya que la firma se comprometemos “a consolidar una imagen positiva frente a la población, haciendo votos por mantener un clima social positivo en el Valle del Tambo y en la provincia de Islay”.

González Rocha asegura –asimismo– que la actividad “no afectará otras actividades económicas” de la región. “Todo los contrario, nuestra presencia garantizará el fortalecimiento de las actividades ya existentes”.

“Queremos ser aliados, también del desarrollo tecnificado, agropecuario, agrícola; del fortalecimiento hídrico para la ampliación de la frontera agrícola del Valle del Tambo, así como de actividades cono la pesca y el turismo”, indica la carta.