Karen Guardía
Carmela Loayza

El inicio de un procedimiento concursal preventivo de la holding de Odebrecht en Brasil, generó una alerta en Perú ante la posibilidad de que la empresa –acusada de actos de corrupción– tenga problemas para cumplir con el pago de la reparación civil acordada con el Estado.

El proceso se inició en la víspera ante el pedido de la holding de Odebrecht para evitar la bancarrota y poder honrar sus deudas.

No obstante, Constructora Norberto Odebrecht (CNO) –que fue la que firmó el acuerdo de colaboración eficaz en Perú y que en mayo cambio de nombre a Odebrecht Engenharia e Construcao (OEC)– no forma parte del proceso concursal, por lo que no se vería afectada por este procedimiento. Lo que implica –en la práctica– que tanto el acuerdo como lo pagos pactados con el Estado peruano continuarán su curso.

“La holding (Odebrecht S.A.) no tiene relación con el acuerdo suscrito en Perú. Justamente, desde Lima se promovió que el acuerdo de colaboración no se firme con la holding debido a que arrastraba varios pasivos. Lo más saludable era que se firme con la constructora, ya que fue la empresa que cometió los ilícitos y que tiene capacidad de pago”, explicó una fuente judicial consultada por Gestión.

Incluso, si la sucursal de la constructora en Perú no pudiera cumplir con el pago acordado para la reparación civil pactado en 15 años, quien lo respaldaría sería OEC de Brasil. “No tiene sentido creer que si la holding entró a un proceso concursal, OEC va a dejar de cumplir con sus obligaciones, principalmente porque no recibe dinero de ella, nunca hubo esa expectativa”, argumentó la fuente consultada.

El acuerdo de colaboración eficaz entre Odebrecht y el Estado se firmó en febrero del 2019.

En este contexto, Gestión supo que la brasilera presentó a la Procuraduría –esta semana–un esquema detallado respecto de dónde provendrán los recursos para el aporte al fideicomiso.

Así, proyecta –en caso que sus activos que aún tiene en Perú no sean vendidos– que el aporte para el fideicomiso provendrá de los dividendos de las empresas en las que tiene participación OEC como son Rutas Lima (25%); Trasvase Olmos (36%); Chavimochic (20%); H2Olmos (0.001%); las carreteras interoceánicas Norte y Sur.

A lo que se suman los contratos que la firma espera suscribir con empresas privadas tras la homologación del acuerdo de colaboración eficaz, hecho que se concretó la noche del martes.

Por ejemplo, si la expectativa para el 2022 es colocar US$ 16 millones al fideicomiso: US$ 6 millones provendrían de obras con privados y US$ 10 millones de los dividendos de las empresas en las que tiene participación OEC.

“Lo que se está demostrando es que los dividendos que generen las empresas en las que tiene participación OEC más las obras que puede hacer para privados pueden aportar al fideicomiso mucho más que la cuota de reparación civil pactada (S/ 610’000,000), por lo que el saldo podría ser usado para deudas con otros acreedores”, precisó la fuente.

OEC estima pagar reparación civil con los dividendos de las empresas que operan en el Perú y con los contratos que firme con empresas privadas.

Los bonistas

Un hecho que podría causar alarma es que la empresa constructora –la que firmó el acuerdo de colaboración eficaz– negocia en Brasil la reestructuración del pago de bonos que datan de hace 10 años (Gestión 18.06.2019). ¿Esta situación podría poner en jaque el pago de la reparación civil?

Las fuentes consultadas para este reporte dijeron que esta situación era conocida y estuvo contemplada por la Procuraduría peruana al momento de hacer el análisis y fijar el monto de la reparación civil.

Lo que se está negociando –en concreto– es fijar un plazo y establecer la forma para pagar esta deuda de aproximadamente US$ 3,000 millones con un grupo de tenedores de bonos liderados por Gramarcy Funds Management.

Tras homologación del acuerdo de colaboración eficaz, la empresa espera relanzar venta de proyectos.

Gestión supo que desde la constructora se tiene confianza de llegar a buen puerto con los bonistas, ya que esta negociación se está llevando a cabo desde hace un año.

Asimismo, si bien no se descarta, la empresa vería como poco probable que OEC pudiera seguir el camino de la holding, es decir, que proponga el inicio de un procedimiento concursal preventivo, dado que los bonistas están convencidos de que –si se rompe el diálogo y se ingresa a un proceso– la capacidad de recuperar la deuda es mucho menor.

“A esta situación se suma que la constructora tiene capacidad técnica para volver a contratar, generar caja y, en el plazo previsto, pagarles”, acotaron las fuentes consultadas.

Venta de activos

Si bien Odebrecht es consciente de que es complicado lograr la venta de sus principales proyectos en Perú –tomando como base que llevó más de un año concretar la venta de la central hidroélectrica Chaglla–, estaría planeando relanzar la venta de Olmos y de las carreteras interoceánicas (IIRSA Norte y Sur).

“La constructora está iniciando un proceso para relanzar la venta de Olmos y las interoceánicas. No obstante, el principal obstáculo –ya que de cierta manera ahuyenta a los comprados– es el proceso administrativo establecido para concretar cualquier venta de bienes” , detallaron las fuentes.

Una prueba de ello, según supo Gestión, es que un fondo se interesó por comprar las carreteras interoceánicas, pero al conocer todo el proceso por el que tuvo que pasar la compradora de Chaglla para concretar la venta, retrocedió en su intención.

“Existe la esperanza de que después de que el acuerdo de colaboración eficaz sea homologado y que incluso el Estado peruano pueda encontrar una solución para el gasoducto, los inversionistas puedan volver a tener coraje para invertir”, puntualizaron.

otrosí digo
Acreedores de GSP

Listado. En el proceso de recuperación judicial iniciado por la holding de Odebrecht –que puede tomar hasta dos años– cerca de diez bancos que prestaron dinero para el desarrollo del Gasoducto Sur Peruano (GSP) –el cual finalmente no llegó a buen puerto– forman parte de la lista de acreedores, dado que contaban con garantías otorgadas por Odebrecht S.A.
Un punto que se reclama desde la empresa –según explicaron a este diario las fuentes consultadas– es que si el Estado peruano hubiera cumplido con la subasta de los bienes del Gasoducto Sur después de la caducidad del contrato, la holding no hubiera llegado a la situación actual, ya que hubiera tenido solvencia para pagar las deudas.