El siglo pasado podías tener una comedia de acción exitosa, pero no una comedia de acción de ciencia ficción exitosa… a menos que Rick Moranis estuviese en el elenco. Eso cambió en 1997 con “Hombres de negro” (“Men in Black”), película que dio resultados favorables en la taquilla, pero cuya fórmula no pudo ser replicada satisfactoriamente hasta dentro de una década.

Protagonizada por el veterano Tommy Lee Jones y el actor de moda del momento, Will Smith, quien solo el año anterior había estrenado la taquillera “Día de la independencia”, así como el final de “El príncipe del rap”; “Hombres de negro” tenía los elementos indispensables en las películas de acción y humor modernas, como es el caso de “Avengers” y sus derivados:

-Protagonistas con una dinámica que se sostiene en las provocaciones y diálogos ingeniosos.

-Una trama donde el destino del mundo/ universo/ galaxia está en juego.

-Humor extremo, de preferencia el que incluye a criaturas de otros planetas.

-Explosiones y demás secuencias de acción, incluyendo la infaltable persecución.

-Referencias a otros productos de la cultura popular.

-El “macguffin”, ese objeto a cuyo alrededor gira la trama.

Cierto es que muchas películas posterires intentaron conquistar similar terreno que “Hombres de negro”, pero no lo consiguieron. Por ejemplo, en el camino se quedó “Pluto Nash”, protagonizada por quien fuera uno de los cómicos favoritos de Estados Unidos, Eddie Murphy.

La trama de “Men in Black” es bastante sencilla: el agente J (Will Smith), un policía talentoso y siempre dispuesto a ir más allá del deber, se une a una organización secreta que regula las relaciones entre terrícolas y extraterrestres; quienes deben vivir escondidos de la vista pública y, sobre todo, no causar destrozos.

Pero si todo fuera bien en la historia, no tendría sentido convertirla en película. Es así que aparece Edgar, insecto gigante que invade el cuerpo de un granjero; interpretado por un casi irreconocible Vincent D’Onofrio en el que, posiblemente, sea el personaje más repugnante de su carrera.

Con una escena final que plantea más preguntas que respuestas, “Hombres de Negro” dejó todo para la secuela que llegó algunos años después; pero que no tuvo la magia de la original. Resultado similar ocurrió con la tercera parte. La cuarta entrega, “Hombres de Negro: Internacional”, busca romper la maldición con la comprobada dinámica de Chris Hemsworth y Tessa Thompson. ¿Será suficiente para revivir la franquicia?